“Si eres neutral en situaciones de injusticia, has elegido el lado del opresor” (Desmond Tutu, clérigo y pacifista sudafricano, ganador del Premio Nobel de la Paz por su incansable lucha contra el racismo y el Apartheid en su país natal).
En una serie de ejercicios prácticos realizados con algunos de mis estudiantes universitarios de pre y posgrado, se llegó a la conclusión, que si un trabajador está siendo objeto de acoso laboral en su empresa, éste tiene –en términos generales– una variedad de estrategias posibles –o una combinación de ellas– con la finalidad de poder resguardarse de este tipo de malas prácticas. Revisemos algunas de ellas:
- Hacerse el invisible o –con algo de ironía– aprender a hacerse el “muertito”. Los jefes y colegas abusadores, lo que esperan, es que la víctima se asuste, se congele o paralice. Si la persona no tiene muchos grados de libertad –porque tiene una pareja e hijos por quienes velar, edad que no facilita una rápida contratación–, tiene que aprender a darle al jefe abusador en el gusto y hacerle pensar que se está saliendo con la suya. Hay que aprender a ser actor y aparecer en la escena lo mínimo indispensable, para ahorrar costos emocionales, al mismo tiempo que reducir –o evitar– que se den las oportunidades para que el sujeto tiránico lo haga objeto de maltrato.
- Renunciar a la empresa. Ninguna persona está obligada a aguantar a un jefe matón o abusador, especialmente, si es que el colaborador puede evitarlo. Antes de renunciar, el trabajador debe buscar la manera de que lo trasladen de área de trabajo, de oficina o de sucursal. Si eso no es factible, entonces ha llegado el momento, en que debe comenzar la búsqueda de una nueva y mejor compañía donde poder trabajar en forma más grata, sana y satisfactoria. Hay personas que han tomado la decisión de cambiarse de empresa aún a costa de recibir un menor sueldo por el deseo de trabajar en un mejor ambiente laboral y poder cuidar su salud física y mental.
- Desarrollar un caparazón refractario. Toda persona, con esfuerzo, constancia y práctica, puede llegar a desarrollar una especie de armadura que impide que las flechas venenosas atraviesen o toquen la naturaleza sensible de la persona atacada. Hay quienes vienen dotados en forma natural de este escudo protector, logrando que todo aquello que no entra en su campo de interés, rebote limpiamente, sin dejar ni una sola marca o magulladura. Así por ejemplo, en una oportunidad en la que analizábamos el tema relacionado con el tipo de jefes que le había tocado tener durante su trayectoria laboral, un paciente me confirmó que durante el proceso de coaching que había realizado en mi consulta, había aprendido que cada vez que él debía acudir a la oficina de una jefa especialmente venenosa, debía “colocarse un traje de hombre rana con escafandra incluida” como su forma particular para no sentirse tocado ni afectado psicológicamente por esta persona “anti líder”.
- Desarrollar el humor de crítica como medio de defensa. Desarrollar y utilizar el sentido del humor, puede ser un excelente medio de adaptación a situaciones laborales adversas. Quienes sufren la desgracia de trabajar bajo las órdenes de un jefe(a) tirano, tienen el justo derecho a defenderse utilizando el humor de crítica y de ridiculizarlo disimulada y secretamente con sus otros compañeros de infortunio. Es una fórmula que permite hacer un poco menos insufrible la estadía diaria en la oficina. La persona logra dos objetivos simultáneos: se quita presión y estrés de encima, y colabora, además en la descompresión del tenso ambiente laboral que también podrían estar viviendo los demás colegas.
- Quedarse en la empresa y convertirse en el héroe que siempre se quiso ser. Si el trabajador está en posición de poder renunciar e irse de la empresa, entonces también estará en grado de enfrentar directamente la situación. El afectado debe actuar y acudir a los superiores de su jefe, al departamento de Recursos Humanos o –si existe uno en la empresa– al sindicato, con la finalidad de exponer la insostenible situación que se vive y reclamar por los abusos experimentados. Por último, están la Inspección del Trabajo y los tribunales de justicia. Si el trabajador tiene decidido marcharse, entonces no tiene nada que perder: podría confrontar a este jefe(a) tóxico y decirle lo que verdaderamente piensa de él (o de ella). Puede sentar un buen precedente para los demás colegas que se quedan atrás.
- Evaluar la posibilidad de independizarse. Todo sujeto medianamente inteligente y capaz, siempre tendrá a su disposición la alternativa cierta de iniciar su propio negocio o emprendimiento, o bien, de transformarse en un asesor competente en el área de su especialidad. Hoy en día, y a raíz de los continuos cambios en las industrias, así como por la incertidumbre que reina en los mercados –nacionales e internacionales– la opción de transformarse en un emprendedor y dueño de su propio tiempo ha dejado de ser un sueño inalcanzable.
- Utilizar una combinación de estas estrategias. El uso combinado de dos o más de estas alternativas, le permite al sujeto, reforzar sus líneas de defensa frente a las acciones y actividades malintencionadas de algún jefe(a) tóxico.
Ahora bien, sin que importe mucho si la persona que vive este tipo de situación hace uso de alguna de estas alternativas para efectos de tener un mejor pasar en la oficina, tengamos siempre presente, que el verdadero valor de una persona no se mide por la cantidad de veces que se ha caído tratando de superar el obstáculo que tiene frente a ella, sino que por las veces que ha sido capaz de ponerse en pie nuevamente y seguir adelante sin rendirse y desfallecer. El principio de la resiliencia dice eso justamente: “Me caigo ¡y me vuelvo a parar!”.
Cada caso particular debe evaluarse de acuerdo con las circunstancias que vive la persona y, en consideración a los méritos de la causa, debe tomar una determinación de tipo individual. Nadie ha dicho que el acoso laboral en las empresas sea un tema sencillo o fácil de resolver… pero de lo que no cabe duda alguna, es que sí es posible enfrentarlo.
Dr. Franco Lotito C. – www.aurigaservicios.cl – Académico, escritor e investigador (PUC-UACh)










