06 de Septiembre del 2026.- Esa es precisamente la apuesta que estamos impulsando desde Corfo a través de los Centros Tecnológicos, y que en la Región de Los Lagos tendrá una expresión especialmente relevante con el Centro Tecnológico de Economía Circular, una iniciativa pensada para fortalecer las capacidades tecnológicas de una región que concentra actividades productivas estratégicas para el país y que, al mismo tiempo, enfrenta importantes desafíos en materia de sostenibilidad, eficiencia y valorización de sus recursos.
Hay una confusión frecuente que vale la pena despejar desde el inicio: estos no son centros de investigación universitaria, no están diseñados para publicar papers ni para acumular conocimiento en laboratorios. Son plataformas de capacidades tecnológicas compartidas, orientadas a un propósito muy concreto: que las empresas puedan desarrollar, pilotear y validar soluciones en condiciones reales, accediendo a equipamiento especializado y conocimiento que de otro modo sería difícil o muy costoso incorporar individualmente.
En Los Lagos esta necesidad es particularmente evidente. Estamos hablando de una región con una fuerte presencia de la acuicultura, la agroindustria, el sector silvoagropecuario, la construcción, la manufactura y otras actividades intensivas en recursos, donde existen desafíos asociados a residuos, subproductos, uso eficiente de materias primas y desarrollo de nuevos procesos y modelos de negocio.
La lógica es simple pero poderosa: las industrias tienen brechas tecnológicas que muchas veces no pueden resolver solas. Al mismo tiempo, existen empresas innovadoras, emprendedores y proveedores que están desarrollando soluciones, pero que no siempre cuentan con la infraestructura necesaria para pilotarlas a escala industrial ni validarlas en las condiciones que exigen los grandes clientes. Ahí está el quiebre, y ahí es donde un Centro Tecnológico puede intervenir.
El Centro Tecnológico de Economía Circular de Los Lagos busca precisamente generar esas capacidades. Entre sus ámbitos de trabajo estarán la valorización de subproductos, la gestión circular de recursos y residuos, la simbiosis industrial, el desarrollo de nuevos productos y materiales, el ecodiseño, el análisis de ciclo de vida, el prototipado, el pilotaje y la validación tecnológica aplicada a los sectores productivos regionales.
La apuesta es pasar desde una lógica lineal de extraer, producir, consumir y desechar hacia otra en que los materiales permanezcan por más tiempo en el ciclo productivo, los residuos puedan transformarse en nuevos recursos y las empresas incorporen estos principios desde el diseño de sus procesos y modelos de negocio.
Esto es especialmente importante porque los beneficiarios no serán solamente los grandes actores. Las industrias tractoras podrán resolver brechas productivas, reducir costos, mejorar su sostenibilidad y acceder a soluciones que de otro modo tendrían que importar o desarrollar internamente a un costo elevado. Pero también ganan las pymes, emprendimientos y empresas proveedoras, que podrán desarrollar nuevos productos y servicios, validarlos en entornos reales y escalarlos hacia mercados que van mucho más allá de una región.
Y gana, sobre todo, la propia Región de Los Lagos, porque contar con capacidades tecnológicas instaladas significa avanzar hacia una economía más sofisticada, fortalecer el capital humano local, generar nuevos emprendimientos y permitir que una mayor parte del conocimiento, la innovación y el valor agregado se produzcan aquí. Entre los impactos esperados del proyecto están justamente aumentar la competitividad regional, reducir brechas en la gestión y valorización de residuos y consolidar capacidades tecnológicas especializadas en economía circular.
Esta mirada forma parte de una estrategia que Corfo está impulsando también en otros territorios, como ocurre con el Centro Tecnológico de manufactura avanzada e industria 4.0 en la Región del Biobío y el Centro Tecnológico de Biotecnología de Los Ríos, porque distintos sectores y regiones requieren capacidades tecnológicas acordes con sus propias vocaciones productivas.
Chile lleva décadas buscando la fórmula para que el desarrollo productivo no se concentre en la Región Metropolitana. Estos centros plantean una respuesta concreta: construir capacidades tecnológicas allí donde están las industrias, para que la innovación no sea algo que viene de afuera, sino algo que se genera, valida y escala desde adentro.
En Los Lagos, el Centro Tecnológico de Economía Circular representa justamente esa oportunidad: poner tecnología y conocimiento al servicio de las empresas y convertir los desafíos ambientales y productivos de la región en nuevas capacidades, soluciones y oportunidades de desarrollo
Fernando Hentzschel, Gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo









