El Bitcoin es una moneda no física la que se puede utilizar para comprar cualquier bien o servicio en los lugares en que sea aceptada su recepción. Es una moneda digital libre y descentralizada que permite las transacciones sin necesidad de intermediarios. Usa una tecnología que reduce la transacción a las partes involucradas que envían y reciben los Bitcoin a través de una billetera digital o WALLET, que cuenta con una dirección Bitcoin similar a una cuenta bancaria, pero libre de todo control o burocracia.
El Bitcoin, aunque no existe físicamente, funciona como cualquier otra moneda, como el dólar o el euro, pero no tiene un número de serie o mecanismo para poder ser rastreado el usuario o quién está realizando una determinada operación con Bitcoin.
Al ser una moneda descentralizada, no requiere de la confianza de un Banco Central o emisor de monedas. Esto se respalda por la propia comunidad usuraria del Bitcoin, mediante el uso del BLACKCHAIN que es como un gran libro de contabilidad donde se registran o aprueban todas las operaciones, pero sin ningún tipo de individualización de los usuarios, de modo tal que no es posible rastrear a los participantes. No se pueden falsificar las transacciones ya que todas se registran computacionalmente y con las mayores seguridades de confidencialidad y lejanas a cualquier posibilidad de fraude. Seguridades que ni siquiera los bancos suizos y de paraísos fiscales pueden ofrecer a sus clientes.
Las especiales características del Bitcoin lo hacen una moneda única y su modelo se ha replicado en otras criptomonedas existentes. Como hecho anecdótico, cabe consignar que, dadas las características de seguridad del Bitcoin, el Gobierno de Venezuela pretendió invertir en dicha criptomoneda las Reservas de la Nación, pero tal pretensión fue rechazada por el sistema administrador en atención a la volatilidad del mercado venezolano.
Los Bitcoin tienen una oferta limitada de unidades. Actualmente alcanzan a los 21 millones de unidades. No se puede prohibir ni censurar las transacciones que han sido validadas, además son creadas por un código abierto y accesible para todos los usuarios, menos la individualización de los participantes en las operaciones, las que siempre se mantienen en secreto. –
Por lo anterior, los Bitcoin no requieren que el comprador o vendedor de las monedas se identifiquen para ninguna de las operaciones permitidas y es necesario mencionar que el Bitcoin se puede cambiar por cualquier otra moneda física, incluso con cualquier otra criptomoneda.
Para adquirir Bitcoin, se necesita de una billetera digital o WALLET para traspasar las criptomonedas desde el internet que vende las monedas a la billetera personal o wallet del operador. En la página de compra de las criptomonedas se deben crear claves privadas o públicas que el mismo sistema exige, al igual que los bancos comerciales.
Así se adquiere la calidad de usuario y las transacciones se pueden realizar desde cualquier dispositivo móvil o computador personal en cualquier parte del mundo.
Atendido el hecho que los Bitcoin son de emisión limitada, siendo el día de hoy la disponibilidad de sólo 21 millones de unidades y siendo altísima su demanda por parte de los eventuales inversionistas, que el valor actual de un Bitcoin es de $ 36.228.234,57 pesos chilenos.
En Chile existen dos páginas de intermediación de criptomonedas: SUR-BTC creada en 2015 en Santiago de Chile y opera también en Argentina, Colombia y Perú; además de CRIPTO- MARKET con sede en Chile y Brasil.
Los bancos comerciales chilenos han tratado por todos los medios de obstaculizar la gestión de los Corredores de Bitcoin por las altas sumas de dinero que manejan, incluso el Banco Estado ha llegado a bloquear las cuentas corrientes de las empresas corredoras y han debido recurrir al Tribunal de la Libre Competencia para obtener la solución al actuar arbitrario del Banco Estado.
Dados los montos increíbles de dinero que manejan los corredores de criptomonedas, la facilidad para su adquisición y el secreto que rodea sus operaciones, seguramente entidades como la Unidad de Análisis Financiero de la PDi como la Unidad de Delitos Complejos del Ministerio Público, tendrán puestos sus ojos en esta actividad, ya que por su secretismo puede favorecer delitos como lavado de dinero y ocultamiento de activos. Arduo trabajo les espera.
José Manuel Godoy Leiva – Abogado










