26 de Septiembre del 2026.- El uso de redes sociales es parte central de la vida cotidiana de millones de jóvenes. Sin embargo, no todas las plataformas generan los mismos efectos sobre el bienestar psicológico. Esa es una de las principales conclusiones del estudio Influence of Digital Social Networking Platforms on Mental Health and Social Media Addiction, publicado en la revista científica Discover Mental Health de Springer Nature y elaborado por un equipo de investigadores internacionales con participación de los académicos de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Jonathan Martínez-Líbano, Christian A. Verdugo y Catalina Coronado-Reyno.
El estudio analizó los patrones de uso de Instagram, TikTok, Facebook y WhatsApp en una muestra de 684 estudiantes universitarios. Examinaron cómo estas plataformas se relacionan con la salud mental y el desarrollo de conductas adictivas vinculadas al entorno digital.
Los resultados revelan que Instagram y TikTok son las plataformas que presentan una relación más significativa con la adicción a las redes sociales. Además de su influencia directa, ambas aplicaciones muestran efectos indirectos en la salud mental, que actúan como un mecanismo que favorece el uso problemático de estas herramientas digitales.
De acuerdo con los investigadores, las plataformas centradas en contenidos altamente visuales pueden reforzar dinámicas de comparación social, búsqueda de validación y exposición constante a estímulos diseñados para captar la atención, factores que podrían contribuir al deterioro del bienestar psicológico y al aumento de conductas compulsivas de uso.
En contraste, Facebook y WhatsApp mostraron asociaciones menos relevantes en comparación con Instagram y TikTok, sugiriendo que el impacto de las redes sociales depende en gran medida de las características y dinámicas propias de cada plataforma.
Los autores sostienen que estos hallazgos entregan evidencia útil para diseñar estrategias de prevención, programas de alfabetización digital y acciones de promoción de la salud mental orientadas a estudiantes universitarios. Asimismo, plantean la necesidad de comprender de manera más profunda la relación entre el uso de redes sociales y el bienestar psicológico de las nuevas generaciones.
“En X (Twitter) encontramos un patrón diferente: sus usuarios presentaron mayor malestar emocional, pero no mayor adicción de manera directa; sin embargo, sí apareció un efecto indirecto significativo a través del malestar emocional”, dice el investigador de UNAB Jonathan Martínez-Líbano.
La investigación, en donde también participan los profesores de la Universidad Autónoma de Madrid, Talía Gómez Yepes, Miguel Ángel Albalá Genol y Edgardo Etchezahar; y la investigadora de la U. de las Américas, Andrea Sarmiento, Passalacqua, refuerza la relevancia de estudiar los efectos de las tecnologías digitales sobre la salud mental en contextos educativos y juveniles.
“Estos resultados refuerzan una idea fundamental: cuando hablamos de redes sociales y salud mental, no solo importa cuánto tiempo estamos expuestos, sino también la plataforma que utilizamos y, especialmente, el contenido al que estamos expuestos”, sintetiza el profesor Martínez-Líbano.








