24 de julio del 2025.- Estas caídas no solo pueden provocar fracturas y hospitalizaciones, sino también una pérdida significativa de autonomía, afectando la calidad de vida y el bienestar emocional de quienes las padecen.
Miriam Fuentes Navarrete, académica de la Facultad de Enfermería de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar, advierte que “las caídas en personas mayores no son accidentes inevitables, sino eventos prevenibles si se identifican y abordan los factores de riesgo”.
¿Por qué se caen los adultos mayores?
Según explica la docente de la UNAB, las causas pueden dividirse en dos grandes grupos: “En factores intrínsecos, que son propios de la persona, como problemas visuales o auditivos, enfermedades crónicas (como artrosis o hipertensión), trastornos del equilibrio, y el uso de múltiples medicamentos que pueden provocar mareos o debilidad muscular”, explica.
“Y los factores extrínsecos: relacionados con el entorno, como veredas en mal estado, pisos resbaladizos, escaleras mal iluminadas, alfombras sueltas, mascotas que se cruzan en el camino, o el uso de calzado inadecuado, agrega.
Asimismo, la enfermera subraya que “lo más preocupante es que la mayoría de las caídas ocurren dentro del hogar, en situaciones cotidianas como levantarse de la cama, caminar por pasillos estrechos o tropezar con muebles mal ubicados”.
Consejos para prevenir
Para reducir el riesgo de caídas y sus consecuencias, la académica entrega siete recomendaciones prácticas:
- Realizar actividad física regular: Participar en programas que incluyan ejercicios de fuerza y equilibrio, como “Más adultos mayores autovalentes”, zumba o baile entretenido.
- Asistir a controles de salud periódicos: Para detectar y tratar condiciones como artrosis, hipertensión o diabetes mal controlada.
- Revisar los medicamentos: Informar al médico sobre cualquier efecto adverso y evitar la automedicación.
- Usar calzado adecuado: Con suela antideslizante, horma ancha y taco bajo (máximo 3 cm).
- Adaptar el hogar: Instalar pasamanos, mejorar la iluminación, evitar bañeras, y usar pisos antideslizantes.
- Utilizar ayudas técnicas: Como bastones o andadores, siempre indicados por profesionales y con la capacitación adecuada.
- Fomentar entornos comunitarios seguros: A través de juntas de vecinos, promover la mantención de veredas, instalación de señalética y accesos inclusivos.
Finalmente, Fuentes advierte que “una caída puede tener consecuencias físicas, emocionales y económicas importantes. Prevenirlas es clave para mantener la independencia y calidad de vida de nuestros adultos mayores”, concluye.










