Los diputados de oposición que integran la comisión de Derechos Humanos (DD.HH) de la Cámara Baja, Cristián Labbé (UDI), Daniel Lilayu (UDI), Jorge Guzmán (Evo), Cristóbal Urruticoechea (Rep) y Johannes Kaiser (Ind), acusaron a la presidenta de dicha instancia, Lorena Fries (FA), de negarse a discutir una serie de oficios y declaraciones que solicitaron a raíz de la grave represión que durante los últimos días ha cometido la dictadura de Nicolás Maduro en contra de ciudadanos venezolanos.
Al inicio de la sesión de este miércoles, tal como se podía prever, los parlamentarios solicitaron a la presidenta recabar el acuerdo para que la comisión realizara distintas acciones -de carácter político- en relación con el grave escenario que enfrenta Venezuela tras las últimas elecciones presidenciales.
En esa línea, si bien los legisladores calificaron como “absolutamente esperable” que la diputada Fries ni el resto delos integrantes oficialistas dieran la unanimidad, cuestionaron que la parlamentaria del FA tampoco sometiera a votación las diferentes peticiones, tal como lo dispone el reglamento.
Así, entre las acciones que buscaban promover los diputados estaba, por ejemplo, un oficio dirigido al Presidente Gabriel Boric y al ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren, para que respaldaran la orden de arresto en contra de Maduro que el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, solicitará a la Corte Penal Internacional (CPI), como también reiterarle al Gobierno que reconozca a Edmundo González como ganador de las elecciones e, incluso, condenar las graves descalificaciones que el régimen ha emitido en contra del Mandatario.
“Es absolutamente vergonzoso que la diputada Lorena Fries se haya negado a someter a votación las distintas solicitudes que presentamos en relación con la grave situación que está viviendo Venezuela. Una comisión tan relevante como la que ella dirige, tenía la obligación y el deber de pronunciarse sobre las sistemáticas violaciones a los derechos humanos que ha estado ordenando el narcodictador Nicolás Maduro. Sin embargo, aprovechándose de su cargo, la presidente nos dejó absolutamente en claro que no sólo al interior del Partido Comunista, sino que también dentro del Frente Amplio, aún existe una complicidad con el régimen chavista”, cuestionó el diputado Labbé.
Por su parte, el jefe de la Bancada Evópoli y también integrante de la comisión de DD.HH, Jorge Guzmán, sostuvo que “más allá de los argumentos de la presidenta, es preocupante que la instancia encargada de velar por la promoción y protección de los derechos humanos en Chile no emita un pronunciamiento oficial condenando las graves violaciones que se están viviendo en Venezuela por parte de la dictadura de Maduro”, agregando que “el tiempo nos juzgará por nuestras acciones y coherencia respecto a un momento tan duro y crítico en la historia democrática del continente”.
Otro de los diputados al que se les negó su solicitud fue Cristóbal Urruticoechea (Rep), quien aseguró que “es una lástima que, pese a su verborrea, a la hora de la verdad el oficialismo siga alineado al Partido Comunista que, recordemos, no trepidó en enviar a uno de los suyos, el diputado Boric Barrera, a manchar sus manos de tinta levantando actas truchas para legitimar a la tiranía”.
Incluso, el parlamentario del Partido Republicano mencionó que “solicité que manifestáramos nuestro rechazo a las descalificaciones proferidas por el tirano Maduro en contra del Presidente Boric, a quien intentó vincular con una operación de desestabilización digna del realismo mágico”, coincidiendo en que “pese a lo burdo de las acusaciones, la diputada Fries no tuvo la voluntad para rechazar esta afrenta hacia nuestro país y, de hecho, no aprobó ninguna de las solicitudes propuestas para condenar los lamentables tiempos que atraviesa Venezuela, asolada por la narcodictadura”.
En esa misma línea, el diputado Johannes Kaiser (Ind) lamentó “profundamente” que el oficialismo “se haya negado a todas nuestras solicitudes”, asegurando que dicha posición “desvirtúa la labor de la comisión de DD.HH. y, además, nos pone en una situación de desmedro al perder nuestra dignidad como institución a la hora de proteger los derechos humanos en nuestro país y fuera del mismo”, por lo que incluso reiteró que “es un triste espectáculo que le damos al país y a la comunidad internacional, al tener sentada en esa comisión a una diputada que defiende el régimen de Maduro”.
Por último, Daniel Lilayu acotó que “en Venezuela hay miles de ciudadanos que han sido detenidos en forma ilegal, de tal manera que si siempre hemos defendido que los derechos humanos son transversales, resulta inaceptable entonces que la comisión decida guardar silencio en esta materia”.










