05 de Enero del 2025.- Cicerón, filósofo, escritor y político de la antigua Roma, aseguraba que la humanidad, siglo tras siglo, seguía cometiendo los mismos errores, sin ser capaz de aprender de éstos. Ahora bien, más de dos mil años después, los planteamientos de Cicerón siguen tan vigentes como nunca antes. Revisemos, entonces, cuáles serían estos seis errores a los que alude este filósofo y pensador:
- El primero de estos errores es estar convencido que ganar consiste, exclusivamente, en lograr que la persona que tenemos frente a nosotros pierda, sin atender a las razones ni argumentos que vengan de la contraparte. Algo que choca con cualquier principio lógico –o incluso del mero sentido común–, especialmente, cuando estamos hablando de llevar a cabo una negociación pensando en el bienestar de la mayoría.
- El segundo error hace referencia a la tendencia de las personas a angustiarse por cosas y situaciones que no pueden cambiar ni tampoco controlar. Al respecto, bien vale la pena recordar una conocida frase del teólogo y filósofo estadounidense Reinhold Niebuhr –autor de la famosa plegaria de la Serenidad– donde señalaba lo siguiente: “Señor, dame la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las cosas que puedo y sabiduría para reconocer la diferencia”.
- El tercero de los errores consiste en insistir en que algo es imposible de realizar sólo por el hecho que nadie lo ha intentado antes, algo que se contrapone totalmente a lo que observamos a través de los ejemplos de personas que llevaron a cabo “lo imposible”, ya sea en el plano deportivo, científico, político o humano, tal como es el caso del ex presidente de una nación racista como Sudáfrica, Nelson Mandela, quien logró unir a blancos y negros en pos de un mismo objetivo: la paz y la unidad para una nación partida en dos. O bien, recordar lo que el gran jugador de béisbol norteamericano, Babe Ruth, solía repetir, a saber, que era “imposible derrotar a una persona que nunca se rinde”, demostrando con sus logros personales que nada es imposible.
- El cuarto error que se repite, una y otra vez, consiste en rehusarse a dejar de lado las diferencias triviales e intrascendentes, en lugar de concentrarse –y ocuparse– de aquello que es importante para las partes involucradas en la discusión, pensando en alcanzar algo que es muy superior a los intereses particulares de las partes en litigio: el bien común.
- El quinto error, hace referencia a despreocuparse del desarrollo y refinamiento de la propia mente, insistiendo en mantener el propio cerebro en “cero kilómetros” y, como consecuencia de lo anterior, permanecer en la ignorancia voluntaria, algo que representa el peor pecado que un ser humano puede cometer, dada la enorme cantidad de información y conocimientos disponibles que tenemos hoy en día.
- Un sexto error que, lamentablemente, se sigue cometiendo aún en nuestros días, es forzar –y exigir– a otros a pensar y vivir como nosotros queremos, y obligarlos a hacerlo, sin ningún tipo de consideración ni respeto por la identidad, principios y valores de aquél que tenemos en frente nuestro, pisoteando a todos aquellos que no “comulgan” con nuestro ideario o creencias.
Para desgracia de la humanidad, estos son errores que continúan cometiendo quienes lideran y tienen en sus manos el destino y el futuro de nuestra sociedad.
Dr. Franco Lotito C. – www.aurigaservicios.cl – Conferencista, escritor e investigador (PUC)










