13 de Octubre del 2026.- A raíz del acuerdo que el Presidente José Antonio Kast anunció este domingo con la concesionaria de la Autopista Central –que atraviesa Santiago de norte a sur–, que permitirá rebajar entre un 10 y un 25% las tarifas del TAG a partir del próximo año, un grupo de parlamentarios de la Bancada UDI que representan a distintas regiones llamaron al Gobierno a extender las negociaciones al resto de las autopistas interurbanas del país, considerando las elevadas tarifas que varias de ellas mantienen.
Al respecto, si bien los diputados Hotuiti Teao, de la Región de Valparaíso; Natalia Romero, de O’Higgins; Cristóbal Martínez, de Ñuble, y Marlene Pérez, del Biobío, valoraron el acuerdo alcanzado entre el Ejecutivo y dicha concesionaria, lamentaron que las negociaciones que las autoridades estarían llevando adelante sólo contemplen, según se informó, a las autopistas urbanas de Santiago.
Justamente, los parlamentarios recordaron las declaraciones del biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, quien a mediados de septiembre reconoció que las conversaciones para rebajar las tarifas del TAG se estaban desarrollando justamente con Autopista Central, además de Costanera Norte, Vespucio Norte y Vespucio Sur, todas ubicadas en la Región Metropolitana.
Por lo mismo, pese a que reconocieron que estos acuerdos pueden ser más factibles cuando los contratos de concesión están próximos a vencer, los diputados Teao, Romero, Martínez y Pérez aseguraron que el Ejecutivo «de todas formas debe abrirse a negociar con las autopistas interurbanas, porque es precisamente en las regiones donde están los peajes más caros de Chile».
«Por supuesto que valoramos que el Gobierno haya logrado este primer acuerdo, porque creemos que es el camino que se debe seguir para reducir el costo de los peajes y apoyar económicamente a miles de familias, especialmente frente al alza que han experimentado los combustibles. Sin embargo, cuesta entender que las negociaciones se concentren exclusivamente en Santiago, donde existen distintas alternativas de transporte, mientras que en muchas regiones las familias dependen de una sola autopista para trasladarse diariamente y deben pagar tarifas que, en algunos casos, ni siquiera se condicen con las distancias recorridas», cuestionaron los integrantes de la UDI, quienes por lo mismo agregaron que «esperamos que esta medida también se replique en el resto del país, porque los esfuerzos por disminuir los costos de traslado deben beneficiar a muchos más chilenos».
En esa línea, los parlamentarios mencionaron las elevadas tarifas que mantienen algunas autopistas interurbanas del país, como ocurre en la Ruta 60 CH, donde el peaje ubicado a la altura de Quillota alcanza los $8.050 para automóviles y camionetas en horario punta. En la misma región, quienes se trasladan entre Viña del Mar y Santiago –en cualquier sentido– deben pagar, durante los fines de semana, dos peajes de $4.000 cada uno. A ello se suma la Ruta del Itata, que conecta las regiones de Ñuble y Biobío, cuyo valor es de $4.400, mientras que en la Ruta 78, entre Santiago y el sector de Puangue, en Melipilla, el cobro acumulado de todos los pórticos supera los $6.000 por trayecto.
«Hay argumentos más que suficientes para que el Gobierno incorpore a las autopistas interurbanas en estas negociaciones. Y si ya lo están haciendo, esperamos que se informe cuáles serían. Aquí nadie está desconociendo las complejidades de estos procesos, pero creemos que el mismo esfuerzo que se ha demostrado con Santiago también debe existir con las regiones», manifestaron.








