Solo un antecedente previo: El TPP – 11 considera a Chile como una república unitaria, ni plurinacional ni con autonomía regional. Por lo que desde ese simple punto de vista no está en sintonía con la aspiración de un 32% de la ciudadanía.
Dicho esto quienes abogaban por el rechazo al acuerdo del TPP-11 sostenían que su aprobación impactaría en la implementación de los procesos de lo que se ha denominado Transición Justa que el Gobierno del presidente Boric ha declarado como parte de su programa. La pregunta que queda en aire es ¿ Cuenta el presidente Boric con un respaldo político, social y/o popular para llevar a cabo un «programa» como el que había planteado en campaña o para desarrollar una «gestión política programática desde el Gobierno» con las herramientas que tiene a su disposición ?
Primeros las votaciones y luego las encuestas parecieran señalar en ambos casos que NO hay un respaldo ciudadano.
Y ello en sintonía con el resultado reflejado en el último plebiscito constituyente.
Con un bajo respaldo, sometidos a una crítica permanente, con un liderazgo disminuido y la concentración presidencial disgregada o concentrada en remontar temas que no son parte de la prioridades publica, incluso entres sus propios adherentes, el resultado actual era tan esperable como el ataque violento y ultrapolarizado de quienes se mostraban opositores al tratado.
La aprobación implica que el modelo de sociedad que insisten en implementar determinados sectores políticos más ultristas están fuera del radar y de las prioridades que perciben como cercana y reales la clase política nacional, que toma cada vez más distancia de una izquierda elitista cuyas prioridades están en la instalación y promoción de supravalores progresistas para una sociedad “no tan evolucionada” como la que ellos bosquejan desde el mesianismo que les permiten sus lugares de privilegios y meditación.
Lo ocurrido me recuerda mucho a esa discusión lideradas por las mismas elites que desde Santiago no querían un mall para Chiloé mientras que en Chiloé un mall era el sueño de todo Chilote y una muestra de lo que entendían, equivocadamente o no, por progreso.
El TPP – 11 fue una discusión de carácter más técnica que no estuvo a la altura de la discusión del plebiscito constituyente de carácter más popular. Por lo tanto frente al resultado obtenido el día de hoy no es válido el argumento de los fake news como justificación de un fracaso. Se evidenció una conciencia y una visión política que se impuso y que representa un llamado de atención para que el Gobierno y el mismo Presidente Boric se moderen y encausen su gobierno en articular una gestión que a la fecha tiene mucho de luces, mucho de cámaras, mucho de frases, pero que en lo concreto solo se queda en las luces, las cámaras, y las frases… Algo que la ciudadanía lleva rato cuestionando.
Comentario Editorial de Claudio Ojeda – Editor Semanario Local
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Artículos Considerados en el comentario :
Artículo 1.2: Relación con Otros Acuerdos Internacionales regula la relación entre el TPP y otros tratados internacionales. (facilita la resolución de acuerdos frente a tratados previamente celebrados )
Artículo 1 /7 inciso D Define Gobierno nacional y Gobierno regional como uno solo. Nivel regional de gobierno significa para Chile, como República unitaria, el término nivel regional de gobierno no aplica; (página 7 )
Artículo 9.1: Definiciones Para los efectos de este Capítulo: acuerdo de inversión significa un acuerdo por escrito1 que se concluye y surte efectos después de la fecha de entrada en vigor de este Tratado 2 entre una autoridad del nivel central de gobierno3 de una Parte y una inversión cubierta o un inversionista de otra Parte y que crea un intercambio de derechos y obligaciones, vinculantes para ambas partes
Artículo 9.16: Inversión y Objetivos de Medio Ambiente, Salud y otros Objetivos Regulatorios. Nada de lo dispuesto en este Capítulo se interpretará en el sentido de impedir a una Parte adoptar, mantener o hacer cumplir cualquier medida, que sea compatible con este Capítulo, que considere apropiada para asegurar que la actividad de inversión en su territorio se realice de una manera sensible al medio ambiente, salud u otros objetivos regulatorios.










