{"id":37239,"date":"2026-08-30T10:00:00","date_gmt":"2026-08-30T14:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/?p=37239"},"modified":"2026-08-31T22:55:26","modified_gmt":"2026-09-01T02:55:26","slug":"el-fraude-que-tu-mismo-autorizas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/?p=37239","title":{"rendered":"El fraude que t\u00fa mismo autorizas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><mark style=\"background-color:#abb8c3\" class=\"has-inline-color has-white-color\">30 de Agosto del 2026.- <\/mark><\/strong>Pero dentro de esa total crece un tipo de fraude distinto a los que solemos imaginar. No es alguien que entra a tu cuenta sin permiso ni que clona tu tarjeta. Eres t\u00fa, convencido, apretando el bot\u00f3n de \u00abtransferir\u00bb. Y esa diferencia, que parece un detalle, lo cambia casi todo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ejemplo m\u00e1s rentable para los delincuentes hoy son los falsos productos de inversi\u00f3n. La escena se repite, una publicidad promete retornos altos y \u00abgarantizados\u00bb, a veces con la cara de un personaje conocido, hoy f\u00e1cil de falsificar con inteligencia artificial, respaldando la oferta. Quien se interesa recibe atenci\u00f3n personalizada, a veces durante semanas, de un supuesto asesor que responde a diario y construye una relaci\u00f3n de confianza. Luego accede a una plataforma de aspecto profesional y ve, en una pantalla, c\u00f3mo su dinero \u00abcrece\u00bb d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ah\u00ed est\u00e1 la ingenier\u00eda fina del enga\u00f1o. Esas ganancias no existen, son n\u00fameros en un panel que el propio estafador controla. Para afianzar la confianza, muchas veces permiten un primer retiro peque\u00f1o, que s\u00ed se paga. Ese gesto convence a la v\u00edctima de que todo es real y la anima a depositar sumas mayores. Cuando intenta rescatar el monto grande, aparecen \u00abimpuestos\u00bb, \u00abcomisiones\u00bb o, simplemente, el silencio. El dinero ya no est\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo interesante, desde la ciberseguridad, es que este fraude no vulnera ninguna tecnolog\u00eda. No hay clave robada ni sistema hackeado. Al contrario, cada transferencia la ordena el titular leg\u00edtimo, desde su propio tel\u00e9fono, superando todas las verificaciones. Es m\u00e1s, la autenticaci\u00f3n reforzada que la CMF ya exige a los bancos, ese segundo factor que confirma que quien opera eres t\u00fa, funciona a la perfecci\u00f3n. El problema es que s\u00ed eres t\u00fa. La seguridad verific\u00f3 correctamente tu identidad, lo que nadie pudo verificar fue que estabas siendo enga\u00f1ado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto conduce a un punto que muchos descubren demasiado tarde. La Ley de Fraudes (Ley 21.234) obliga a los bancos a restituir con rapidez las llamadas \u00aboperaciones no reconocidas\u00bb: aquellas que la persona no realiz\u00f3, como cuando un tercero us\u00f3 su tarjeta o sus claves. Esa red de protecci\u00f3n es valiosa. Pero est\u00e1 pensada para las operaciones que uno no autoriz\u00f3. Cuando la propia v\u00edctima, enga\u00f1ada, fue quien orden\u00f3 la transferencia, la situaci\u00f3n entra en una zona mucho m\u00e1s gris y recuperar el dinero se vuelve dif\u00edcil. La operaci\u00f3n fue, t\u00e9cnicamente, leg\u00edtima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De ah\u00ed que en este tipo de fraude la defensa tenga que ocurrir antes de apretar \u00abconfirmar\u00bb, porque despu\u00e9s casi no hay vuelta atr\u00e1s. Y las se\u00f1ales de alerta son bastante estables. La primera es la promesa misma: no existe la inversi\u00f3n rentable y garantizada al mismo tiempo; toda rentabilidad real implica alg\u00fan riesgo, y quien lo niega est\u00e1 mintiendo. La segunda es la presi\u00f3n para depositar m\u00e1s, sobre todo despu\u00e9s de ese peque\u00f1o retiro exitoso. La tercera es la urgencia: \u00abel cupo se cierra hoy\u00bb, \u00abaproveche antes de que suba\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay, adem\u00e1s, una verificaci\u00f3n concreta que toma menos de un minuto y que conviene volver un h\u00e1bito. Antes de entregar un peso, buscar a la entidad en el sitio de la Comisi\u00f3n para el Mercado Financiero (CMF) y comprobar si est\u00e1 autorizada para operar y captar dinero del p\u00fablico. La CMF publica tambi\u00e9n alertas con nombres de entidades que ofrecen servicios financieros sin estar inscritas. Si quien ofrece el negocio no aparece autorizado, o figura en esas alertas, la conversaci\u00f3n termina ah\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nada de esto significa que la culpa sea de quien cae. Estos esquemas est\u00e1n dise\u00f1ados por profesionales para explotar algo muy humano, el deseo de mejorar la propia situaci\u00f3n econ\u00f3mica. Igual que en otras formas de fraude, no enga\u00f1an a los ingenuos, sino a personas comunes en el momento adecuado, con la oferta adecuada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El crecimiento que muestra el Banco Central nos recuerda que la delincuencia financiera se corri\u00f3 de terreno. Ya no le interesa tanto forzar la puerta cuando puede convencernos de abrirla nosotros mismos. Por eso, la mejor protecci\u00f3n frente a la promesa de una rentabilidad extraordinaria no es tecnol\u00f3gica: es recordar que, cuando algo suena demasiado bueno para ser verdad, casi siempre es exactamente eso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Edgardo Fuentes C\u00e1ceres \u2013 MG. Ingenier\u00eda en Informatica \u2013 Diplomado Gesti\u00f3n Estrat\u00e9gica de Ciberseguridad<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El \u00faltimo Informe de Sistemas de Pago del Banco Central volvi\u00f3 a poner cifras sobre la mesa: US$98 millones en fraudes denunciados en la banca durante el primer semestre. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":37240,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,11,4989,2514],"tags":[2118,4882,337,273,247,133],"class_list":["post-37239","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-al-dia","category-educacion","category-informatica-y-redes","category-tecnologia","tag-semanariolocal","tag-edgardo-fuentes-caceres","tag-informacion","tag-noticias","tag-region-de-los-lagos","tag-semanario-local"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/37239","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=37239"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/37239\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37241,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/37239\/revisions\/37241"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/37240"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=37239"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=37239"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=37239"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}