26 de Agosto del 2026.- ¿Qué pasó con los niños que jugaban en la calle? La pregunta aparece inevitablemente al leer Planeador gitano, el nuevo libro de Rogelio Gormaz, publicado por Editorial Forja. Sus páginas transportan al lector con humor, ternura y una poderosa capacidad de observación, al universo de una infancia chilena en la que entretenerse significaba recorrer el barrio en bicicleta, organizar partidos de fútbol, construir artefactos con lo que hubiera disponible, escuchar música con los amigos o simplemente salir de la casa sin saber exactamente qué aventura depararía el día.
Bicicletas, pelotas, radios, experimentos, guitarras, bailes, primeras fiestas, amores adolescentes y largas jornadas recorriendo el barrio forman parte de un mundo reconocible en Planeador gitano para varias generaciones de chilenos. Esa época en la que no había teléfonos inteligentes, videojuegos en línea ni redes sociales. Pero había tiempo y, sobre todo, había imaginación.
En el centro de esos recuerdos aparece el objeto que da nombre al libro. Durante un festival aéreo, el protagonista sacrifica el dinero destinado a una bebida para comprar un número de rifa. Contra todo pronóstico, gana el premio mayor: un Planeador gitano para armar. Después de semanas de trabajo junto a sus amigos, el pequeño aeromodelo finalmente despega y los obliga a correr por los potreros, saltar cercos y perseguirlo mientras las corrientes de aire deciden su recorrido.
Pero la novela va mucho más allá de la nostalgia. A través de historias como la construcción de una radio a galena, una inolvidable fiesta campesina en Portezuelo, la llegada del hombre a la Luna, las canciones de Los Ángeles Negros, Serrat, Sandro y The Beatles o el despertar de los primeros amores, Gormaz reconstruye también una manera de relacionarse con el mundo basada en la curiosidad, la amistad y la libertad de descubrir por cuenta propia.
Hay humor en sus páginas, pero también una mirada sensible sobre el paso del tiempo. El barrio cambia, los amigos crecen, aparecen nuevos intereses y aquello que parecía destinado a durar para siempre comienza lentamente a desaparecer. El planeador termina convirtiéndose entonces en algo mucho más importante que un juguete: es la imagen de una etapa de la vida que también aprende, inevitablemente, a aterrizar.
Publicada por Editorial Forja, Planeador gitano es una invitación a volver a mirar al niño que fuimos y, al mismo tiempo, a preguntarnos cuánto de aquella capacidad de asombro sigue todavía con nosotros. Una historia especialmente pertinente en tiempos de hiperconexión: antes de que el mundo estuviera al alcance de una pantalla, había niños que salían a buscarlo caminando, pedaleando o simplemente levantando los ojos hacia el cielo.
Sobre el autor
Rogelio Gormaz Espinoza es guitarrista, compositor, pedagogo en Música y magíster en Musicología. Actualmente ejerce como docente en la Universidad del Desarrollo. Su trayectoria artística ha estado marcada por un permanente diálogo entre la música y la literatura. Se define como “un músico que habita las letras”, movido por la observación del mundo y la necesidad de narrarlo.
Planeador gitano es su primer libro publicado por Editorial Forja y ya está disponible en las principales librerías y plataformas.








