21 de ctubre del 2026.- Según el índice Big Mac de The Economist, el peso chileno estaría subvalorado un 18% respecto del dólar, mientras que el peso colombiano estaría sobrevalorado un 29%. ¿Significa esto que el dólar debería bajar en Chile y subir en Colombia?
El índice se basa en una de las ideas más antiguas de la economía internacional, la paridad de poder adquisitivo. Si un mismo producto cuesta menos en un país que en otro, debería existir una oportunidad de arbitraje. Los comerciantes podrían comprar donde es barato y vender donde es caro, obteniendo una ganancia hasta que los precios se igualaran. En teoría, este mecanismo debería hacer que los tipos de cambio reflejaran las diferencias de precios entre países.
Pero una hamburguesa no puede comprarse en Santiago y venderse fácilmente en Nueva York. Su precio incluye ingredientes, salarios, arriendos y servicios que no se comercian internacionalmente. Por eso, las diferencias de precios pueden persistir incluso cuando los mercados funcionan correctamente. La evidencia empírica confirma estas dificultades. Los estudios sobre el índice Big Mac encuentran que su capacidad para predecir movimientos del tipo de cambio es limitada en el corto plazo. En horizontes de varios años, las monedas tienden a corregir parte de sus desviaciones respecto de la paridad de poder adquisitivo y la capacidad predictiva mejora. Sin embargo, el ajuste es imperfecto, bastante lejos de la rapidez que sugerirían los modelos más sencillos de arbitraje internacional.
La investigación de la economista Gita Gopinath (Harvard) sugiere que gran parte del comercio internacional se realiza en dólares, incluso entre países que no utilizan esa moneda. Una empresa chilena que importa desde China puede pagar precios fijados en dólares. Si el peso se deprecia, sus costos aumentan, pero el precio en dólares de los productos chinos puede permanecer igual.
Gopinath también cuestiona la idea de que los desequilibrios comerciales deban corregirse necesariamente mediante movimientos del tipo de cambio. Un país puede reducir su déficit externo porque su moneda se deprecia, pero también porque disminuye el consumo y, con ello, las importaciones. En Chile, una desaceleración económica podría mejorar la balanza comercial sin que el dólar cambie demasiado.
Pero incluso cuando el tipo de cambio se ajusta, sus efectos pueden ser transitorios. Gopinath recuerda el caso argentino, donde las depreciaciones del peso se trasladaban rápidamente a los precios internos. Así, los productos argentinos volvían a encarecerse en dólares y desaparecía buena parte de la ganancia inicial de competitividad. Cuando las expectativas de inflación están mejor controladas, este efecto puede ser más limitado.
Esta es una razón adicional para valorar la credibilidad del Banco Central de Chile. Mantener las expectativas de inflación estables ayudaría a controlar el incremento de los precios y permitir que el tipo de cambio absorba perturbaciones externas sin que sus efectos se diluyan con aumentos de la inflación misma.
Dr. Jorge Sabat Silva – Doctor in Business Administration, Universidad de Washington en St. Louis, Estados Unidos. Investigador Instituto de Políticas Económicas (IPE)








