25 de enero del 2026.-Es así, que quienes participan como voluntarios en diversas organizaciones, experimentan menos molestias y dolores al ser comparadas con otros sujetos que nunca ayudan a nadie, en tanto que la gente que es bondadosa y compasiva es más feliz, saludable y tiene éxito en aquello que emprende.
Ahora bien, de acuerdo con las investigaciones del Dr. Robert Sutton, profesor de la Universidad de Stanford, los sujetos groseros, odiosos y de naturaleza maligna sufren “efectos devastadores en sus organismos, en parte, porque sus interacciones desagradables con los demás tienen un impacto mucho mayor en sus estados de ánimo que las interacciones positivas, en un nivel cinco veces mayor”. Dicho de otra manera: para poder superar lo negativo, el sujeto grosero necesitaría realizar una gran cantidad de actos positivos.
El Dr. Sutton ha escrito ampliamente acerca de los “numerosos beneficios sociales y económicos que tiene el hecho de erradicar a los cretinos y sujetos tóxicos de los lugares de trabajo”. Uno de sus libros más conocidos se titula: “La regla del ‘cero imbéciles’: la construcción de un lugar de trabajo civilizado y cómo sobrevivir si no lo es”.
El Dr. Sutton hace una distinción entre las “groserías ocasionales” —algo que todos nosotros cometemos de vez en cuando— y los llamados “cretinos certificados”. El listado que entrega este investigador acerca de las doce peores acciones cotidianas a través de las cuales podemos identificar el perfil de un sujeto certificadamente “grosero, odioso y desagradable”, incluyen:
1. Insultos y groserías de carácter personal
2. Invadir sin permiso el espacio personal de otra persona
3. Llevar a cabo un contacto físico no solicitado
4. Realizar amenazas y actos de intimidación (sean de carácter verbal o físico)
5. Hacer chistes sarcásticos y bromas de mal gusto, utilizándolos como fórmula sistemática para insultar y agredir a otros
6. Ataques y descalificaciones gratuitas por medio del correo electrónico
7. Ataques a través de las redes sociales, con la intención de denostar y humillar a las víctimas
8. Avergonzar a una persona en público y realizar rituales de degradación
9. Realizar interrupciones bruscas y groseras mientras otra persona habla
10. Realizar ataques y acusaciones de carácter cínico, hipócritas y de doble moral
11. Efectuar miradas obscenas
12. Actuar y tratar a las personas como si ellas fueran invisibles o no existieran.
Otra característica de los “cretinos certificados”, es que muestran patrones recurrentes de este tipo de actitudes y comportamientos. En este sentido, el esconderse bajo el anonimato también juega un importante rol en el comportamiento relacionado con la falta de civilidad y conducta ética en las redes sociales, ya que ahora disponen de “medios tecnológicos que se han convertido en un sombrío recolector de toxinas morales de nuestra sociedad”.
Ahora bien, dado el hecho que los individuos groseros y desagradables son inevitables en la vida diaria de las personas, el Dr. Sutton ofrece algunas sugerencias con la finalidad de poder tratar con los “cretinos certificados”. Revisemos algunas de ellas:
- Desarrollar indiferencia: si se es víctima de actos groseros y es posible enfrentar al idiota, entonces hágalo. Si no se puede, porque el sujeto está fuera de control, entonces es mejor olvidar y dejar atrás el incidente. Hay situaciones en que las cosas no están bajo nuestro control, en cuyo caso, lo mejor para la salud mental es no darles importancia. La idea es desarrollar “el mecanismo de defensa de la indiferencia”.
- Reformular y cambiar la forma de ver las cosas en relación con un “cretino o idiota certificado”: esta estrategia representaría “un tipo de terapia cognitiva breve” auto aplicada, asegura el Dr. Sutton, ya que si la persona no puede escapar del factor estresante que ello genera, sí es posible reducir el daño provocado al cambiar el enfoque sobre lo que sucede.
- Limitar la exposición: hay que ocuparse de evitar los encuentros con los sujetos “cretinos, groseros e idiotas certificados”. Cuando limitamos la frecuencia y la intensidad de los encuentros con sujetos odiosos e inaguantables, lo que uno está haciendo –de manera sabia– es crear un colchón contra los sujetos tóxicos.
Dr. Franco Lotito C. – www.aurigaservicios.cl – Conferencista, escritor e investigador (PUC)












