15 de Marzo del 2026.- Los discursos de odio han sido un factor clave en algunos de los eventos más trágicos de la historia de la humanidad, ejemplo de esto son:
1.El Holocausto (1933-1945).El discurso antisemita de Adolf Hitler y el partido Nazi Aleman contribuyeron a la persecución y exterminio de seis millones de judíos.
2.- El genocidio Armenio (1915-1923). Es otro hecho histórico que demuestra esto. El discurso nacionalista y xenófobos del gobierno otomano llevó a la muerte a 1,5 millones de persona.
3.- El Apartheid en Sudáfrica: (1948-1994). Los discursos racistas del gobierno sudafricano justificaron la opresión y discriminación de la población negra.
4.- El genocidio de Ruanda:(1994). Los discursos de odio de los medios de comunicación y políticos hutu con atribuyeron al asesinato de 800 mil personas, principalmente de la etnia tutsi.
Estos son algunos de los peligrosos ejemplo que nos entrega la historia de la humanidad.
Construir discursos de odio es fácil e irresponsable, pues estos siempre tendrán público, sobre todo en personas poco reflexivas que les gusta ver la vida en blanco y negro.
Los discurso de odio en Chile han ido in crescendo sobre todo en lo político, los cuales han generado un lenguaje descalificatorio y violento con palabras cómo “ zurdos de m…”; “ fachos Ku…”; “ los chilenos de bien”; “ humanoides”, “ nosotros, ellos”, “ amigos – enemigos”.. , “parásitos de la política” y tantos otros conceptos que generan una cultura de la violencia, como dice Humberto Maturana el lenguaje es generativo de realidades.
Uno de los mayores exponentes de los discursos de odio es el programa sin filtro. Un programa que fomenta no solo la confrontación sino sobre todo la violencia verbal y las descalificaciones, no aporta nada positivo al debate político reflexivo de la democracias; es más sus participantes no hacen más que desprestigiar la política y denostar a la democracia que tanto nos costo recupera. Cuidarla es el deber de todo ser democrático.
La digitalización avanza inexorablemente. Aturdidos por el frenesí de la comunicación y la información, nos sentimos impotentes ante el tsunami de datos que despliega fuerzas destructivas y deformantes. Este texto nos ilustra cómo la era de la digitalización afecta al sistema democrático que responde a la construcción de un relato y discurso público irreflexivo, hoy los bots difunden noticias falsas y discursos de odio e influyen en la deformación de la opinión pública. Un tema abordado por el filósofo Byung-Chul Han y cuya lectura es altamente recomendable.
Los discursos de odio y programas con esa línea editorial tienen por misión no destacar lo bueno. Eso no existe para ellos, solo existe lo negativo de nuestra sociedad por esto es que debemos revelarnos y mirar críticamente las noticias, desarrollando un espíritu crítico frente a esta deformación de la sociedad que no construye más destruye.
Bernardo Candia Henriquez – Mag. en Ciencias Sociales y Economía – Ex Alcalde San Juan de la Costa










