Nadie ha quedado ajeno a las altas temperaturas que este último mes del año ha dejado en las regiones de la zona central del país, superando incluso los 36 grados. Altas temperaturas en las que no se recomienda practicar deporte. “No es recomendable practicar actividades deportivas con temperaturas sobre los 32 grados, porque cualquier actividad puede poner en riesgo a las personas por el aumento de calor que se genera y la disminución de la eficiencia de la sudoración, haciéndonos vulnerables”, explica Arnaldo Burdiles, médico deportólogo y académico de Medicina de la U. San Sebastián.
El especialista añade que si se hace ejercicio en horas de mayor temperatura, lo más importante es hidratarse desde los días previos a iniciar la actividad física “si entrenamos en un estado de deshidratación y sometidos a mucho calor, habrá una disminución del rendimiento físico y una pobre capacidad para lograr la actividad, acompañado de una sensación de fatiga más rápida que en condiciones de temperaturas más bajas, por lo que corremos el riesgo de que los niveles de temperatura del cuerpo vayan subiendo a niveles peligrosos, produciendo una enfermedad grave que se denomina golpe de calor, que es cuando los órganos internos se sobrecalientan y el cerebro empieza a funcionar mal”, explica.
La hidratación debe hacerse fundamentalmente con agua, para actividades hasta los 60 minutos de duración, sobre ese tiempo es recomendable usar bebidas deportivas con azúcar y electrolitos o acompañar el agua con algo de comer. Un plátano o una barra proteica son buenas alternativas, dice el especialista.
Recomendaciones
- Los mejores horarios para el ejercicio son lejos de las horas de calor. Antes de las 10 am, y después de las 19 o 20 horas, según la temperatura ambiental.
- Utilizar ropa ligera, ideal de fibra de poliester que permita la evaporación del sudor. Evitar la ropa de algodón.
- La pérdida de peso por el sudor no ayuda a la condición general de la persona, por el contrario, aumenta el riesgo por exceso de calor.
- Evitar daños por luz ultravioletas, aun cuando se use protector solar.
Retomar la práctica deportiva
El especialista en medicina del deporte del Centro de Salud USS también insiste en que volver a hacer ejercicio siempre debe ser de una manera controlada y paulatina. “Iniciar el entrenamiento con una rutina muy intensa sólo va a lograr que nos fatiguemos. Tengamos mucho dolor muscular y también un mayor riesgo de lesiones. Siempre es recomendable que al iniciar el entrenamiento tengamos asesoría de un entrenador o profesor que nos guíe con la carga de ejercicio que necesitamos. Para los mayores de 35 años, se recomienda que visiten al médico y se sometan a exámenes para ver si existen posibles riesgos cardiovasculares”, sostiene Burdiles.
Respecto de las actividades recomendadas para ponerse en forma, el académico afirma que siempre es mejor que las rutinas combinen ejercicios aeróbicos con aquellos de fuerza, porque ambos favorecen el cuidado de la salud.
Y si bien “los músculos tienen memoria, al igual que la mental, hay que “mantenerla fresca», entrenando regularmente. Si hemos pasado un tiempo muy prolongado sin entrenamiento, la recuperación de la función y del tamaño de los músculos será más lenta y difícil que sí sólo estuvimos algunos meses fuera de ritmo”, sostiene el deportólogo.
Asimismo, indica que una rutina adecuada debe contemplar ejercicios que ayuden a los músculos a crecer rápidamente (rutinas de fuerza) y también ayudan al corazón y al sistema respiratorio a entregar energía suficiente a estos músculos (rutinas aeróbicas).










