20 de Agosto del 2025.- A esto se suman caminos rurales bajo jurisdicción municipal que según los vecinos, no reciben la mantención necesaria.
Uno de los puntos más delicados corresponde al sector cercano al hospital, calle Arturo Prat donde la fatiga de material del pavimento es evidente y dificulta el tránsito de vehículos particulares y de emergencia. “El acceso al hospital debería ser una prioridad, pero el pavimento está lleno de grietas y desniveles que ponen en riesgo a pacientes y ambulancias”, señaló una vecina del sector.
Caminos rurales como callejón Arteaga sin mantenimiento a pesar de reiterados reclamos a las autoridades; Camino rural El Rincón vecinos indican que en días de lluvia es casi imposible transitar.
Además vecinos mencionaron, reductor de velocidad en Avenida Padre Alberto Hurtado, con roturas importantes lo cual impide el paso de dos vehículos al mismo tiempo, automovilistas se presentan preocupados, ya que es el único ingreso y salida de nuestra comuna, otros usuarios indican calles con baches importantes como lo es calle U-500 a la altura de Cancha Techada, Calle Pedro Aguirre Cerda, con Calle Lago Llanquihue, con fatiga de material y baches, Calle Pedro Aguirre Cerda a la Altura del puente O’Higgins con paso de Cebra sin renovación y baches en una de las calles de mayor tráfico vehicular.
Apoderados mencionan veredas anegadas de agua en calle La Paz y Avenida Padre Alberto Hurtado, en días de bajas temperaturas son resbaladizo y en días lluviosos son verdaderos focos de barro. Haciendo impresentables los calzados de niños y adolescentes que transitan por estos lugares.
Demandas reiteradas
Los reclamos no son nuevos. Vecinos aseguran haber solicitado en reiteradas oportunidades la reparación de estas vías, tanto en sectores urbanos como rurales, sin que hasta ahora se concrete un plan de ejecución calendarizado. “Hemos hecho presentaciones formales, pero lo único que vemos es que los problemas se acumulan”, comentó un dirigente vecinal.
Riesgo en avenidas principales
En las avenidas más transitadas, el desgaste de los reductores de velocidad y la ausencia de pintura en los pasos de cebra incrementan los riesgos viales,especialmente para peatones y escolares. “Un cruce peatonal que no se ve es un accidente esperando ocurrir”, advirtió un apoderado de un colegio cercano.
Impacto en la vida diaria
La situación afecta directamente la conectividad, la seguridad y la calidad de vida de los habitantes. En sectores rurales, los caminos deteriorados se vuelven intransitables con las lluvias, dificultando el acceso a servicios básicos y al centro de la comuna.
Los vecinos esperan que las autoridades prioricen la intervención de las vías más críticas y avancen en un plan de mantención que, a juicio de la comunidad, es impostergable.










