{"id":190,"date":"2021-06-06T13:31:31","date_gmt":"2021-06-06T17:31:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/?p=190"},"modified":"2021-06-16T19:29:05","modified_gmt":"2021-06-16T23:29:05","slug":"los-hombres-no-lloran","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.semanariolocal.cl\/?p=190","title":{"rendered":"Los hombres no lloran."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Esta afirmaci\u00f3n, como si estuviera tallada en las tablas de la ley, fue la gu\u00eda de todos los hombres que por el transcurso del tiempo peinamos canas, Desde la m\u00e1s tierna infancia, nos fue inculcada y grabada casi a fuego en nuestro proceso educativo. Si durante alg\u00fan juego termin\u00e1bamos en el suelo con las rodillas sangrantes y peladas, deb\u00edamos aguantar el llanto y poner cara de invencibles mientras nos ase\u00e1bamos, Ni pensar en una l\u00e1grima y los deseos de partir a refugiarnos en el regazo de nuestras madres o abuelas deb\u00edan quedar s\u00f3lo en nuestros pensamientos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Siempre se nos inculc\u00f3 que llorar es cosa de ni\u00f1as y si en alguna ocasi\u00f3n y producto de una situaci\u00f3n mas grave que un pel\u00f3n de rodillas se nos escapaba un lagrim\u00f3n, r\u00e1pidamente deb\u00edamos disimularlo o de lo contrario nos ver\u00edamos tildados de ni\u00f1itas y de otros ep\u00edtetos que en la actualidad resulta peligroso reproducir. Se nos exig\u00eda ser estoicos e invencibles, aunque a\u00fan no tuvi\u00e9ramos edad para salir solos a la calle. Hab\u00eda que ser \u201chombrecitos\u201d a toda costa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">A medida que el tiempo va transcurriendo, este dogma de fe es casi imposible de cumplir o respetar, ya que las causas que pueden producir un llanto se han ido multiplicando. Ya no es un simple pel\u00f3n de rodillas, sino que puede ser el coraz\u00f3n roto por una pena de amor o por la frustraci\u00f3n de un proyecto fallado, pero de inmediato surge de nuestra mente una voz que nos exige: los hombres no lloran.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Con el transcurso de tiempo se va descubriendo que los hombres si lloramos, por ejemplo, con la partida de nuestros padres. Experiencia traum\u00e1tica y devastadora que produce un sangramiento total del coraz\u00f3n y del alma y que s\u00f3lo se puede curar lav\u00e1ndolos con l\u00e1grimas e incluso sollozos y que a la postre dejar\u00e1 una herida que permanecer\u00e1 abierta para siempre, no pasar\u00e1 un solo d\u00eda que no recordemos a nuestros seres queridos y en muchas ocasiones sentiremos ganas de llorar, pero, los hombres no lloran.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">A medida que los a\u00f1os van pasando, los motivos para derramar l\u00e1grimas no son frecuentes, pero si la intensidad aumenta. Ante la ruptura de una relaci\u00f3n sentimental en ocasiones tambi\u00e9n las l\u00e1grimas fluyen a nuestros ojos y la garganta no permite el paso del aire, pero indefectiblemente tendremos que sacar fuerzas de flaqueza para evitarlas ya que los hombres no lloran.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Pero la verdad es otra, al final de cuentas, los hombres tambi\u00e9n lloramos. Nos cuesta romper el mandato ancestral, romper las corazas que hemos desarrollado a lo largo de nuestras vidas, pero sin ninguna duda:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Lloramos por la ausencia de una madre,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Por la ausencia de un padre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Por las mujeres que hemos amado y que nos han roto el coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Por cada uno de nuestros muertos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Por los desenga\u00f1os y las traiciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Por las injusticias atroces de nuestro entorno y que corroen el alma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Por las promesas incumplidas y las mentiras justificantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Tratamos que no nos vean llorar, que nuestros hijos no se den cuenta y tampoco nuestra mujer, pero cuando el miedo muerde, cuando los amigos fallan y cuando las fuerzas se acaban, en silencio y a escondidas,\u2026 los hombres s\u00ed lloramos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Jos\u00e9 Manuel Godoy Leiva.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta afirmaci\u00f3n, como si estuviera tallada en las tablas de la ley, fue la gu\u00eda de todos los hombres que por el transcurso del tiempo peinamos canas, Desde la m\u00e1s tierna infancia, nos fue inculcada y grabada casi a fuego en nuestro proceso educativo. 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