La seremi de Salud (s), Marcela Cárdenas, confirmó que el foco de los operativos de fiscalización en la región se concentrará en eventos masivos y actividades de alto riesgo sanitario, agregando que quienes incumplan con las normativas arriesgan a la suspensión de su pase de movilidad.
La autoridad sanitaria indicó que “hay que programar las fiscalizaciones con inteligencia, y en ese sentido tenemos que ir viendo los escenarios que se nos van presentando e ir cambiando estos enfoques. En estos momentos en que nos encontramos en una fase donde tenemos gran cantidad de libertades, no tiene sentido andar fiscalizando materias que no son exigibles muchas veces, por lo tanto, nuestro enfoque principal en nuestra región, y que ya estamos haciendo, es potenciar la fiscalización en los eventos, tanto masivos como particulares”.
En ese sentido, Cárdenas sostuvo que los aspectos a controlar serán principalmente el uso de elementos de protección personas, ventilación, aforos y porte de pase de movilidad, en caso de ser necesario.
La seremi (s) reforzó sus dichos al dar a conocer los cambios en el plan Paso a Paso, donde se informó que Puqueldón retrocede a Fase 2, Transición, “por lo tanto el llamado a la comunidad es a extremar las medidas de cuidado. No podemos relajarnos, seguimos en una situación que, si bien ha tendido a estabilizarse, todavía presenta riesgos”. Esta misma recomendación, dijo, aplica para las comunas que avanzan a partir de este miércoles 11 de agosto a Apertura, como son Chonchi, Osorno y Purranque.
Respecto de la situación de la red asistencial, el coordinador de la macro red, Jorge Tagle, informó que “en la Red integrada de la Décima Región mantenemos dos fenómenos respecto a las hospitalizaciones por COVID-19, una disminución sostenida de hospitalizados por COVID-19 y también se mantiene la tendencia que el mayor porcentaje de ellos, sobre 70% no están vacunadas o tiene su esquema de vacunación incompleto”.
Tagle sostuvo que “es importante recalcar que como red asistencial público privada estamos en un proceso de descomplejización de camas, esto quiere decir que estamos disminuyendo la cantidad de camas críticas habilitadas. El máximo que tuvimos fue el 8 de julio de este año, con 142 camas UCI y en la medida que la situación sanitaria del COVID-19 nos lo está permitiendo, disminuiremos nuestra capacidad. Lo estamos haciendo porque esto nos permitirá poder retomar otras actividades de salud, como son las cirugías y las atenciones de otras enfermedades”.










