{"id":3014,"date":"2021-11-14T07:17:00","date_gmt":"2021-11-14T10:17:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/?p=3014"},"modified":"2021-11-13T19:40:04","modified_gmt":"2021-11-13T22:40:04","slug":"miente-miente-miente-que-algo-quedara","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/?p=3014","title":{"rendered":"Miente, miente, miente\u2026 que algo quedar\u00e1"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"font-size:17px\">Dejemos establecido desde ya, que la batalla comunicacional es, en realidad, una batalla emocional, donde, de lo que se trata, es de apretar ciertos botones sensibles de las fibras emocionales de las personas con tal de lograr los fines que se desean alcanzar, sin que importe mucho las graves consecuencias y heridas que pueden quedar atr\u00e1s, una vez alcanzados los objetivos que se buscan. Del tipo que \u00e9stos sean: pol\u00edticos, econ\u00f3micos, sociales, etc.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:17px\">Estos objetivos, a menudo, arrastran consigo las llamadas <strong>\u201cagendas ocultas\u201d<\/strong>, es decir, un fen\u00f3meno que es m\u00e1s recurrente de lo que se cree, donde una de las partes tiene una clara hoja de ruta, pero que jam\u00e1s tiene la&nbsp; intenci\u00f3n de comunicar al otro y que, por cierto, s\u00f3lo implicar\u00e1 la satisfacci\u00f3n y el \u00e9xito de una de las partes.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:17px\">Baste recordar la estrategia comunicacional utilizada por el Dr. Joseph Goebbels, ministro de Propaganda de Adolf&nbsp; Hitler durante la era de la Alemania Nazi, para comprender de manera muy r\u00e1pida c\u00f3mo se retuercen los argumentos o c\u00f3mo se deforman los hechos con la finalidad de que \u00e9stos \u201cencajen\u201d con los objetivos que desea alcanzar un determinado sujeto. De ah\u00ed la frase m\u00e1s famosa de Goebbels: \u201cMiente, miente, miente que algo quedar\u00e1. Cu\u00e1nto m\u00e1s grande la mentira m\u00e1s gente la creer\u00e1\u201d. Para qu\u00e9 recordar, que las \u201cfake news\u201d o noticias falsas, est\u00e1n, hoy por hoy, a la orden del d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:17px\">Se dice por ah\u00ed, que aqu\u00e9l que no es capaz de adaptarse a la realidad, su \u00fanico destino es la muerte. Por lo tanto, la mejor estrategia que utilizan algunos individuos con tal de ganar la batalla y lograr sus objetivos \u2013casi siempre personales y ego\u00edstas\u2013, es ensuciar el discurso, embarrar la cancha, poner trampas, mentir y enga\u00f1ar, si es necesario. Total, &nbsp;el fin justifica los medios.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:17px\">Las oscuras artes del Dr. Josepf Goebbels eran repulsivas y dan asco, pero los ecos de estas malas pr\u00e1cticas las podemos reconocer en los discursos que salen de la boca de varios de nuestros supuestos \u201cl\u00edderes\u201d, quienes, no se detienen ante nada ni ante nadie con tal de lograr lo que buscan con tanta desesperaci\u00f3n, y que se basan en otra verdad \u2013o triste realidad, si se quiere\u2013 identificada por Goebbels, a saber, que la habilidad receptiva de las masas es limitada y que su capacidad de comprensi\u00f3n es muy escasa, a lo que se suma la gran facilidad que tiene la masa para\u2026 olvidar.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:17px\">Para comprender a cabalidad la tem\u00e1tica que se est\u00e1 tratando aqu\u00ed, es preciso desglosar y analizar otros cuatro principios que dan cuenta de los mecanismos que, demasiado a menudo, est\u00e1n frente a nuestras propias narices y en los cuales nos sumergimos por entero, muchas veces, sin darnos cuenta de ello. Algunos de estos principios fueron identificados y analizados por el soci\u00f3logo Gustave Le Bon y por el Dr. Sigmund Freud, padre del Psicoan\u00e1lisis. Revisemos algunos de estos principios:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\" style=\"font-size:17px\"><li><strong>Principio de la exageraci\u00f3n y desfiguraci\u00f3n<\/strong>: consiste en convertir cualquier an\u00e9cdota, por peque\u00f1a que sea, en una amenaza grave e inminente que afectar\u00e1 a las personas, a\u00fan cuando ello represente una total falsedad. El objetivo es utilizar el miedo, la inseguridad, la incertidumbre y la ignorancia como un arma poderosa.