El anuncio del gobierno ecuatoriano, que considera a las pandillas como objetivos militares, plantea un nuevo dilema: ¿Chile se convertirá en el destino de estas organizaciones criminales que huyen en busca de refugio? Ante esta posibilidad, es imperativo que las autoridades chilenas tomen medidas inmediatas y contundentes para resguardar la seguridad nacional.
En este contexto, es fundamental fortalecer las instituciones que componen el sistema carcelario. La experiencia de otras naciones, como Ecuador, donde la falta de fortalecimiento institucional y la presencia de corrupción en el sistema carcelario han contribuido al auge de la criminalidad, sirve como advertencia para Chile. Es necesario aprender de los errores ajenos y comprometerse seriamente con el fortalecimiento de las instituciones y la seguridad del país para prevenir que Chile se convierta en el destino preferido de la criminalidad latinoamericana.
En primer lugar, se hace necesario reforzar las fronteras y establecer un sistema de intercambio de antecedentes penales entre países vecinos. La cooperación internacional es esencial para prevenir la infiltración de criminales y garantizar que aquellos que buscan refugio en Chile sean debidamente identificados y enfrenten la justicia.
Es crucial que las autoridades chilenas condenen abiertamente a los criminales, enviando un mensaje claro de que el país no será tolerante con la violencia y la delincuencia. La creación de bloques de búsqueda y captura permitirá una respuesta más efectiva ante la amenaza que representa la llegada de estas bandas criminales y la desarticulación de la que ya operan en el país.
La presencia del estado de derecho en las poblaciones debe ser fortalecida, priorizando la seguridad ciudadana y garantizando la protección de la población. Además, es esencial poner énfasis en la prevención del crimen, implementando programas sociales y educativos que desalienten la participación en actividades delictivas.
Por último, Gendarmería debe ser fortalecida para evitar que las cárceles se conviertan en semilleros de crimen, proporcionando una rehabilitación efectiva para aquellos que han caído en el mundo delictivo. Es necesario evitar que Chile se convierta en el destino preferido de la criminalidad latinoamericana, y ello implica un compromiso serio con el fortalecimiento de las instituciones y la seguridad del país.
Un artículo de Héctor Zuñiga G. – Consejero Evopoli Los Lagos.










