{"id":34542,"date":"2026-04-26T08:00:00","date_gmt":"2026-04-26T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/?p=34542"},"modified":"2026-04-26T08:23:33","modified_gmt":"2026-04-26T12:23:33","slug":"derecho-marcario-cuando-todo-es-marca-nada-lo-es","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/?p=34542","title":{"rendered":"Derecho marcario: Cuando todo es marca, nada lo es"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><mark style=\"background-color:#abb8c3\" class=\"has-inline-color has-white-color\">26 de Abril del 2026.- <\/mark><\/strong>Hoy no solo se registran signos que identifican or\u00edgenes empresarias, productos o servicios, sino que se registran frases, hashtags y expresiones que nacen y circulan en redes sociales, cercando jur\u00eddicamente cuestiones que antes parec\u00edan ser parte del dominio cultural.<\/p>\n\n\n\n<p>Internacionalmente, los ejemplos son conocidos. Intentos de registrar consignas como \u201cBlack Lives Matter\u201d o \u201cJe suis Charlie\u201d generaron rechazo precisamente por lo que revelan, la pretensi\u00f3n de apropiarse de expresiones colectivas. En Chile, no estamos ajenos a este fen\u00f3meno, pues hemos observado en la pr\u00e1ctica ante el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI), solicitudes sobre slogans aspiracionales, hashtags o combinaciones ling\u00fc\u00edsticas de uso com\u00fan, muchas veces para distinguir una amplia gama de productos y servicios, buscando extender al m\u00e1ximo su \u00e1mbito de protecci\u00f3n. Aunque no siempre prosperan, el solo intento evidencia un cambio de l\u00f3gica: del signo distintivo al signo capturable.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema pareciera ser conceptual. El sistema marcario no fue dise\u00f1ado para monopolizar lenguaje, sino para proteger y evitar confusi\u00f3n en el consumidor. Sin embargo, cuando se relajan los est\u00e1ndares de distintividad, especialmente en signos compuestos por expresiones gen\u00e9ricas o de uso com\u00fan, se abre la puerta a exclusividades dif\u00edciles de justificar. En el ecosistema digital, donde conviven emprendedores, creadores de contenido y marcas personales, el lenguaje es una herramienta de trabajo. Limitar su uso mediante registros amplios o estrategias agresivas de <em>enforcement<\/em> puede generar efectos inhibitorios reales, particularmente en actores con menor capacidad de defensa.<\/p>\n\n\n\n<p>La tensi\u00f3n se vuelve m\u00e1s evidente cuando el derecho de marcas comienza a rozar la libertad de expresi\u00f3n. \u00bfPuede una marca impedir el uso de una frase en un contexto no comercial? \u00bfD\u00f3nde termina la funci\u00f3n distintiva y comienza la censura privada? El riesgo es claro: si todo puede ser marca, el sistema pierde su equilibrio. Se diluye la exigencia de distintividad, se expande artificialmente el alcance de protecci\u00f3n y, finalmente, se debilita la legitimidad del propio derecho marcario.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo anterior, no implica desconocer la evoluci\u00f3n del mercado. Evidentemente, las marcas en la actualidad cumplen funciones comunicacionales m\u00e1s complejas que hace veinte o treinta a\u00f1os. Pero precisamente por eso, el est\u00e1ndar de an\u00e1lisis deber\u00eda ser m\u00e1s exigente, no m\u00e1s laxo. Porque cuando el derecho comienza a privatizar lo com\u00fan, deja de proteger la competencia y empieza a restringirla. Y en ese punto, el sistema marcario deja de distinguir y comienza, simplemente, a apropiarse.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un art\u00edculo de Agustinas Davis Komlos Abogada. Mg. International &#8211; Universidad de Heidelberg.<br>Master of Laws &#8211; Universidad de Melbourne.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, pareciera que el derecho marcario ha dejado de ser un sistema destinado a distinguir productos y servicios en el mercado, para transformarse a ratos, en una herramienta de apropiaci\u00f3n del lenguaje.  <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":34543,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3302,3,11,4480,2496,4843],"tags":[2118,337,273,247,133],"class_list":["post-34542","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-academia","category-al-dia","category-educacion","category-legal-y-judicial","category-nacional","category-tema-juridico","tag-semanariolocal","tag-informacion","tag-noticias","tag-region-de-los-lagos","tag-semanario-local"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34542","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=34542"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34542\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34544,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34542\/revisions\/34544"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/34543"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=34542"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=34542"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=34542"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}