02 de Agosto del 2026.- La reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en la Casa Blanca volvió a poner en el centro del debate el alcance real de la justicia internacional. Mientras continúa vigente la orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) contra el líder israelí, Washington optó por recibirlo con honores, una decisión que, según especialistas, envía una potente señal política al resto del mundo.
Para Marcelo Pérez, analista internacional de la Universidad Andrés Bello, el encuentro confirma que Estados Unidos no reconoce la autoridad de la CPI y que continuará respaldando a Israel como uno de sus principales aliados estratégicos en Medio Oriente.
“Al recibir a Netanyahu con honores de Estado y garantizarle inmunidad territorial, Washington deja claro que no reconoce la autoridad ni la jurisdicción de la Corte Penal Internacional. También envía un claro mensaje al resto del mundo: Estados Unidos actuará como un garante y escudo diplomático total para el liderazgo israelí en Oriente Medio”, afirma.
Una brecha con sus aliados occidentales
El académico explica que la postura estadounidense marca una diferencia respecto de varios de sus aliados europeos, cuyos compromisos con el Estatuto de Roma los obligan, en principio, a ejecutar una eventual orden de detención si Netanyahu ingresara a sus territorios.
A juicio de Pérez, esta decisión también refleja la política exterior impulsada por Donald Trump, caracterizada por privilegiar los intereses nacionales por sobre los compromisos con organismos internacionales.
“A diferencia de los países europeos firmantes del Estatuto de Roma, Estados Unidos marca una profunda brecha geopolítica con sus aliados occidentales. Además, deja clara su independencia frente a cualquier entidad supranacional, poniendo por delante su política interna. No es un comportamiento extraño, ya que sigue la línea impuesta por Trump de actuar siempre de acuerdo con sus propios intereses y no preocuparse de reforzar alianzas”.
Los límites de la Corte Penal Internacional
Las declaraciones del alcalde electo de Nueva York, Zohran Mamdani, quien señaló que no tiene atribuciones para detener a Netanyahu en caso de una eventual visita a la ciudad, también evidencian, según el especialista, las limitaciones prácticas que enfrentan las instituciones internacionales.
Pérez sostiene que la eficacia de las resoluciones de la Corte Penal Internacional depende, en última instancia, de la voluntad de los Estados para cumplirlas.
“Es la demostración más clara de que los dictámenes de entidades como la Corte Penal Internacional siempre estarán supeditados a la disposición de los Estados para ser cumplidos y no constituyen un mandato directo. Este tipo de situaciones pone en entredicho la utilidad real de estas instituciones, cuyas decisiones pueden ser fácilmente ignoradas”.
Añade que, en el caso de Estados Unidos, las decisiones en materia internacional responden al gobierno federal, por lo que ninguna autoridad local podría actuar en contra de esa posición.
¿Qué escenario se abre para Gaza?
Respecto del impacto que esta reunión puede tener sobre el conflicto en Gaza, el analista considera que el encuentro refuerza el respaldo político de Washington hacia Israel y reduce las posibilidades de que prospere un proceso de paz impulsado desde organismos multilaterales.
“Queda claro con este episodio que los procesos de paz posibles en Gaza, si involucran a Estados Unidos, serán bajo sus propias reglas y no bajo lo que impongan la ONU o los tribunales internacionales. Esto demuestra lo lejana que se encuentra una solución de dos Estados y crea un escenario donde Israel podrá seguir actuando en territorio palestino con el apoyo de la administración Trump”.
Asimismo, sostiene que la reunión también busca proyectar una imagen de unidad entre ambos gobiernos tras la reciente escalada con Irán.
“Es relevante porque demuestra una unión después del conflicto con Irán, que fue impulsado en gran medida por la política exterior israelí. Lejos de deteriorar la relación bilateral, esta reunión parece buscar precisamente transmitir que el vínculo entre Estados Unidos e Israel continúa fortalecido”.










