13 de diciembre del 2025.- La responsabilidad de los gremios en la construcción de vínculos sólidos entre empresas y comunidades fue uno de los ejes centrales del Seminario “Comunidades al Sur del Mundo: Avances y Desafíos”, organizado por Tendencia & Territorio y realizado en Puerto Varas. El rol articulador de estas organizaciones, su capacidad de guiar buenas prácticas y su función como puente entre sectores productivos y territorios fueron destacados como claves para el desarrollo sostenible.
Para Francisca Sanz, presidenta de la Multigremial de Los Lagos, el trabajo gremial es hoy más estratégico que nunca. “Uno de nuestros principales focos es guiar a nuestros asociados hacia mejores prácticas y un mejor relacionamiento con las comunidades”, señaló. A su juicio, los gremios deben promover espacios de conversación y escucha activa, entendiendo que muchas de las necesidades locales pueden resolverse mediante colaboraciones responsables con las empresas que operan en el territorio. “Eso es fundamental, pero debe hacerse de una manera guiada y responsable”, enfatizó.
Una visión similar planteó Antonio Minte, gerente general de la Corporación Chilena de la Madera (Corma), quien destacó el avance del gremio en su plan estratégico de relacionamiento comunitario. Tras cinco años de trabajo previo, la organización ha levantado catastros y líneas base que permiten medir el impacto y orientar a las empresas en sus propios vínculos territoriales. “La sustentabilidad del sector comprende tres pilares: ambiental, social y económico. Y teníamos ese talón de Aquiles en lo social, que estamos fortaleciendo”, afirmó. Para Minte, la clave sigue siendo la confianza: “Somos parte de la ruralidad, somos vecinos. Debemos generar confianzas, y eso está ocurriendo”.
Desde la industria del salmón, Felipe Díaz, director de Comunidades de SalmonChile, resaltó la evolución del gremio hacia una acción comunitaria más profesional y territorialmente diferenciada. Explicó que, aunque el vínculo se da a nivel de cada empresa en los distintos fiordos y canales del país, el gremio articula una visión común y coordina proyectos de bienestar local. “El mayor desafío hoy es generar una gobernanza que permita este trabajo conjunto, donde cada empresa pone sus capacidades al servicio del bienestar comunitario”, sostuvo.
Díaz destacó además que el gremio reúne a actores muy diversos —desde productoras de salmón hasta navieras, transportistas y laboratorios— lo que requiere foco, metodología y priorización. Iniciativas como el programa permanente de limpieza de playas o los operativos médicos en zonas aisladas, como el que comenzó en Aysén durante el evento, muestran cómo la colaboración puede traducirse en impactos concretos para las comunidades. “Grande o pequeña, cada empresa aporta al vínculo y a la construcción de confianza”, afirmó.
El encuentro dejó en evidencia que el trabajo gremial ya no se limita a representar intereses productivos: hoy se ha convertido en un actor clave para facilitar diálogos, coordinar esfuerzos y promover estándares que fortalezcan la relación entre empresas y territorios. En un contexto donde la confianza y la sostenibilidad son esenciales, los gremios del sur del país demostraron que su rol es decisivo para avanzar en una agenda comunitaria moderna, colaborativa y con impacto real.










