Published On: Mar, Sep 10th, 2013

Entrevista a un combatiente osornino 40 años después…

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septiembreSentados en un segundo piso de un céntrico café nos encontramos con “Angel”. Nombre de chapa de uno de los integrantes de la células de la “Coordinadora”. “Esto no es para vanagloriarme esta es una historia liberadora, aunque hay hechos que no se pueden contar porque no estoy autorizado…aunque solicité permiso», indica Angel un integrante de la elite político militar que estuvo listo para entrar en acción el 11 de septiembre de 1973 . Su relata narra solo algunos de los aspectos de lo ocurrido en Osorno ese dia. Habla de lo que puede contar. De lo que le correspondió vivir y de lo que pudo sentir.

“Quiero contar una parte de la historia que viví porque me asquea ver a tanto fulano supuesto “comandante” en la calle. Bueno y porque perdoné también… y por que olvidé.”,señala.

“¿Sabes?, éramos tan jóvenes, tan hermosos, dispuesto matar y morir por una causa, un ideal. Nos preparamos militarmente y como revolucionarios profesionalmente asumimos los riesgos y desafíos, peleamos…morimos…y tal vez matamos…no lo diré… ¿Por qué guardar rencor o temor, entonces? Si hicimos lo que debíamos hacer cuando correspondió  hacerlo? Hoy eso es historia. Hoy es otro Chile.

Preparados para la lucha…

“La Coordinadora” (COR: Comando Único de la Revolución)  fue creada en el mes de Junio luego del tanquetazo y estaba integrada por militantes de la Up y del Mir que habían pasado por Cuba o estaban en etapa de entrenamiento militar. Era la inicial línea de defensa del Gobierno Democrático de Salvador Allende. En Chile comienza la creación de los Cordones Industriales; el tanquetazo ha dejado en evidencia las debilidades en materia de seguridad del Gobierno Popular de Salvador Allende. «Contrario a lo que se diga los partidos de la UP nunca tuvieron una política militar». Conocían de la acción de la Cia y la muerte de Schneider era el fiel reflejo de la intervención que venía. Sin embargo a pesar de esa información solo y verbalmente la creación de grupos armados era parte del imaginario colectivo más radical pero muy alejado de la realidad y ausente del verdadero pragmatismo que intentaban instaurar en época de emergencia esta “coordinadora”. El despertar estuvo con la creación de la coordinadora. “aunque fue tarde” manifiesta Angel. La agudización del conflicto social fue la principal causa de la radicalización. En la Zona Sur del Pais y en Osorno principalmente la reforma agraria y las tomas marcaban con mayor fuerza las diferencias de clases y servían de levadura para  el conflicto que se vendría a futuro. Este era el escenario. En los meses de Agosto comenzaron los allanamientos selectivos a personas vinculadas con la UP y a integrantes de la Coordinadora.  La dirigencia de este apéndice era rotativo y en el mes de septiembre la responsabilidad recayó sobre el Mapu y un personaje de nombre Raúl (corrección el Nombre Raul era el nombre verdadero…su nombre de Chapa era «RICARDO». La preparación física se desarrolla secretamente en el Liceo Fiscal de Rahue y en la sede de la Universidad de Chile en Avenida Fuschloher. «En  lo personal me toco en los altos de la panadería Galaz», indica  y era una mezcla de Karate con técnicas de combate vietnamita que se centraba en el tema físico más que de armamento. Eran dos turnos diarios con 30 a 40 personas. De estos grupos se extrajo a los mejores elementos, los más capacitados, los más preparados doctrinaria y políticamente y se le entregaba una preparación en armamento ligero, combate especial, explosivos,  inteligencia y contrainteligencia y pasaban a formar parte de los Cuadros Políticos Militar a los que se les identificaban con el nombre de OPERETAS y que volvían a la coordinadora pero esta vez guardando el anonimato de su nuevo entrenamiento a sus propios compañeros y dirirgentes. Angel fue uno de ellos. Destaca que ni siquiera Raúl , jefe de la Coordinadora, conocía a la totalidad de los Operetas. “la Información era absolutamente compartimentada”, señala. Los operetas trabajan en células de cinco personas. Cada célula trabajaba en forma y autónoma e   independiente y contaban con un coordinador local cuyo  nombre en Osorno se guarda en el mas estricto de los secretos a pesar de  que han pasado más de 40 años del golpe militar. Las causas del Secretismo era la alerta frente al trabajo que venia desarrollando la inteligencia militar. Del Coordinador de los operetas en Osorno diremos que solo se trata de un padre de familia, actualmente de entre 60 y 70 años, con entrenamiento en VietNam y Cuba. Según  Ángel, al día de hoy solo los verdaderos operetas conocen el nombre del coordinador en Osorno y su nombre es utilizado como clave de reconocimiento. Cabe señalar que el 12 de agosto del 2013 Semanario Local participo de una reunión con dos operetas que se reunían después de 40 años en un céntrico café de calle Cochranne y en un discreto segundo piso. Era la autorización para esta nota. Fue un encuentro cargado de emociones, de abrazos inconfundibles, donde recordaron a sus muertos, sus errores y vidas. Encuentro que solo duro 15 minutos como indican los protocolos de seguridad aun vigentes . Allí conocimos también el nombre del jefe de los Operetas.

