06 de Septiembre del 2026.- El síndrome de Cushing, descrito por primera vez por el neurocirujano Harvey Cushing, es una afección hormonal que es provocada cuando el organismo está expuesto a un aumento excesivo de la hormona cortisol durante un largo tiempo, una hormona, cuya producción es responsabilidad de la hipófisis, una glándula perteneciente al sistema endocrino. Esta glándula de secreción interna estimula, a su vez, a las glándulas suprarrenales para que liberen cortisol en el cuerpo, como una respuesta del cerebro frente a condiciones o vivencias de estrés.
De acuerdo con especialistas en este tema, el exceso de cortisol en el cuerpo puede conducir a algunos de los signos distintivos del síndrome de Cushing: una joroba de grasa entre los hombros, aumento de peso en el abdomen, una cara redondeada y roja (“Cara de luna llena”), estrías gravídicas de color rosa o púrpura en la piel.
Cuando el síndrome de Cushing (o hipercortisolismo) no es tratado de manera oportuna, este trastorno puede generar las siguientes complicaciones: presión arterial alta, pérdida de masa ósea y densidad ósea (osteoporosis), pérdida de masa muscular y diabetes tipo 2.
Revisemos cuáles son las formas en que se presenta el síndrome:
- El síndrome de Cushing exógeno, que es causado por un factor externo al organismo. Esto sucede cuando la persona toma corticoesteroides orales –o inyectables– en altas dosis durante un lapso de tiempo prolongado para controlar enfermedades inflamatorias, dolores articulares, artritis reumatoide, lupus, asma, bursitis, dolor de espaldas, etc. Este tipo de medicamentos tienen en el cuerpo el mismo efecto que el cortisol producido por el organismo.
- La aparición de un tumor canceroso en la corteza suprarrenal: aun cuando poco frecuente, puede causar elsíndrome de Cushing.
- El síndrome de Cushing ectópico, en que un tumor –que puede ser canceroso o no canceroso– que aparece en un órgano que, habitualmente, no produce ACTH (corticotropina), comienza a secretar esta hormona en exceso, lo que ocasionará el síndrome de Cushing.
- Un tumor en la glándula hipófisis (adenoma hipofisario): en este caso, un tumor no canceroso de la hipófisis, ubicada en la base del cerebro, secreta una cantidad excesiva de ACTH, condición que estimula –en forma paralela– a las glándulas suprarrenales para producir más cortisol. Cuando se presenta esta forma del síndrome, se la llama “enfermedad de Cushing”. Se da con más frecuencia en las mujeres y es la forma más habitual del “síndrome de Cushing endógeno”.
El cortisol es una hormona que se genera cuando el sujeto se encuentra en situaciones estresantes y es una sustancia que moviliza al organismo para preparar una respuesta de lucha o huida (“Fight or flight response”). El cortisol, asimismo, es la hormona responsable de regular la manera en que se metabolizan las proteínas, los carbohidratos y las grasas obtenidas de la dieta, en energía útil.
Los principales síntomas del síndrome de Cushing son los siguientes:
- Aumento de peso y depósitos de tejido graso, especialmente alrededor de la parte media del cuerpo y la parte superior de la espalda, cara y entre los hombros (“joroba o giba de búfalo”).
- Marcas por efecto de estiramientos (estrías) de color rojo o morado en la piel del abdomen, los muslos, los senos y los brazos.
- Piel muy fina y frágil, con fácil formación de moretones.
- Lenta recuperación de heridas por cortes, picaduras de insectos o infecciones.
- Presencia de acné.
Las mujeres con síndrome de Cushing pueden presentar los siguientes signos o síntomas: vello corporal y facial más grueso o más visible (hirsutismo), períodos menstruales irregulares o inexistentes (amenorrea). Los hombres, a su vez, pueden presentar: disminución de la libido, disminución de la fertilidad y disfunción eréctil.
Todo lo anterior, puede estar acompañado de: fatiga intensa, debilidad muscular, pérdida de control emocional, depresión, ansiedad e irritabilidad, presión arterial alta, dolores de cabeza y disminución de la densidad ósea.
Es preciso señalar, que aún cuando es poco frecuente, las personas pueden heredar la tendencia a padecer tumores en una –o más– de sus glándulas endocrinas, lo cual, afecta directamente los niveles de cortisol y termina por causar el síndrome de Cushing, en cuyo caso, se habla del “síndrome de Cushing familiar”, condición que no tiene absolutamente nada que ver con que este mal pueda “transmitirse a otras personas por contagio”.
Dr. Franco Lotito C. – www.aurigaservicios.cl – Conferencista, escritor e investigador (PUC)








