En el mes de enero el estudio semanal de Morning Consult en USA señaló que el 55% de los trabajadores remotos plantearía incluso dejar su trabajo si se les forzaba a volver a la oficina, en medio de la ola de casos causados por la variante Ómicrom de Covid-19 y por encontrarse en medio de antivacunas y lugares que ya no cumplen con los estándares de seguridad mínimos para estar protegidos. Situación que nos imaginamos representa a gran parte de la población de quienes quieren cuidarse y estar en un entorno que les asegure su cuidado y protección frente a otras personas de su mismo trabajo por ejemplo.
De acuerdo con el último estudio “Vuelta al Trabajo” de Talana en Chile, el 71% de las empresas continuará, de alguna manera, con la modalidad híbrida después de la pandemia y ante las nuevas olas, al menos la mitad de las empresas modificará sus oficinas para abrir espacios amplios, donde se puede favorecer el modelo híbrido a través de salas de reuniones con tecnologías para mantener reuniones en ambos formatos, presenciales y videoconferencias y así entregar la seguridad que la gente necesita para ocupar las oficinas, aspecto fundamental para que ello ocurra.
El desafío hoy está en que el empleador sea capaz de transmitir seguridad a quienes trabajan con él, incorporando herramientas al nuevo concepto de oficina que se visualiza hoy. La pandemia nos ha llevado a plantearnos una oficina flexible, administrable por sus propios colaboradores por medio de tecnología, respondiendo así diversos aspectos que permiten desarrollar un entorno seguro y productivo.
La gestión hoy comprende desde considerar las motivaciones y preocupaciones de los equipos en torno a ir a la oficina, a retornar de manera segura, rápida y confiable, jugando la tecnología un rol fundamental y sirviendo de base para simplificar cada elemento del proceso, desde que todos sepamos dónde está mi compañero, quién asiste y quién no, permitiendo el rastreo de contagio contactos y que hoy se posiciona dentro de la comunicación transparente, hasta la programación de los espacios de trabajo que involucra la asistencia.
Hoy el éxito dependerá de la flexibilidad que puedan adoptar las empresas y la seguridad que puedan transmitir a sus colaboradores, teniendo en cuenta como prioridad sus necesidades y preocupaciones, fomentando así una mayor colaboración y autogestión de los mismos, por medio de la tecnología, de lograr que en tiempo real se visualice el uso del espacio en la oficina y que permita a la coordinación previa de sus asistentes, logrando por medio de sistemas o aplicaciones, verificar el aforo, ocupación de espacios comunes, ocupación de los lugares de trabajo, en definitiva aquello que les entregue la confianza para asistir.
Así es como las interrogantes sobre tener o no oficina hoy, incentivar la asistencia de los colaboradores a esta o no, llevar el registro de quien asiste y quien no, adecuar la empresa o no, entre tantas otras interrogantes, queda resuelta con la aplicación de tecnología en el proceso, de entregar la libertad de elegir y de generar una cultura que más adelante permita al equipo de trabajo desenvolverse de manera autónoma y con espacios que para empleador signifiquen más rentabilidad que pérdida y mayor compromiso del equipo con la empresa, por el valor que le significa la organización y saber que asistirá a un espacio seguro.
Leonardo Causa – Cofunder y CEO de Kantoor.