La misión militar de los operetas en 1973 estaba orientada al foquismo y no a la lucha urbana esta dado las condiciones geográficas de la provincia de Osorno. Por lo que para muchos operetas, entre los que se incluye a Angel, el traslado al sector de San Juan de la Costa el 11 de septiembre resulto extraño. “Nuestro deber no era cuestionar, sino obedecer”. Entiéndase foquismo como la lucha armada rural.

Con esta información ellos mismo desmienten que quienes hoy dia en la actualidad se ufanan de haber sido protagonistas de una lucha armada urbana en Osorno solo combatieron en su imaginación puesto que en Osorno no existió lucha armada.  Y esto por dos razones : Quienes estaban encargados de entregar el armamento a los operetas nunca llegaron, cambiaron de opinión y no han dado nunca una explicación al respecto. Sin embargo han profitado de todos los beneficios entregados por la Concertación o se encuentra radicados en Europa y algunos incluso en la provincia de Osorno. En la actualidad  eluden sus responsabilidades y culpan descoordinaciones de tercero, lo único cierto que el armamento en Osorno desapareció hasta los días de hoy.  La segunda causa corresponde a la visión practica militar, a la obediencia irrestricta al llamado de Salvador Allende a no arriesgar vidas en forma innecesaria y a la contundencia del movimiento militar que los pillo absolutamente desprevenido, o a lo que se suma también la nula reacción de los militares leales al gobierno. Como dato anecdótico muchos de los militantes de las juventudes que se encontraban realizando su servicio militar, por indicaciones partidarias,  se quedaron cumpliendo con sus obligaciones hasta pasado 1980.

No hubo enfrentamiento de ningún tipo en Osorno y el único muerto corresponde a un conscripto que falleció por el volcamiento de un camión de tranporte militar al que se suma  un herido a bala en el sector de ovejería por intercambio de disparos  entre funcionarios policiales y militares en horario de toque de queda.

Mientras tantos una célula de operetas integrado por 5 personas , traicionados y dolidos huian  con muy escaso armamento perseguidos de cerca por patrullas militares y una avioneta civil en el sector de San Juan de la Costa,  sin que se produjeran enfrentamientos. Los operetas escondidos en Tatu (un hoyo en la tierra tapado con pasto que servía de refugio y de bodega de pertrechos) veían pasar a las patrullas militares. “con hambre y con frio que podíamos hacer con un pistola cinco balas frente a las ametralladoras punto 30 del ejercito”. Angel relata que “ Al escuchar una radio argentina que informaban que no había resistencia chilena al movimiento militar se decidió en una discusión política volver a Osorno y prepararnos para la lucha clandestina” Las casa de seguridad habían sido implementadas para este escenario casi dos meses antes. Al menos una de las casas de seguridad estaba ubicada a metros de la Prefectura de Carabineros por Calle Manuel Rodriguez. La gran sorpresa para los Operetas fue que el MIR igual había instalado una casa de seguridad a pocos metros de su emplazamiento. El MIR nunca supo de la cercanía con los operetas. Pero ambos grupos conocían de la detención del ex senador Anselmo Sule en una tercera casa colindante a las casas de Seguridad. “carabineros estaba rodeado bromeábamos tratando de darnos animo en momento muy difíciles y amargos”, relata Angel.

