18 de Agosto del 2026.-La investigación científica también puede transformarse en una herramienta concreta para fortalecer la salud pública. Ese es el objetivo de un proyecto desarrollado por el Doctorado en Ciencias de la Rehabilitación de la Universidad Andrés Bello (UNAB), que no solo busca generar nuevo conocimiento sobre la obesidad infantil, sino también apoyar directamente la atención de pacientes pediátricos del Hospital Dr. Exequiel González Cortés, contribuyendo a disminuir las listas de espera del sistema público de salud.
El proyecto contempla la creación de un nuevo espacio de atención para niños y adolescentes con obesidad, al alero de la Unidad de Medicina del Deporte y la Actividad Física del Hospital Dr. Exequiel González Cortés. Durante los dos años de ejecución se ha atendido a 40 pacientes, quienes participarán en un programa de 36 sesiones de intervención, lo que permitirá realizar más de 1.200 atenciones y apoyar la reducción de las listas de espera del Programa de Rehabilitación Cardiometabólica del recinto asistencial.
La iniciativa corresponde a la tesis doctoral de Mauricio Inostroza, estudiante del Doctorado en Ciencias de la Rehabilitación de la Universidad Andrés Bello, dirigida por el profesor Rodrigo Ramírez Campillo, y actualmente se encuentra en la etapa final de recolección de datos.
Objetivo del estudio
La investigación busca, en una primera etapa, determinar cómo la obesidad afecta negativamente el desarrollo de los músculos y tendones durante la infancia y la adolescencia. Posteriormente, evaluará si un programa de entrenamiento interválico de alta intensidad combinado con ejercicios pliométricos puede generar adaptaciones positivas en estas estructuras y mejorar la salud musculoesquelética y metabólica de niños y adolescentes con obesidad.
Para Mauricio Inostroza, esta experiencia demuestra el impacto que puede tener la vinculación entre la academia y las instituciones públicas en beneficio de la comunidad.
«La oportunidad de generar nexos colaborativos entre la Universidad Andrés Bello e instituciones públicas, como el Hospital Dr. Exequiel González Cortés, permite crear un círculo virtuoso de gran impacto. Lo anterior se debe a que se logra disminuir una brecha histórica entre los descubrimientos que se generan en el ámbito de la investigación y el tiempo que estos tardan en llegar a quienes realmente se benefician de ellos, que en este caso son los pacientes del Hospital», indica el investigador.
También agrega que «estamos logrando trasladar de forma más rápida el conocimiento científico a la práctica clínica, poniendo a disposición de la población más vulnerable tratamientos basados en evidencia, más oportunos y de mejor calidad. Esta colaboración no solo fortalece la investigación, sino que también genera un beneficio directo para los pacientes y para el sistema público de salud».
Trabajo colaborativo
El proyecto ha sido posible gracias al trabajo colaborativo entre la Universidad Andrés Bello, la Unidad de Docencia e Investigación, el Servicio de Salud Metropolitano Sur y la Unidad de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Dr. Exequiel González Cortés, además del financiamiento obtenido por Mauricio Inostroza a través del Concurso de Iniciación a la Investigación para Doctorados de la Vicerrectoría de Investigación y Doctorado de la UNAB.
La iniciativa refleja cómo la investigación universitaria puede generar soluciones concretas para desafíos prioritarios del sistema sanitario, combinando la formación de capital humano avanzado con la atención directa de pacientes. Al integrar la generación de evidencia científica con la práctica clínica, la colaboración entre la Universidad Andrés Bello y el Hospital Dr. Exequiel González Cortés se proyecta como un modelo de trabajo que contribuye tanto al desarrollo del conocimiento como al fortalecimiento de la atención pública de salud.








