{"id":2223,"date":"2021-10-03T00:41:47","date_gmt":"2021-10-03T03:41:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/?p=2223"},"modified":"2021-10-03T00:43:50","modified_gmt":"2021-10-03T03:43:50","slug":"la-generacion-afortunada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/?p=2223","title":{"rendered":"La Generaci\u00f3n Afortunada"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Tenemos que reconocer que todos los nacidos entre los a\u00f1os 1950 y 1970 somos una generaci\u00f3n realmente afortunada. Hemos sido testigos de primera mano de algo que nuestros padres no podr\u00edan ni siquiera imaginar. Fuimos testigos de grandes cambios tecnol\u00f3gicos que dieron lugar a esta vida moderna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Ahora, a nuestra edad observamos con asombro como la casa que compraron nuestros padres tiene un valor 20 o 30 veces superior al precio de compra. Somos la \u00faltima generaci\u00f3n que aprendimos a jugar en la calle, a tomar agua de la manguera de alguna vecina que estuviera regando su jard\u00edn y una ca\u00edda con pelada de rodillas era algo sin importancia, pero la pichanga de f\u00fatbol con pelota de trapo o en el mejor de los casos, de goma, no se pod\u00eda interrumpir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Adem\u00e1s, somos la generaci\u00f3n que jug\u00f3 con video juegos, como el pac- man y los Ataris. Fuimos tambi\u00e9n la \u00faltima generaci\u00f3n que escuch\u00f3 los radio teatros y novelas de terror que escuchaban los mayores, como la Tercera Oreja, el Doctor Mortis, Lo que Susurra el Viento y otros escalofriantes programas. Tambi\u00e9n nos tocaron d\u00edas de campo con nuestras familias donde la comida se serv\u00eda sobre un mantel en el pasto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Orgullosamente tenemos que reconocer que fuimos los \u00faltimos en escuchar los discos de acetato, esos peque\u00f1os de 45 revoluciones por minuto y los grandes, llamados Long Play, de 33 revoluciones por minuto. Empezamos por primera vez a grabar nuestra propia m\u00fasica en cassetes&nbsp; y pudimos ver tambi\u00e9n por primera vez&nbsp; las pel\u00edculas en video versi\u00f3n Beta y despu\u00e9s VHS, tambi\u00e9n somos los pioneros del Walkman y los CDs.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Tuvimos la suerte de ver la \u00e9poca dorada de la televisi\u00f3n, las primeras caricaturas a color, soportamos series como Bonanza, Los Intocables, teleseries como Muchacha Italiana viene a casarse, Nino, El Gran Chaparral, Perdidos en el Espacio. Afortunadamente no tuvimos que soportar los matinales de los canales en donde s\u00f3lo se preocupan del raiting sin reparar c\u00f3mo conseguirlo. Entre m\u00e1s llore una persona o m\u00e1s insolente sea el entrevistador, mejor el programa. La hora de dormir era obligatoriamente antes de las noticias en nuestra generaci\u00f3n gracias a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Nuestra generaci\u00f3n tuvo que aprender de golpe lo que era el terrorismo y presenciamos en directo en nuestras casas, como se desplomaban las Torres Gemelas. Vimos la Ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn y las celebraciones en todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Tuvimos que aprender a usar las computadoras, el fax y otros aparatos que nuestros padres y abuelos miraban con recelo y algunas veces, con lejan\u00eda. Nosotros nunca vimos a nuestros mayores como retardados o analfabetos ante su ignorancia en el manejo de aquellos admin\u00edculos, ya que el respeto primaba por, sobre todo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Tuvimos la suerte y el privilegio de crecer escuchando a The Beatles, Los Rollings Stones, Los Credence, Led Zeppelin, Soda Stereo , Gy T, etc. Fuimos la \u00faltima generaci\u00f3n de las botellas de leche de 1 litro con tapas rojas y azules, la Coca Cola de vidrio y la Orange Cruch con la botella llena de rollos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">And\u00e1bamos en bicicleta, patines y no us\u00e1bamos casco, ni protectores para los codos y rodillas. No tuvimos Play Station, ni celulares, ni Internet, los televisores no ten\u00edan 999 canales, pero lo pas\u00e1bamos de lo lindo jugando a Las Naciones, Las Bolitas y a Las Escondidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Imposible no recordar los viajes en tren. Ten\u00edan una magia especial. En verano era toda una aventura abrir la ventana en pleno viaje y sentir el viento en la cara. Junto con el viento, no pocas veces entraban restos de carboncillo y termin\u00e1bamos con los orificios nasales negros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Tuvimos libertad, fracasos, \u00e9xito y responsabilidades y aprendimos a crecer con todo ello. No necesit\u00e1bamos las etiquetas, las marcas, celulares, ropa y zapatos de caros. \u00c9ramos por sobre todo\u2026libres y aut\u00e9nticos. &#8211;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">En aquella \u00e9poca se forjaron amistades que a\u00fan perduran y m\u00e1s de alguno, en aquella \u00e9poca conoci\u00f3 a la mujer o al var\u00f3n con qui\u00e9n forjaron familia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:18px\">Jos\u00e9 Manuel Godoy Leiva &#8211; Abogado<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tenemos que reconocer que todos los nacidos entre los a\u00f1os 1950 y 1970 somos una generaci\u00f3n realmente afortunada. Hemos sido testigos de primera mano de algo que nuestros padres no podr\u00edan ni siquiera imaginar. Fuimos testigos de grandes cambios tecnol\u00f3gicos que dieron lugar a esta vida moderna. Ahora, a nuestra edad observamos con asombro como&#8230;<a class=\"btnReadMore\" href=\"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/?p=2223\"> Leer M\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2226,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-2223","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2223","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2223"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2223\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2225,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2223\/revisions\/2225"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2226"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2223"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2223"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2223"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}