01 de junio del 2026.- El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó este viernes que la tasa de desocupación nacional subió a 9,1% en el trimestre móvil febrero-abril de 2026, su mayor nivel desde junio de 2021, en plena pandemia del Covid-19. Esta cifra implica un alza de 0,3 puntos porcentuales (pp.) en comparación con igual periodo del año anterior.
De esta forma, la tasa de desempleo ya suma 40 meses consecutivos por encima del 8% y, en esta medición, superó la barrera del 9%.
“Los últimos indicadores del mercado laboral reportados por el INE confirman que la debilidad del empleo en Chile sigue profundizándose, en línea con una caída del PIB de 0,5% durante el primer trimestre de 2026. El análisis del trimestre móvil febrero-abril 2026 muestra cifras preocupantes que van más allá de la cifra oficial de desocupación”, afirmó Benjamín Villena, investigador del Instituto de Políticas Económicas (IPE) de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello (UNAB).
Mayor impacto en mujeres
Para el economista, “este incremento se explica porque el crecimiento de la fuerza de trabajo (1,0%) sigue superando la capacidad de absorción de la economía, reflejada en un modesto avance del empleo de apenas 0,7%. El aumento de los desocupados (4,1%) viene empujado tanto por cesantes (3,3%) como por quienes buscan trabajo por primera vez (11,6%)”.
Por género, “el impacto es asimétrico”, afirma Villena. “Mientras la desocupación masculina retrocedió levemente a un 8,0% (-0.2 pp.), la tasa de desocupación de las mujeres escaló con fuerza hasta el 10,5%, anotando un alza interanual de 0,8 pp. La presión de las mujeres por ingresar al mercado laboral (fuerza de trabajo +2,1%) no está encontrando una respuesta equivalente en la creación de puestos de trabajo formales”, aseguró.
Asimismo, el académico advirtió de un “preocupante” avance de la informalidad: “la calidad del empleo sigue deteriorándose; la tasa de ocupación informal a nivel nacional escaló un punto completo en un año, situándose en 26,8%. Al igual que en el desempleo abierto, son las mujeres quienes más sufren esta precarización, registrando una tasa de informalidad del 28,6% (+1,3 pp. en doce meses)”.
La realidad del SU3
En opinión de Villena, un dato crítico y que suele pasar inadvertido en el debate público es la tasa de subutilización de la fuerza de trabajo (SU3), que se ubicó en 17,1% (+0,3 pp. en doce meses). “Este indicador es fundamental porque suma a los desocupados tradicionales con la fuerza de trabajo potencial (los «otros desocupados»: personas que están disponibles para trabajar, pero que han dejado de buscar activamente un empleo)”, explica.
“Que casi el 17% de la fuerza laboral ampliada esté subutilizada revela una enorme holgura y una preocupante incapacidad del sistema productivo para emplear talento disponible”, agrega.
Con todo, Villena considera que “el escenario consolida un preocupante debilitamiento del mercado laboral chileno. Con la desocupación sobre el 9% y fuentes de empleo concentrados en la informalidad, la urgencia de reactivar la inversión privada formal y revisar las políticas de empleabilidad se vuelve cada vez más evidente”.










