27 de Abril del 2026.- El proyecto “Colaboración internacional e interdisciplinaria para el estudio de riesgos de intrusión salina inducida por el cambio climático en ecosistemas agrícolas costeros y sus efectos en servicios ecosistémicos de suelos”, del Concurso de Fomento a la Vinculación Internacional para Instituciones de Investigación (FOVI 240013) con la Dra. Claudia Rojas Alvarado, de la Universidad de O’Higgins, como investigadora responsable, el Dr. Osvaldo Salazar, de la Universidad de Chile, como investigador asociado, ambos pertenecientes al Centro Suelos y Funciones Ecosistémicas de Chile (CISFECh, ANID), junto con el equipo de la Universidad de O’Higgins conformado por el Dr. Jorge F. Medina , Bruna Fuentes, Pilar Fuenzalida y la estudiante de la carrera de Ingeniería Ambiental, Consuelo Martínez, buscan articular conocimientos de las ciencias agronómicas, naturales y sociales para desarrollar herramientas de diagnóstico, adaptación y resiliencia costera.
Los impulsores de la iniciativa señalan que hay estudios que proyectan un aumento del nivel del mar, entre 0,5 y 1 metro hacia 2100, favoreciendo la entrada de agua marina hacia el continente, comprometiendo napas subterráneas, suelos agrícolas, la producción de alimentos y la capacidad de los suelos para actuar como sumideros de carbono. En Chile, el Ministerio del Medio Ambiente ha identificado comunas particularmente expuestas por debajo de los 10 metros sobre el nivel del mar; entre ellas Pichilemu, en la región de O’Higgins, y Maullín, en la región de Los Lagos, las que fueron seleccionadas como sitios piloto por su vulnerabilidad y por evidencia local de intrusión salina y deterioro de suelos agrícolas.
Claudia, directora del proyecto, explicó que en Chile el fenómeno de la intrusión salina y sus efectos en los suelos costeros ha sido estudiado principalmente en contextos asociados a tsunamis. En esos casos, se ha demostrado que estas alteraciones pueden afectar las propiedades del suelo y el crecimiento de la vegetación hasta dos años después de ocurridos estos eventos.
“Sin embargo, actualmente no existen estudios sistemáticos que evalúen los efectos de la intrusión salina provocada por fenómenos más permanentes en el tiempo, como el aumento del nivel del mar, ni cómo este proceso impacta el funcionamiento de los suelos y su relación con la agricultura y el almacenamiento de carbono”, indicó.
La red tiene como objetivo generar una evaluación integral del riesgo de intrusión marina y sus efectos sobre propiedades del suelo, productividad agrícola y servicios ecosistémicos. Para ello integra métodos y perspectivas de distintas disciplinas y trabajará de manera conjunta con comunidades locales, agricultores y tomadores de decisión mediante talleres focales y reuniones con actores clave, como programas municipales y servicios regionales.
Los responsables del proyecto esperan fortalecer los vínculos entre las Universidades participantes y comunidades, con el objeto de desarrollar nuevas técnicas y protocolos para identificar vulnerabilidades en paisajes costeros, y que las soluciones elaboradas en Pichilemu y Maullín puedan replicarse con alcance nacional. Asimismo, la iniciativa se enmarca en prioridades de agricultura adaptativa , prevención de riesgos y desarrollo sostenible, y busca fortalecer la ciencia de la resiliencia costera en Chile mediante la colaboración internacional y la vinculación con actores locales.