“Quienes realmente lo pasaron mal eran los operetas de una célula conformada por gente del Mir  que marchaban a pie hacia Valdivia por el sector de Nabuelbuta ellos si intercambiaron disparos con patrulla militares, no tenemos antecedentes si hubieron bajas. Tal vez la hubo, o tal vez no. Nunca lo sabremos…aunque mucho se menciona a un opereta caído…pero la compartimentación de la información hace difícil incluso hoy conocer todos los detalles.

A pesar de que en marzo de 1973 en las elecciones de senadores y diputados la UP obtuvo el 44% de las preferencias  fuimos testigos como la población se distanciaba de Allende y más de la UP,  sin reacción ninguna en defensa del gobierno democrático,  lo que nos llevo a aceptar el día 14 de septiembre que nos encontrábamos frente a una incuestionable derrota  política y militar. Los militares leales a la constitución quedaron rápidamente aislados, desconectados y descoordinados. Cualquier resistencia hubiese resultado inútil. El golpe militar a nivel nacional solo duro tres días. Y en Osorno termino el mismo 11 de septiembre.

La Derrota Militar y Política se asume con firmeza por lo verdaderos dirigentes del COR quienes consideran que tienen derecho político y moral para asumir sus responsabilidades y cuestionar el actuar tardío y muchas veces nulo de cientos de bravucones que han levantado mitos desde la izquierda para construir líderes políticos cuyo valor ideológico incluso en tiempo de paz es cuestionable.

Después del Golpe

Desde antes del Golpe Militar sabíamos que a  nivel de partidos de la UP existía infiltración  militar y que incluso existían civiles colaboracionistas que actuarían como integrantes de los servicios de seguridad  avalados por funcionarios de inteligencia posteriormente. Como el caso de un mirista y ex alumno del instituto comercial que se encargo de buscar a sus propios compañeros,  delatarlos y torturarlos en noviembre del 73. El Guaton Chamel disfrutaría y haría alarde posteriormente de los daños infringidos a sus ex compañeros. Esta historia se repitió a lo largo de todo el territorio nacional con distintos personajes y niveles de violencia.

A partir de Octubre del 73 se comenzó con las primeras reuniones clandestinas a nivel de partidos políticos. Desarrollando tareas como la elaboración de listas de caídos, detenidos y desaparecidos. En estos trabajos de recopilación de información pudimos conocer que la radio clandestina de telecomunicaciones el MIR que operaba en Osorno, permitiendo la comunicación entre células, había sido trasladada a un sector cordillerano y posteriormente fue destruidos por los mismos miristas. Estas acciones se activan en forma automática como parte de los protocolos de seguridad.

Comenzaron las detenciones. Y los desaparecidos. Las acciones militares no eran al azar eran claramente selectivas y absolutamente desinformadas. Los caídos, detenidos y desaparecidos  eran simples militantes. Sin conexiones. Sin Información. Inocentes.

La detención de Jorge Aguilar y Ester Bustamante en Bahía Mansa encendieron las alarmas de seguridad. “Jorge era militante del partido radical  y  mi querida amiga Ester del PS, ambos fueron asesinados por la espalda, ellos eran del COR y verdaderos mártires”…Fue el único “acierto” de los Servicios de Seguridad, posteriormente comprenderíamos que su detención fue casualidad y motivamos mas por acciones de venganza :  “el era funcionario público y ella dirigente de un asentamiento y su detención se produce por el simple  hecho de estar aislados y sin comunicaciones”. El resto de los 70 detenidos desaparecidos son dirigentes políticos o militantes sin ninguna vinculación con los cuadros políticos militares. El trabajo de la inteligencia militar nunca pudo repuntar. “Siempre estuvimos un paso adelante teníamos gente al interior de las fuerzas armadas…(¿Le podemos hacer un Homenaje? me pregunta Angel. Ya esta hecho. Le contesto).

De los detenidos en Osorno no superaron las 600 detenciones. Un número importante fue torturado. Y solo dos eran del COR. La fuerzas Armadas en Osorno nunca supieron que tuvieron detenido al Coordinador provincial de la Cor.

