07 de Septiembre del 2026.- Se viene el ansiado “18” y, como todos los años, septiembre tiene algo que parece afectar a los chilenos directamente en nuestra relación con el dinero.
De pronto comienza a calentar más el sol, los días son más largos y surgen espontáneamente los asados, las fondas, los almuerzos familiares, algún viaje y esa sensación de que durante algunos días está permitido darse ciertos gustos sin hacer demasiados cálculos.
“Eso está bien, las Fiestas Patrias son para disfrutarlas; pero el problema aparece cuando la celebración termina y recién ahí comenzamos a sacar las cuentas”, sostiene Alejandro Urzúa, analista económico de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad Andrés Bello (UNAB) y OpenBBK.
“Porque, en la práctica -agrega-, cuatro o cinco días de gastos pueden terminar acompañándonos bastante más tiempo. A veces hasta diciembre. O incluso más allá”.
Por eso, el primer consejo que entrega Urzúa es, a su juicio, probablemente el más importante: “antes de empezar a gastar, conviene saber cuánto realmente podemos destinar a las celebraciones. No cuánto tenemos disponible en la tarjeta. No cuánto cupo nos ofrece el banco. Cuánto dinero podemos gastar sin poner en riesgo el presupuesto del mes siguiente”.
“Parece una diferencia menor, pero no lo es”, afirma el experto. “Tener un cupo de crédito no significa necesariamente tener capacidad para endeudarse. La tarjeta permite comprar hoy y pagar después, pero ese ‘después’ siempre llega. Y financiar en cuotas una celebración que duró un fin de semana puede ser una de esas decisiones que parecen inofensivas en septiembre, pero que empiezan a molestar bastante cuando llega la cuenta”, asegura.
Gastos pequeños y planificación
Urzúa también advierte de algo que suele jugar en contra: los gastos pequeños. “Muchas veces nadie hace una gran compra. El problema es que vamos sumando. Una pasada al supermercado, después otra porque faltó algo, las bebidas, el estacionamiento, la entrada a una fonda, el transporte, algún pedido de última hora. Cuando uno mira cada gasto por separado, ninguno parece demasiado relevante. Pero al final del fin de semana la suma puede sorprender”, comenta el académico UNAB.
Por eso, el analista económico sugiere planificar desde aspectos tan básicos como el menú y las compras, “no para convertir el ‘18’ en una planilla Excel, sino justamente para evitar gastar más de lo necesario”.
“Si hay un asado familiar -ejemplifica- no tiene mucho sentido que una sola persona asuma todo el costo. Organizarse y repartir los gastos puede aliviar bastante el presupuesto de todos”.
“No toda oferta es realmente un ahorro”
Urzúa recomienda, además, mirar con cierta distancia las promociones. “No toda oferta es realmente un ahorro. Comprar más de lo que necesitamos porque el segundo producto tiene descuento puede ser una buena noticia para el comercio, pero no necesariamente para nuestro bolsillo”, asevera.
Y para quienes reciben aguinaldo, el experto insta a hacer una reflexión adicional: “es fácil pensar en ese dinero como un ingreso ‘extra’ y, por lo tanto, gastarlo sin demasiada culpa. Pero septiembre no termina después del ‘18’. Después viene octubre, noviembre y, casi sin darnos cuenta, diciembre, que probablemente sea uno de los meses más caros del año para las familias”.
“Por eso, destinar una parte del aguinaldo a disfrutar puede ser perfectamente razonable. Gastarlo completo, en cambio, quizás no siempre sea la mejor decisión”, sostiene.
“Al final, ordenar las finanzas no significa dejar de vivir ni transformar cada decisión de consumo en un sacrificio. Significa, más bien, tener claro qué podemos hacer hoy sin hipotecar innecesariamente la tranquilidad de mañana”, comenta.
Y concluye: “las Fiestas Patrias se disfrutan mucho más cuando no existe esa desagradable sorpresa de revisar la cuenta a fin de mes y preguntarse en qué momento se gastó tanto. Celebrar, sí. Disfrutar, también. Pero si después del ‘18’ seguimos pagando durante meses lo que consumimos en unos pocos días, probablemente la fiesta nos terminó saliendo bastante más cara de lo que pensamos”.








