En educación, hay palabras que se han vuelto sagradas: calidad, evidencia, impacto. Se pronuncian con la solemnidad de lo incuestionable. Pero en el silencio de las escuelas, lejos de los documentos oficiales, esas mismas palabras comienzan a doler. En nombre de la calidad, estamos ocupando el tiempo de quienes deberían sostenerla. Leer Más