Por 89 votos a favor, 28 abstenciones y 21 en contra, la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de ley presentado por la Bancada UDI en noviembre del año pasado, y que establece que todos los partidos políticos deberán renunciar expresamente al uso de la violencia y a la propugnación e incitación de ella como método de acción política, obligándolos a que lo establezcan en sus respectivos estatutos y declaraciones de principios.
En el detalle, la iniciativa -que ahora pasará al Senado- modifica la Ley Orgánica Constitucional de los Partidos Políticos, estableciendo que cualquier acción que incite directamente a la violencia y que se realice de forma pública o a través de cualquier medio de difusión será contraria a dicho principio, además de fijar como obligación la condena a la violencia en cualquier de sus formas.
Por lo mismo, los promotores de la iniciativa, Juan Antonio Coloma, Gustavo Benavente y Cristóbal Martínez, emplazaron a los diputados del Partido Comunista (PC) y el Frente Amplio (FA) que votaron en contra del proyecto, entre ellos Karol Cariola, Carmen Hertz, Tomás Hirsch y Boris Barrera, entre otros, asegurando que “tuvieron una enorme oportunidad de demostrarle a la ciudadanía que no están del lado de los violentistas, pero lamentablemente la desaprovecharon”.
“Pese a que el proyecto se aprobó con los votos justos, es una lástima que los parlamentarios del FA y el PC, principalmente, ni siquiera se dieran el tiempo de leer y analizar esta iniciativa. Porque entre los distintos incisos, hay uno que establece que se entenderá por incitar a la violencia la que se cometa en contra de las personas según su etnia, nacionalidad, ideología, creencia, orientación sexual, identidad y expresión de género y discapacidad, entre otras. Por lo tanto, el actual oficialismo se negó a proteger a quienes más han sido excluidos y vulnerados”, criticaron los UDI.
En esa línea, los diputados gremialistas recordaron que “fueron ellos mismos -incluido el Presidente Gabriel Boric- quienes sufrieron de violentas amenazas cuando votaron a favor de la Ley Antisaqueos, por lo que tuvieron que echar pie atrás”, agregando que “quienes hoy rechazaron este proyecto, es porque prefieren estar del lado de los violentistas que de la propia ciudadanía”.
“Hay veces en que en política debemos rendir cuentas a la ciudadanía. Así lo hemos hecho con el proyecto sobre test de drogas obligatorios, y así lo hicimos ahora obligando a todos los partidos políticos a renunciar al uso de la violencia. Pero lamentablemente, un sector de la extrema izquierda sigue validando el actuar de los violentistas, y pareciera que el propio Gobierno también se encuentra en esa misma línea, al defender tanto el indulto a los detenidos durante las movilizaciones de 2019”, cuestionaron Coloma, Benavente y Martínez.










