02 de Marzo del 2025.- Ahora bien, cada cierto tiempo, el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA) da a conocer algunas estadísticas acerca de un alza muy peligrosa en el consumo de drogas y alcohol por parte de nuestros jóvenes y que incluye a menores de corta edad.
Son estadísticas que deberían preocupar –transversalmente– a todos: padres y apoderados, profesores, instituciones educacionales, autoridades de gobierno y expertos en el tema, ya que ante nosotros tenemos un problema de alta complejidad, uno que a causa de los elevados índices de narcotráfico, criminalidad y violencia que vive el país, se ha salido fuera de control, condición que puede tener consecuencias desastrosas para nuestra nación, así como para la salud física y mental de cientos de miles de menores.
Si bien, la ingesta precoz de alcohol en menores de edad representa un tema de gran notoriedad pública que mantiene a las autoridades responsables en estado de alerta, lo cierto es que estamos ante un descontrolado aumento en el consumo de alcohol, drogas y psicotrópicos.
Para decir las cosas como son y por su nombre, de acuerdo con la información entregada por SENDA en la “Estrategia Nacional de Drogas 2021-2030”, en la actualidad, las y los jóvenes de nuestro país viven una realidad que sólo puede ser calificada de “alarmante” ya que ocupan “el primer lugar entre todos los países de Latinoamérica” en el consumo de drogas tales como: marihuana, pasta base, cocaína, crack, éxtasis, tranquilizantes, etc. Todo lo anterior se ve favorecido por una notable falta de suficientes programas preventivos, así como también debido a la errada metodología de ir “apagando incendios”, en lugar de atacar el problema de raíz y prevenir situaciones como las que se analizan en este artículo.
Lo dramático del tema, es que son niños y adolescentes de entre 12 y 17 años, un tercio de los cuales confiesa haberse “borrado completamente” en alguna ocasión como consecuencia colateral del consumo de algunas de las drogas señaladas, condición que expone a niñas y niños a una serie de situaciones de alto riesgo: sufrir abusos sexuales, ser víctimas de una violación, iniciar reyertas y peleas, morir a causa de un accidente automovilístico, etc., debido al hecho de estar y/o manejar bajo la influencia del alcohol y psicotrópicos.
Algo que todos los expertos en este tema saben –y que vienen alertando– desde hace tiempo, es que “la ingesta alcohólica va casi siempre de la mano con el uso de todo tipo de drogas, así como con la práctica de sexo precoz”, lo que, a su vez, se asocia con la posibilidad de que niñas muy jóvenes –algunas de las cuales aún juegan con muñecas– queden embarazadas.
Diversos estudios internacionales han demostrado de manera incontrovertible y concluyente, que el consumo de alcohol y tabaco a temprana edad constituye “la antesala ideal para el futuro uso de drogas ilegales duras”, tal como lo estamos viendo en nuestro país. Por lo tanto, aprovechando que el día 2 de marzo de cada año se conmemora el Día Mundial del Bienestar Mental para Adolescentes, sería óptimo que las autoridades gubernamentales dejaran de mirarse el ombligo y comenzaran a poner más empeño, dedicación y todo su esfuerzo –económico, social y político– en acabar con esta lacra.
Y otro dato a tener en cuenta: el consumo de alcohol y drogas en menores es nefasta, si se piensa que a esa edad aún no se ha completado la maduración de su cerebro.
Es preciso entonces, tomar conciencia que estas drogas provocan daños irreversibles en el organismo, lo que tiene como resultado un rendimiento académico muy inferior al de otro estudiante que no consume drogas, además de presentar una serie de conductas que son tremendamente problemáticas: ausentismo y deserción escolar, inicio de riñas por cualquier motivo, rebeldía frente a los padres y figuras de autoridad, comisión de delitos graves –hurtos, asaltos, encerronas, robos con violencia, etc.– con el fin de conseguir dinero para seguir consumiendo.
Dr. Franco Lotito C. – www.aurigaservicios.cl – Conferencista, escritor e investigador (PUC)










