26 de Agosto del 2026.- Hablar de conciliación entre la vida laboral y familiar no puede quedarse solo en buenas intenciones. También debe traducirse en acciones concretas, capaces de hacer una diferencia real en la vida de las personas. Y muchas veces, esas acciones no requieren grandes inversiones, sino voluntad, compromiso y una mirada puesta en la dignidad de quienes trabajan.
La habilitación de una Sala de Lactancia en Multi X es un buen ejemplo. Se trata de un espacio pensado para que las trabajadoras que se reincorporan después de su postnatal puedan continuar con la lactancia durante su jornada laboral, con privacidad, higiene, comodidad y condiciones adecuadas para la extracción y conservación de la leche materna. Son dos cubículos individuales, una sala de espera, refrigerador exclusivo y lavamanos, disponibles durante los distintos horarios de turno.
Puede parecer una medida sencilla, pero su impacto es mucho mayor. Porque cuando una trabajadora debe elegir entre continuar con la lactancia y cumplir con su jornada laboral, no estamos hablando solamente de una dificultad personal. Estamos hablando de igualdad de oportunidades y de cuánto hemos avanzado —o cuánto nos falta avanzar— para equiparar la cancha entre hombres y mujeres.
La equidad de género también se construye de esta manera: eliminando barreras que históricamente han recaído con mayor fuerza sobre las mujeres y generando condiciones para que la maternidad no signifique una desventaja en el mundo del trabajo.
Y hay una dimensión que tampoco podemos ignorar: la natalidad. En un país que enfrenta una sostenida disminución de los nacimientos, facilitar que las personas puedan compatibilizar trabajo, maternidad y vida familiar también es parte de la conversación. No existen soluciones únicas para un desafío tan complejo, pero sí podemos generar mejores condiciones para que formar una familia no sea percibido como incompatible con desarrollarse laboralmente.
Por eso, estas iniciativas tienen valor más allá de una empresa determinada. Ojalá este ejemplo pueda ser replicado en otros lugares de trabajo, porque con poca inversión podemos avanzar mucho. Un espacio adecuado puede transformar una experiencia cotidiana, entregar dignidad y contribuir a construir relaciones laborales más humanas.
Como Ministerio del Trabajo y Previsión Social tenemos el desafío de seguir impulsando una cultura laboral donde la corresponsabilidad, la conciliación y la equidad de género sean parte de la realidad y no solo del discurso. Y ese desafío nos involucra a todos: al mundo privado, pero también al sector público.
Equiparar la cancha requiere políticas, pero también decisiones concretas. A veces, una de esas decisiones comienza simplemente habilitando un espacio. Y ese espacio puede transformar mucho.
Jorge Moreno Oyanadel – Seremi del Trabajo y Previsión Social – Región de los Lagos








