29 de Abril del 2026.- El mercado financiero en Chile atraviesa una transformación estructural marcada por la presión simultánea de un entorno macroeconómico exigente, avances tecnológicos acelerados y una creciente escasez de talento especializado. Así lo revela el informe “Panorama y Talento Financiero en Chile 2026–2027”, de la empresa Wyser, parte de Gi Group Holding, que analiza las principales tendencias del sector y proyecta los desafíos que enfrentarán las organizaciones en los próximos años.
Uno de los datos más relevantes es la dificultad para cubrir posiciones clave: el 62% de las empresas chilenas declara no lograr llenar vacantes en áreas financieras, especialmente en perfiles de nivel medio y senior como controllers, analistas de planificación financiera (FP&A) y especialistas en data analytics. Esta brecha se da en un contexto donde la demanda por capacidades híbridas —que combinen finanzas, tecnología y análisis de datos— crece con fuerza.
A nivel macroeconómico, el escenario proyecta un crecimiento moderado para Chile, con un PIB estimado de 2% en 2026 y 2,5% en 2027, junto a una inflación que tendería a estabilizarse en torno al 4%–4,5%. Este contexto eleva las exigencias sobre las áreas financieras, que deben priorizar la eficiencia, el control de costos y la gestión estratégica del capital, en un entorno donde el acceso al financiamiento y la liquidez vuelven a ser variables centrales en la toma de decisiones.
En paralelo, la irrupción de la inteligencia artificial está cambiando profundamente la naturaleza del trabajo financiero. Lejos de reemplazar funciones, la automatización está desplazando tareas operativas hacia actividades de mayor valor agregado. Procesos como conciliaciones, cuentas por pagar y reportes regulatorios son los primeros en automatizarse, mientras crece la relevancia del análisis, la planificación y la toma de decisiones basada en datos.
“Hacia 2026–2027 vamos a ver una evolución clara del rol financiero, impulsada por la adopción de inteligencia artificial. No se trata solo de automatización, sino de una redefinición de responsabilidades”, señala Cristóbal Diaz de Valdes, Principal Finanzas, Legal y HR de Wyser. “Muchas áreas aún ven la IA como un proyecto tecnológico, cuando en realidad es un cambio estructural que exige nuevas competencias, controles y formas de tomar decisiones”, agrega.
Este cambio también expone nuevos riesgos. La calidad de los datos, la ciberseguridad y el control de modelos se posicionan como preocupaciones prioritarias para los CFOs, en un escenario donde los errores pueden escalar rápidamente si no existen mecanismos de gobernanza adecuados.
El estudio advierte además que cerca del 40% de las empresas identifica la falta de capacitación digital como uno de los principales obstáculos para avanzar en la adopción de inteligencia artificial en finanzas. Esto refuerza la necesidad de invertir en reskilling y upskilling, particularmente en habilidades como análisis de datos, pensamiento crítico y comunicación ejecutiva.
En términos de estructura organizacional, el área financiera evoluciona desde una función tradicional hacia un “sistema de decisiones” que integra personas, procesos, datos y tecnología. Este cambio implica separar claramente las tareas operativas, analíticas y especializadas, y adoptar modelos híbridos que combinan equipos internos con soluciones externas para responder a la creciente complejidad del entorno.
Otro fenómeno relevante es la consolidación del ecosistema fintech en Chile, que ya suma 485 actores —incluyendo 137 iniciativas extranjeras— y representa un 28,2% de participación internacional. Este dinamismo está intensificando la competencia y obligando a las organizaciones a acelerar su transformación digital, integrando nuevas tecnologías y modelos de negocio para mantenerse competitivas.
En este escenario, el rol del área financiera se redefine como un actor estratégico dentro de las organizaciones. Más allá de reportar resultados, su foco estará en anticipar riesgos, modelar escenarios y contribuir activamente a la toma de decisiones del negocio, en un contexto donde la velocidad y la calidad de la información serán determinantes para la competitividad.









