{"id":7961,"date":"2022-09-05T09:21:00","date_gmt":"2022-09-05T12:21:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/?p=7961"},"modified":"2022-09-05T12:25:27","modified_gmt":"2022-09-05T15:25:27","slug":"sabia-usted-que-la-envidia-puede-llegar-a-provocar-dolor-fisico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/?p=7961","title":{"rendered":"\u00bfSab\u00eda usted que la envidia puede llegar a provocar dolor f\u00edsico?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Probablemente usted ya sabe que una persona envidiosa no s\u00f3lo siente un rencor profundo y hostil cuando hay otro individuo que tiene lo que la primera persona desea, sino que tambi\u00e9n goza y disfruta cuando el sujeto envidiado pierde alg\u00fan bien, pierde un puesto de importancia o alguna capacidad especial. \u00a1Y lo disfruta mucho, no obstante, que en las ense\u00f1anzas cristianas, la envidia representa uno de los siete pecados cardinales o capitales!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta relaci\u00f3n \u2013<strong>\u201cdolor asociado a la envida por el bien ajeno\u201d<\/strong>\u2013 fue descubierta por el investigador y experto en neuroim\u00e1genes, el Dr. Hidehiko Takahashi y su equipo de cient\u00edficos pertenecientes al Instituto Nacional de Ciencias Radiol\u00f3gicas de Jap\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque no se ha descubierto una predisposici\u00f3n biol\u00f3gica a sentir envidia, existen algunos factores que impulsan su desarrollo, como cuando, por ejemplo, se analiza a pacientes que en su infancia tuvieron vivencias y experiencias con sus hermanos(as) que ellos consideraban como injustas. Es as\u00ed, por ejemplo, que la preferencia de los padres por uno de los hijos, tiende a marcar el desarrollo afectivo de una persona, y si un ni\u00f1o(a) creci\u00f3 compitiendo con los otros hermanos con la finalidad de obtener algo que \u00e9l o ella sent\u00eda que no ten\u00eda o que no recib\u00eda por parte de los padres, hace probable, que dicho sujeto siga experimentando, posteriormente, esa sensaci\u00f3n de injusticia &nbsp;y resentimiento cuando adulto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta investigaci\u00f3n, que fue publicada en la revista Science y&nbsp; que tiene un t\u00edtulo muy sugerente, a saber: <strong>\u201cCuando tu ganancia es mi dolor y tu dolor es mi ganancia: correlatos neuronales de la envidia y del gozo por el mal ajeno\u201d, <\/strong>&nbsp;el Dr. Takahashi y su equipo analizaron y describieron las im\u00e1genes cerebrales de 19 personas voluntarias sanas y normales \u2013diez hombres y nueve mujeres\u2013 a las que se les solicit\u00f3 que se imaginaran&nbsp; a s\u00ed mismas como los protagonistas de diversos dramas sociales junto a otros personajes que ten\u00edan, ya fuera, un mayor, o bien, un menor nivel de estatus social, de cualidades, habilidades o grado de \u00e9xito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pues bien, cada vez que estas personas experimentaban envidia respecto de las cualidades superiores o del mayor grado de \u00e9xito del otro, se activaban las regiones cerebrales involucradas en el registro del dolor f\u00edsico: cuanto <strong>\u201cm\u00e1s profunda era la envidia, de manera m\u00e1s vigorosa se mov\u00edan los centros de dolor del c\u00f3rtex cingulado anterior dorsal\u201d<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero hay m\u00e1s. Cuando a los participantes se les daba la oportunidad de imaginar que el sujeto envidiado ca\u00eda en la ruina total o perd\u00eda sus habilidades y capacidades, r\u00e1pidamente se activaban los circuitos de recompensa del cerebro de una manera proporcional a qu\u00e9 tan grande era la envidia. Es decir, aquellas personas que sent\u00edan mayor grado de envidia, reaccionaban a la noticia de la desgracia y desventura ajena <strong>\u201ccon una respuesta comparativamente m\u00e1s activa en los centros dopamin\u00e9rgicos del placer del cerebro\u201d<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Dr. Takahashi se\u00f1ala que aquellas personas que tienden a tener un mayor grado de conflicto social, resentimiento o sentimientos de envidia hacia otros, son tambi\u00e9n personas m\u00e1s propensas a experimentar una fuerte sensaci\u00f3n de agrado y satisfacci\u00f3n cuando es otro el sujeto al que le va mal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este investigador evalu\u00f3 el grado de envidia o gozo que sent\u00eda un participante, por medio de un cuestionario aplicado en forma previa al experimento, luego de lo cual, llevaba a cabo una serie de resonancias magn\u00e9ticas de los sujetos experimentales &nbsp;con la finalidad de verificar qu\u00e9 zonas del cerebro se activaban, respectivamente, frente a los distintos