21 de diciembre del 2025.- Un informe del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) y Naciones Unidas, de 2023, señala que el tiempo promedio para hacer y aprobar un Plan Regulador Comunal (PRC) es de más de 5,5 años. Otro problema es que los Planes Reguladores no apalancan recursos para ejecutar proyectos como calles, parques o equipamientos. Por lo tanto, no es de extrañar que haya escasos incentivos para la participación ciudadana en este tipo de instrumentos.
Sin embargo, esta semana tuvimos buenas noticias. Ambas cámaras del Congreso aprobaron la Ley para el fortalecimiento y modernización del sistema de planificación territorial, que ajusta los plazos de revisión y tramitación de los Planes Reguladores. Pero esta ley trae también otro tipo de avances: Formaliza distintos instrumentos de gestión urbana, como las Habilitaciones Normativas o los Planes Maestros de Regeneración, que permitirán al Estado facilitar la ejecución de proyectos de interés público.
Un buen ejemplo de este tipo de instrumentos son las Zonas de Interés Público (ZIP), como la iniciativa piloto del Minvu que nos encontramos desarrollando en alianza con la consultora BL Bresciani en el sector de Ovejería Bajo en Osorno. Las ZIP son Planes Maestros construidos junto a la comunidad y actores públicos y privados para priorizar inversión pública en el territorio, de manera coordinada y participativa. Es por eso que miramos con muy buenos ojos este tipo de planes, elaborados con una amplia participación de las comunidades, y que permiten enfocar esfuerzos públicos en una planificación urbana integral con resultados concretos, que sí pueda cumplir las expectativas de la ciudadanía para la mejora de las condiciones en importantes sectores de nuestras ciudades.
Gustavo Vicentini Harboe – Director de Operaciones y Socio Fundador de Co-Habitar










