{"id":37123,"date":"2026-08-25T10:00:00","date_gmt":"2026-08-25T14:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/?p=37123"},"modified":"2026-08-25T20:09:45","modified_gmt":"2026-08-26T00:09:45","slug":"el-profesor-que-no-grito-de-vuelta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/?p=37123","title":{"rendered":"El profesor que no grit\u00f3 de vuelta"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><mark style=\"background-color:#abb8c3\" class=\"has-inline-color has-white-color\">25 de Agosto del 2026.-<\/mark><\/strong> La profesora puede gritar de vuelta, imponerse con la voz, recordar qui\u00e9n manda ah\u00ed. Puede mandarlo a inspector\u00eda y desentenderse. O puede hacer algo m\u00e1s dif\u00edcil, que es sostener el golpe sin devolverlo y preguntarse, aunque sea por un segundo, qu\u00e9 hay detr\u00e1s de ese grito. Las tres reacciones son humanas, claro que s\u00ed. Y totalmente entendibles en ese contexto. Pero pienso que solo una ense\u00f1a algo distinto de lo que el ni\u00f1o ya sabe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hablamos mucho de convivencia escolar, pero rara vez nos ponemos en el lugar del adulto que est\u00e1 parado al frente cuando la violencia aparece. Porque ese adulto no es una instituci\u00f3n ni un protocolo: es una persona, casi siempre cansada, muchas veces sola, que acaba de ser agredida frente a treinta testigos y que tiene que decidir en el acto c\u00f3mo responder. Pedirle que reaccione con calma pedag\u00f3gica, que contenga y no castigue, que vea en el grito una se\u00f1al y no una afrenta, es pedirle algo enorme. Y sin embargo, eso es exactamente lo que el sistema espera de ella, normalmente sin darle ninguna de las condiciones que har\u00edan posible esa respuesta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque ac\u00e1 hay una soledad que se nombra poco. Cuando esa profesora decide no gritar de vuelta y, en cambio, conversar con el ni\u00f1o, indagar, quiz\u00e1s llamar a la familia para entender qu\u00e9 est\u00e1 pasando en casa, lo que muchas veces recibe a cambio no es respaldo, sino un reclamo. La familia llega molesta, no a preguntar qu\u00e9 hizo su hijo, sino a defenderlo, a cuestionar a la profesora, a exigir explicaciones por haberlo \u00abexpuesto\u00bb. Y entonces el adulto que intent\u00f3 hacer lo correcto queda doblemente expuesto: por el estudiante que lo agredi\u00f3 y por la familia que lo responsabiliza. No es raro que, despu\u00e9s de un par de episodios as\u00ed, esa misma profesora aprenda la lecci\u00f3n y opte por el camino corto. Sancionar, derivar, no involucrarse. Protegerse. Porque cada vez que se involucr\u00f3 de verdad, sali\u00f3 perdiendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y aqu\u00ed ocurre algo que va m\u00e1s all\u00e1 del malestar individual del profesor. Cada una de esas reacciones le ense\u00f1a al ni\u00f1o algo sobre s\u00ed mismo y sobre el mundo. El grito de vuelta le confirma que el conflicto se resuelve con poder, que tiene raz\u00f3n quien grita m\u00e1s fuerte. La sanci\u00f3n fr\u00eda le dice que su malestar no le interesa a nadie, que lo \u00fanico que importa es que no moleste. La conversaci\u00f3n, en cambio, le ofrece otra posibilidad: que lo que le pasa puede ser puesto en palabras, que es alguien con quien vale la pena hablar y no solo alguien a quien hay que controlar. El estudiante que grita no est\u00e1 pidiendo, casi nunca, que lo dejen hacer lo que quiera. Est\u00e1 probando si hay un adulto capaz de no romperse ni romperlo. Lo que descubra en esa prueba se va a quedar con \u00e9l, porque va moldeando la idea que se hace de s\u00ed: si es alguien que solo provoca rechazo o alguien que, incluso en su peor momento, puede ser acompa\u00f1ado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conviene no idealizar al profesor ni convertirlo en un h\u00e9roe que todo lo aguanta. No se trata de que reciba gritos con una sonrisa, ni de que la instituci\u00f3n le exija una paciencia infinita mientras lo deja a la intemperie. Un docente al que se le pide contener la violencia de otros, pero que no encuentra qui\u00e9n contenga la suya, termina inevitablemente quebrado o endurecido. La pregunta inc\u00f3moda no es por qu\u00e9 algunos profesores gritan de vuelta o se blindan tras el reglamento. La pregunta es qu\u00e9 tan razonable es esperar otra cosa de alguien a quien dejamos solo frente al fuego, sin respaldo de su colegio y con las familias dispuestas a caerle encima apenas se equivoca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vuelvo a esos tres segundos del comienzo, los que siguen al grito. Tendemos a mirarlos como una prueba para el ni\u00f1o, una ocasi\u00f3n para ense\u00f1arle a comportarse. Pero son, sobre todo, una prueba para los adultos que lo rodean, y no solo para la profesora que recibe el golpe. Son una prueba para el equipo que deber\u00eda sostenerla, para la familia que decide de qu\u00e9 lado ponerse, para un sistema que repite la palabra convivencia y deja la parte m\u00e1s dif\u00edcil en manos de una persona sola. El ni\u00f1o, al final, solo est\u00e1 esperando ver qu\u00e9 clase de mundo y de persona le responde. Felicitaciones a quien no grit\u00f3 de vuelta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Dr. Jaime Faur\u00e9 Ni\u00f1oles \u2013\u00a0<\/strong>\u00a0<strong>Doctor en Psicolog\u00eda de la Educaci\u00f3n<\/strong> &#8211; <strong>Investigador de Psicopedagog\u00eda de la Facultad de Educaci\u00f3n y Humanidades de la Universidad Andr\u00e9s Bello.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Imaginemos la siguiente escena: un ni\u00f1o de doce a\u00f1os le grita a su profesora delante de todo el curso. Le dice algo hiriente, de esas frases que buscan el punto exacto donde m\u00e1s duele. Lo que pase en los tres segundos siguientes va a importar mucho m\u00e1s de lo que cualquiera imagina en ese instante. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":37124,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,4524,11,4738,4395],"tags":[2118,4739,77,337,273,247,133],"class_list":["post-37123","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-al-dia","category-docencia","category-educacion","category-jovenes","category-sociedad","tag-semanariolocal","tag-dr-jaime-faure-ninoles","tag-educacion","tag-informacion","tag-noticias","tag-region-de-los-lagos","tag-semanario-local"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/37123","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=37123"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/37123\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37125,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/37123\/revisions\/37125"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/37124"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=37123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=37123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=37123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}