<\/li><li><strong>Principio de la vulgarizaci\u00f3n<\/strong>: toda propaganda debe ser popular y tiene que estar adaptada \u2013de acuerdo con el Dr. Joseph Goebbels\u2013 al <strong>\u201cmenos inteligente de los individuos a los que va dirigido el discurso o propaganda\u201d<\/strong>, en funci\u00f3n de lo cual, <strong>\u201ccuanto m\u00e1s grande sea el tama\u00f1o de la masa a convencer, m\u00e1s peque\u00f1o debe ser el esfuerzo mental\u201d<\/strong> que debe realizar dicha masa.<\/li><li><strong>Principio de la transfusi\u00f3n<\/strong>: en t\u00e9rminos generales, la propaganda opera siempre a partir de un <strong>\u201csustrato preexistente\u201d<\/strong>, ya sea que se trate de un mito nacional, o bien, de un conjunto de odios y prejuicios de corte tradicional. De lo que se trata, es de difundir argumentos e ideas que puedan hacer mella en las actitudes de car\u00e1cter primitivo de las personas. De ah\u00ed, que dependiendo del pa\u00eds, de la situaci\u00f3n y del contexto, se arremeta en contra de los negros, de los jud\u00edos, de los gitanos, de los inmigrantes invasores, de los cat\u00f3licos, de los musulmanes, de los de derecha, de los de izquierda, de los sudacas, etc., a gusto del consumidor.<\/li><li><strong>Principio de unanimidad<\/strong>: se trata de convencer a mucha gente de que ellos piensan <strong>\u201ccomo todo el mundo\u201d<\/strong>, creando de esta manera una falsa impresi\u00f3n de unanimidad y de que todos est\u00e1n de acuerdo.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p style=\"font-size:17px\">Otro aspecto a tener en cuenta \u2013y que al o\u00edr la frase pareciera que es de actualidad absoluta\u2013 es una suerte de letan\u00eda que escuchamos muy a menudo: <strong>\u201cLa culpa de todo es del gobierno anterior\u201d<\/strong>, una frase que tiene \u2013de acuerdo con Goebbels\u2013 un solo objetivo: hacer creer al pueblo que la escasez, el hambre, la sed, la enfermedad, las peleas, etc., son culpa exclusiva de los opositores, de los \u201cotros\u201d, buscando, de esta manera, que los simpatizantes comiencen a repetir lo mismo en todo momento y en toda circunstancia, con las negativas consecuencias esperables: divisiones, disputas, polarizaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n e incapacidad para lograr la uni\u00f3n y trabajar por el bien com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:17px\">Lamentablemente, tendemos a olvidarnos \u2013de forma, a veces, muy conveniente\u2013&nbsp; que estamos obligados a convivir con el otro, a coexistir con el supuesto \u201cenemigo\u201d, en funci\u00f3n de lo cual, el acto de negociar los unos con los otros resulta ser un paso ineludible y el tenor de esa negociaci\u00f3n se convierte en un claro mensaje para cada uno de nosotros que no puede ser relegado al ba\u00fal de los recuerdos.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:17px\">La raz\u00f3n para destacar este hecho es muy simple: sin un debate sano y constructivo, lo que sale a la luz es un individualismo a ultranza, donde se pierde el sentido de comunidad y no hay posibilidad alguna de tener una sociedad sana que pueda coexistir de manera pac\u00edfica, equilibrada y donde prevalezca el respeto por la opini\u00f3n del otro y el resguardo por el bien com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:17px\">Dr. Franco Lotito C. \u2013 www.aurigaservicios.cl<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:17px\">Acad\u00e9mico, escritor e investigador (PUC-UACh)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dejemos establecido desde ya, que la batalla comunicacional es, en realidad, una batalla emocional, donde, de lo que se trata, es de apretar ciertos botones sensibles de las fibras emocionales de las personas con tal de lograr los fines que se desean alcanzar, sin que importe mucho las graves consecuencias y heridas que pueden quedar&#8230;<a class=\"btnReadMore\" href=\"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/?p=3014\"> Leer M\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3015,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-3014","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3014","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3014"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3014\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3016,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3014\/revisions\/3016"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3015"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3014"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3014"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3014"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}