19 de Agosto del 2026.- La promulgación de la Ley N°21.822, Ley Integral de Las Personas Mayores y de Promoción del Envejecimiento Digno, Activo y Saludable, fija un hito normativo en Chile. Sin embargo, de cara a su implementación definitiva en el 2027, la legislación plantea un desafío directo a la educación superior: ¿cómo nos preparamos para garantizar que la persona mayor no solo sea cuidada, sino reconocida como un sujeto activo, funcional y con plena capacidad aportativa a la sociedad?
Desde la Psicopedagogía la respuesta apunta a visibilizar y consolidar la intervención y potenciación psicopedagógica a lo largo de todo el ciclo vital, situando el desarrollo cognitivo en la vejez como un pilar estratégico de la salud pública y la inclusión social.
La intervención psicopedagógica en la adultez mayor va mucho más allá del acompañamiento social, que hasta ahora es una mirada tradicional, se fundamenta en la estimulación cognitiva especializada y en el abordaje sistemático de los procesos de aprendizaje y la plasticidad cerebral.
En este ámbito, el profesional de la psicopedagogía cumple un rol insustituible en la evaluación, potenciación y mantenimiento de las funciones ejecutivas tales como la planificación, memoria de trabajo, flexibilidad mental y la toma de decisiones. Fortalecer estas capacidades es lo que permite a la persona mayor resolver problemas cotidianos, adaptarse a entornos cambiantes y tomar sus propias decisiones, protegiendo su autonomía e integridad.
Más aún, al mantener y estimular estos procesos, la psicopedagogía impacta directamente en el sentido de autocompetencia del adulto mayor: esa convicción interna de sentirse capaz, útil, funcional y vigente. Un adulto mayor que confía en sus habilidades cognitivas se percibe a sí mismo como un ente activo en su comunidad y un ciudadano con voz y aporte social.
Anticipándonos a estas exigencias que la Ley N°21.822 impondrá a las instituciones y sociedad para el 2027, como carrera de Psicopedagogía de la Universidad Andrés Bello hemos comenzado a transformar la formación de sus futuros profesionales. Como una medida innovadora, se ha incorporado en sus etapas iniciales de formación práctica la experiencia directa de los estudiantes en intervención y estimulación cognitiva con adultos mayores.
Esta estrategia busca formar profesionales con sólidos criterios psicopedagógicos y gerontológicos, capaces de responder a la transición demográfica del país y de posicionar la disciplina como una necesidad transversal en todas las etapas de la vida.
Esta Ley interpela a la sociedad a erradicar la pasividad asociada a la vejez, y como carrera y universidad transformaremos el espacio universitario en un punto de encuentro intergeneracional donde se abran espacios permanentes de estimulación cognitiva y participación social, convirtiendo la teoría de la Ley en experiencias concretas para la comunidad.
Este conocimiento aplicado es fundamental para que la academia proponga al Estado políticas públicas, programas comunitarios y modalidades de implementación de la Ley verdaderamente efectivas, informadas y centradas en la calidad del desarrollo humano.
Vale la pena entonces preguntarse ¿cómo queremos prepararnos y favorecer una vejez digna?
Pilar Hernández Rojas, académica de Psicopedagogía de la U. Andrés Bello.










