Published On: Vie, Dic 15th, 2017

Columna de Opinión : Poder o servicio

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Nuestro país es una curiosidad sociológica, se dice incluso que generaciones sumergidos en un régimen patriarcal casi feudal, generó cierta instintiva actitud del obediencia ciega o automática al que habla fuerte, pisa fuerte en otras palabras el patrón de fundo.

El advenimiento de la movilidad social fueron desplazando el mando desde la vieja oligarquía agraria hasta la empresarial y la elite financiera actual.

La expansión del consumo, la destrucción de la industria nacional consumada bajo Pinochet, la apertura a producto extranjero, y la graciosa entrega de las grandes empresas del Estado, a los amigotes y financieros de los generales, modificaron el mapa de la extrema riqueza.

Ésa llamada clase media, que vive de su sueldo, que más menos por el 20 de cada mes, empieza comprar menos pan y a vivir de fideos, en su casa, sin embargo, refrigeradores, televisores de 60 pulgadas, toda la tecnología posible de comprar en cuotas mensuales.

Cada mes, se irán como 30% más de su sueldo en el pago dirigente de tarjetas débito o crédito etcétera.

Más abajo en la escala, sucede lo mismo, pero menor grado de endeudamiento.

Ahora le llaman clases aspiracionales, se dice que, muertas las ideologías, sólo queda buscar la felicidad, en la compra incesante de nuevos placeres, nuevos objetos, viajes también pagados en cuotas.

Y curiosamente, hemos seguido eligiendo patrones, salvo excepciones, que fueron extirpadas de la historia, por mano militar, y por la admirable empatía y sencillez de Michelle Bachelet que logró prácticamente, defenestrar a imponerse a una clase política machista patriarcal cerrada y absolutamente egoísta,

Hoy estamos, al portas, de elegir entre alguien que representa la cruda mentalidad de la especulación, de la filosofía neoliberal, el éxito a todo trance.  ¿Ha conocido a gente asi?

Siempre tienen la razón en todo. No conoce límite. Hay que echarle para delante nada más. Y por supuesto, gente así es la única que sabe… Como va a dialogar usted o yo, simples ciudadanos de a pie, o para decirlo más crudamente, parte del perraje, de la manada, que históricamente, ha estado amaestrada para sólo balar su aprobación y sometimiento.  Tenemos naturalmente, la ilusión, vicaría, de participar en el desarrollo mirándolo en nuestras pantallas ultra HD, sentir el éxito(ajeno) vibrando con el fútbol, y comiendo como que el mundo se fuera acabar, un asado ojalá cada fin de semana, con o sin pretexto, y beber sin conciencia, y ojalá follar a discreción, que para eso tenemos curas, confesión, y lo más pudientes, terapeutas, para escuchar nuestros graznidos quejas y pseudo culpabilidades.

Así que, desde esta óptica, todo listo para que un nuevo patrón de fundo, esta vez sin caballo, camioneta, pero si conectado a Bloomberg, recibe nuestro cheque en blanco para hacer exactamente lo que el quiere.  Eficiencia dicen, experiencia dicen, riqueza, dicen incluso que su exceso de dinero, lo pone más allá de la sospecha de estirar sus blancas manesitas.

Al revés, tenemos un candidato, todos lo conocen, es un hombre llano, hasta demasiado sencillo, para el presumido aristócrata frustrado que todos llevamos dentro.

Es humano, es falible, peor aún, lo reconoce.  Se siente más feliz, en su familia, con su esposa e hijos, cerca de algún árbol, aprecia las siestas, no está desesperado por tener más más y más cada día, ama su profesión, le gusta sentirse útil, es feliz cuando alguien algo hace feliz a los más humildes. Esto lo comparte, con la presidenta Bachelet. Si, tiene la satisfacción de ser amado, pero por buenas obras, no le interesa ser temido y respetado sólo por el dinero, o el daño que puede hacer.

Si, son muchas palabras. Sólo un ejemplo real, de aquí, de Osorno lo revela.

Lo dice un ex profesor Del Liceo Industrial  de Osorno,  Don Julio Vega :

“Lo conocí  a Alejandro Guiller  en los años 70 Cursaba tercero medio

Los otros compañeros de curso se llamaban Saturnino Godoy y Hugo Rojo Éramos militantes del Partido Socialista Recuerdo que en Liceo estábamos a cargo de una Radio interna del centro de alumnos

La última vez que recuerdo haber hablado con él personalmente cuando estudiaba periodismo en la Universidad del Norte de Antofagasta en el cual se movilizaba en auto de la época.”

 Me lo contó este profesor y vecino mío, antes que viniera Alejandro por primera vez en campaña Osorno. Y me surgió la idea y el simultáneamente me lo pidió, de concertar un encuentro entre dos viejos compañeros de curso que pasaron por muchas cosas y que compartieron un ideal allá en esa lejana juventud.

No tenía mucha esperanza, las agendas políticas, los códigos, la nube que rodea a un candidato, hacía casi imposible un contacto personal, cercano y no político.

Bueno para mi sorpresa resultó, Alejandro vino, dejo todo botado, atraso actividad, se auto postergó, y estuvo más de 10 minutos, conversando sobre el presente y el pasado, con su amigo al cual saludo, como hace más de 40 años, tras “cómo estás orejón,” era el cariñoso apodo de don Julio.

Amigos y amigas, creo que son los pequeños detalles, los actos íntimos humanos los que dan la medida y el valor real de un hombre o una mujer.   Lo demás, desaparece, es consumido

Gracias por leer esta especie de testimonio

Luis Alberto Solis Valenzuela

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