07 de Noviembre del 2026.- El académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello, Francisco Ormazábal, prevé que la inflación continuará mostrando cierta volatilidad en los próximos meses, debido a factores como la evolución de los combustibles, el comportamiento del tipo de cambio y algunos componentes estacionales relacionados con los alimentos.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un alza de 0,5% en octubre, elevando la inflación anual a 4,5%, lo cual reafirma que el control de los precios continúa siendo uno de los principales desafíos para la economía chilena.
Así lo señala Francisco Ormazábal, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello (UNAB), quien llama a interpretar las cifras con prudencia y sin generar alarmas innecesarias.
«El IPC de octubre es una señal de cautela, no de alarma», asevera, en ese sentido, el experto.
Según el economista, el aumento estuvo impulsado principalmente por los combustibles, el transporte y algunos alimentos, categorías que tienen un efecto directo en el presupuesto de los hogares y que suelen influir de manera importante en la percepción ciudadana sobre el costo de la vida.
«Más allá de la cifra puntual, el dato refleja que la inflación continúa exhibiendo una mayor persistencia de la esperada. Cuando muchos anticipaban una convergencia más rápida hacia la meta del 3%, los aumentos en energía, transporte y productos alimenticios recuerdan que aún existen presiones relevantes sobre los precios», explica Ormazábal.
No obstante, el académico enfatiza que el escenario actual no justifica una reacción exagerada. A su juicio, una parte importante de las alzas observadas responde a factores específicos y no necesariamente a un sobrecalentamiento de la economía.
«Algunos indicadores subyacentes muestran que las presiones inflacionarias más profundas permanecen relativamente contenidas», precisa.
Inflación seguiría por sobre la meta
Respecto de los próximos meses, Ormazábal anticipa que la inflación continuará mostrando cierta volatilidad debido a factores como la evolución de los combustibles, el comportamiento del tipo de cambio y algunos componentes estacionales relacionados con los alimentos.
En ese contexto, estima que el indicador cerrará el año por encima de la meta establecida por el Banco Central y que el retorno a niveles cercanos al 3% será más gradual de lo que se proyectaba hace algunos meses.
Desafío para la política monetaria
El académico señala que este panorama refuerza la necesidad de que la autoridad monetaria mantenga una estrategia prudente, especialmente en un contexto donde la actividad económica ha comenzado a mostrar señales de recuperación.
«Si bien la actividad económica muestra señales de recuperación, el combate contra la inflación aún no puede considerarse una tarea concluida», asegura.
Finalmente, Ormazábal destaca que “el dato de octubre no cambia radicalmente el escenario económico, pero sí entrega una señal clara: la inflación está lejos de estar derrotada y el principal desafío de los próximos meses será consolidar su descenso sin afectar la recuperación del crecimiento. Un equilibrio complejo, pero esencial para recuperar la estabilidad económica que tanto requieren los hogares y las empresas».









