20 de Octubre del 2025.- Recientemente todos hemos visto o leído a través de los medios de comunicación nacionales hechos que debieran llamarnos a reflexionar sobre el tipo de sociedad que estamos construyendo. Dos hechos que me han llamado la atención. Uno se produce en el fragor de la lucha electoral donde un asesor del candidato Kast, el señor Cristian Valenzuela en una columna de un medio de comunicación se refiere a los funcionarios públicos como “parásitos”, un concepto con historia, en 1932 el ministro de propaganda nazi Joseph Goebbels, en el discurso “El día de la decisión” el 31 de julio del año ya citado acusaba a los partidos republicanos y a los servidores del estado alemán de ser “Una casta parasitaria”.
Recomiendo leer artículo del señor Guillermo Pickering aparecido en El Mostrador que ilustra muy bien este tema de deshumanizar al otro. Un parásito es un organismo que vive sobre o dentro de un hospedador y se nutre de este a su expensa. Una definición clásica y que se debe eliminar con medicamentos antiparasitarios… por lo que es… un parásito.
Por ende referirse a los seres humanos de esa forma es colocarse en una actitud de superioridad moral. Pero este señor Cristian Valenzuela no es original en el uso de este término como vemos, es más, el plagio pareciera ser que es una constante en la extrema derecha chilena. Gad Saad en 2024 escribió un texto denominado “La mente parasitaria: Como las ideas infecciosas están matando el sentido común” quien sustenta su relato en la teoría evolutiva Darwiniana.
Posterior a la publicación de ese texto el mismo año Axel Káiser publicó un texto denominado “Parásitos mentales”. ¿Qué tienen en común ambos texto?. Prácticamente todo, es más, el primero reclamó que el último lo había plagiado. El diseño es el mismo y ambos se sustentan en el darwinismo social. De los parásitos sociales de Hitler (la raza) a los parásitos mentales de Káiser (el individuo)… y el “copión de Valenzuela”.
En suma, lo que no soportan los de extrema derecha es el pluralismo de las sociedades, buscan descalificar al que piensa distinto, devaluarlo como ser humano… no reconocer la dignidad del otro… buscan homogeneizar el pensamiento… eso tiene un nombre muy claro totalitarismo.
La verdad es que para estas personas no todos los seres humanos somos iguales, por eso es muy relevante tener como ciudadanos una postura crítica frente a los discursos públicos denigrantes de las personas.
El otro hecho grave sucedió en nuestra ciudad Osorno.
En los medios de comunicación aparece el asesinato de un joven de 19 años, perpetrado por cinco jóvenes de entre 18 y 19 años, uno de ellos estudiante de un colegio de prestigio desde el punto de vista académico y valórico como es el San Mateo, un segundo estudiante de sicología, y otro recientemente abría rendido la prueba para ingresar a la universidad.
Jóvenes con esperanza de un futuro mejor para ellos y sus familias sin duda… agredieron a otro joven sin compasión alguna, hasta provocarle la muerte.
Esto nos demuestra una vez más el desprecio que existe por la vida. ¿Acaso hemos perdido de vista como sociedad que el “otro” también es un ser humano que merece respeto y que es tan digno como yo? ¿Qué tipo de sociedad hemos construido? ¿Por qué aquellos que estaban en el parque Cuarto Centenario no intervinieron, en cambio se dedicaron a filmar el hecho? ¿Cómo es posible tanta indolencia?
Creo que estas cosas nos deben llamar a reflexionar sobre lo que sucede en nuestra sociedad y sobre todo a las instituciones formadoras de nuestra comunidad.
Bernardo Candia – Ex Alcalde de San Juan de la Costa