escenarios que enfrentaba el sujeto voluntario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio muestra que la envidia es una emoci\u00f3n tan fuerte, que el cerebro la procesa como un dolor, lo que, a su vez, potencia el placer y agrado de saber que la otra persona ha fracasado, tal como si se tratara de <strong>\u201cuna misi\u00f3n cumplida\u201d<\/strong>, donde las desgracias de los otros tienen un sabor a miel y generan gran satisfacci\u00f3n en el sujeto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La envidia \u2013a diferencia de los celos, por ejemplo\u2013 se relaciona con la competencia, con tener lo que el otro tiene, con ser el m\u00e1s aventajado o ser el m\u00e1s capaz, a\u00fan si eso implica que el otro tenga menos que nosotros y que eso le produzca mucho da\u00f1o. En este sentido, la envidia se relacionar\u00eda con factores competitivos y\/o agresivos, y no necesariamente, con tener baja autoestima, algo que es m\u00e1s propio o m\u00e1s caracter\u00edstico de las personas celosas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros experimentos anteriores ya hab\u00edan comprobado que la <strong>\u201cdesgracia ajena le hac\u00eda bien al envidioso\u201d<\/strong>. Este experimento fue realizado por el Dr. Robert Reich, un economista de la Universidad de Harvard, y consisti\u00f3 en ofrecer a las personas dos escenarios hipot\u00e9ticos, ante los cuales los sujetos experimentales deb\u00edan decidir. Un ejemplo es el siguiente: Escenario N\u00b0 1: <strong>\u201cYo y mi vecino ganamos el mismo sueldo: $900.000\u201d<\/strong>, escenario N\u00b0 2: <strong>\u201cYo gano $950.000 y mi vecino $1.700.000\u201d<\/strong>. El economista utiliz\u00f3 este m\u00e9todo de elecci\u00f3n con muchos de sus estudiantes universitarios, demostrando que m\u00e1s del 50% de las personas tienden a elegir la primera de las opciones, a pesar de que la segunda es, claramente, m\u00e1s beneficiosa para el sujeto, pero la envidia por el vecino que gana mucho m\u00e1s corroe por dentro a la persona y lo impulsa a seleccionar la primera opci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, la ciencia est\u00e1 continuamente revelando las ra\u00edces fisiol\u00f3gicas de las emociones y comportamientos humanos. De acuerdo con distintos estudios, detr\u00e1s de la envidia, los celos o la ira, est\u00e1 nuestro cerebro actuando. No ser\u00edamos nosotros, realmente, los sujetos envidiosos, iracundos o celosos, sino que esa masa de kilo y medio de cerebro que \u2013en teor\u00eda\u2013 todos tenemos en la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la Universidad de Zurich, Suiza, descubrieron que la <strong>\u201cintenci\u00f3n de vengarse\u201d<\/strong> estimula la misma parte del cerebro que cuando comemos un postre. Dicho en palabras simples: el acto de desquitarse (o el s\u00f3lo hecho de imaginarlo) produce en nuestra materia gris un placer an\u00e1logo a paladear un chocolate o un rico helado. Es decir, esta comprobaci\u00f3n cient\u00edfica demuestra que la venganza ser\u00eda, en efecto <strong>\u201cdulce\u201d<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y de acuerdo con el descubrimiento del Dr. Takahashi, la envidia, literalmente, duele f\u00edsicamente. O eso es lo que, al menos, nuestro singular cerebro nos hace creer y experimentar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dr. Franco Lotito C. \u2013&nbsp; <a href=\"about:blank\">www.aurigaservicios.cl<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Acad\u00e9mico, escritor e investigador (PUC-UACh)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Probablemente usted ya sabe que una persona envidiosa no s\u00f3lo siente un rencor profundo y hostil cuando hay otro individuo que tiene lo que la primera persona desea, sino que tambi\u00e9n goza y disfruta cuando el sujeto envidiado pierde alg\u00fan bien, pierde un puesto de importancia o alguna capacidad especial. \u00a1Y lo disfruta mucho, no&#8230;<a class=\"btnReadMore\" href=\"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/?p=7961\"> Leer M\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7962,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-7961","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7961","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7961"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7961\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7963,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7961\/revisions\/7963"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7962"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7961"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7961"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7961"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}