El Camino a la clandestinidad

Liberados de las detenciones. Se articulan las células y nos auto asignamos tareas especificas. Habíamos sido preparados y entrenados para sobrevivir y subsistir políticamente. Nos trasladamos a Santiago y comenzamos a analizar los eventos políticos. Monitoreábamos a los distintos dirigentes y  militantes de la Izquierda. La Up ya no existía. Era octubre del año 75 la COR tampoco. La izquierda estaba  subidividida en muchos grupos y facciones. La respuesta era nula. Comenzamos a trabajar en lo que sea. Clases. Fabricas, empresas. Algunos nos casamos. Tuvimos hijos. Pero nunca nos desligamos de la revolución con la que soñamos. Claro que la cosa estaba en bajada. Paralelamente algún sector de la izquierda comienza a construir comunicacionalmente una historia épica de los acontecimientos que es la que nos acompaña hasta hoy. No fue tan épica.

“De aquí parte mi historia personal”, indica Angel. Me integre a la “R” (resistencia) formada por grupos trotskistas y cristianos. Trabajamos políticamente en los sindicatos, en la iglesia católica, en el PEM y POHJ. Mi función AGP (agitación y propaganda). Partimos de la nada. Con un mimiografo en una maleta imprimíamos volantes contra Pinochet. Caracterizados partíamos a lugares públicos  donde en 2 minutos teníamos que hacer un discurso contra la “Dictadura”, arrojar un puñado de volantes y arrancar. Era una o dos acciones de este tipo a la semana. Adoptábamos todas las medidas de seguridad. Había vinculaciones con militantes y dirigentes de partidos políticos pero que constituían a las estructuras medias y menores de los partidos, básicamente sobrevivientes del exilio (comunistas y mapus). Esto hasta el año 80. Alli comenzamos el retorno clandestino de los primeros exiliados políticos. Allí comenzó también la nueva estructura contra la dictadura militar que venia organizada desde fuera. Con ayuda externa. Con nuevos cordinadores. Con ideas y cuestionamiento fuertes a quienes nos quedamos al interior: “hasta de cobardes fueron tratados algunos compañeros”. Alli entendí en lo personal que la única forma de ganar a la dictadura era la cohesión de las fuerzas políticas y luchar con las propias reglas de Pinochet para alcanzar la democracia. Nuestro trabajo y nuestra lucha fue desplazada y hasta olvidada. Otros con mas retorica que acciones ocuparon nuestro lugar. Los años nos llegan a todos. Comenzamos a retirarnos. Me fui a mi casa. Y no volví a aparecer en la lucha revolucionaria pero estuve permanentemente en la lucha política. Trabaje hasta el retorno a la democracia. “Sin odio, Sin violencia vota no”, como me gustó esa frase. Esa fue mi última lucha.

Han pasado cuarenta años y hoy puedo mirar a mis compañeros de frente y  a mis enemigos de entonces a los ojos. Y puedo  decir fuerte y claro,  como cuando pasamos lista por primera vez en el fiscal de Rahue: “Presente”.

 He perdonado y olvidado, como te dije al principio. Aunque  sigo recordando a los Hermanos Leveques, a esos niños de 8 a 12 años detenidos y trasladados al Cuartel de Carabineros de Justo Geisse, y a esa gente de las poblaciones que a pesar de sus pobrezas y miseria  nos escondieron, cuidaron y protegieron a cambio de nada…a cambio de nada. Solo porque creyeron en la lucha…esa lucha que dimos como jóvenes combatientes e idealistas que buscaban cambiar el destino de un país que es en definitiva de todos y para todos.

¿ y qué vas a Hacer  para el 11?

«Llamar a mis hijos, ir al cementerio, visitar la tumba de Jorge Aguilar, de Ester Bustamante  y  de Reinaldo Rosas. El resto está dicho y  está hecho.»

En una servilleta me entrega un extracto de un poema «Doy por ganado todo lo perdido. Y por ya recibido lo esperado. Y por vivido todo lo soñado. Y por soñado todo lo vivido», después se pierde por calle Ramírez mezclándose en medio de la gente que pasa a su lado sin ver que es un pedazo de historia que camina hacia adelante sin mirar atrás, avanzando adelante…siempre adelante igual que 40 años atrás…  

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