29 de Julio del 2025.- El jefe de la Bancada de la UDI, Henry Leal, junto con los diputados que integran la comisión de Salud de la Cámara Baja, Marta Bravo y Daniel Lilayu, denunciaron que desde enero de 2022 hasta junio de este año casi 8.500 licencias médicas presentadas por pacientes con distintos tipos de cáncer en el país fueron rechazadas -en primera instancia- por tener un diagnóstico médico “irrecuperable”.
De acuerdo a la circular N° 3842 de la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso), una de las causales que existen para que tanto el Fondo Nacional de Salud (Fonasa) como las isapres puedan rechazar una licencia es por considerar que el diagnóstico del paciente es “irrecuperable”, lo que ocurre -según la definición legal- cuando “existe pérdida de la temporalidad de la licencia médica o (ésta) ha perdido su finalidad, esto es que el trabajador recupere la salud y se reintegre al trabajo”.
Una causal que, de acuerdo a los antecedentes que recibieron los parlamentarios tras un oficio que enviaron el mes pasado a la Suseso, ha sido invocada en 8.479 oportunidades durante los últimos tres años y medio: 1.477 en 2022; 2.344 en 2023; 3.180 en 2024 y 1.478 entre enero y junio de 2025.
La información hace referencia al total de licencias médicas por un cáncer que han sido rechazadas en el país en dicho período, las que llegan a 32.975 (18.141 por las isapres y 14.834 por Fonasa), de las cuales un 31% (8.479) son por la causal de “diagnóstico irrecuperable”, según informó la Suseso.
En ese sentido, si bien del total de los permisos rechazados por ese motivo, un 47,7% (4.048) fueron aprobados tras un proceso de apelación ante la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez (Compin), los diputados Leal, Bravo y Lilayu advirtieron que en dicho período muchos pacientes pudieron haber sufrido un deterioro en su estado de salud, sin haber contado con un sustento económico para continuar con sus tratamientos médicos, como por ejemplo los cuidados paliativos.
Justamente, en su respuesta al oficio, la Suseso también reveló que el tiempo promedio entre la emisión de una licencia médica y el último pronunciamiento fue de 50 días en 2022 y de 42 en 2023.
De todas maneras -señalaron los parlamentarios de la UDI-, la situación fue aún peor para el resto de los pacientes oncológicos que no les aprobaron sus licencias (4.431 en total) pese a la apelación.
“CONDENADOS A UNA MUERTE ANTICIPADA”
A juicio de los diputados Leal, Bravo y Lilayu, la existencia y el uso de dicha causal por parte de Fonasa y las isapres se convierte en una “muerte anticipada” de los pacientes con cáncer, tras asegurar que “en otras palabras, les están diciendo que como su enfermedad es terminal y lo más probable es que fallezcan, no les pagarán sus licencias médicas, dejándolos de inmediato sin un sustento económico”.
En esa línea, si bien la actual legislación permite a las personas solicitar una pensión de invalidez a sus respectivas AFP o postular a la Pensión Básica Solidaria de Invalidez (PBSI) si es que producto de una enfermedad o un accidente ven limitada su capacidad para trabajar y de generar ingresos económicos de manera permanente, los legisladores advirtieron que sólo la declaración ante la Comisión Médica Regional puede tardar entre tres y seis meses -o incluso más- en ser aprobada, lo que es un tiempo “absolutamente excesivo para quienes hoy padecen enfermedades terminales”.
Precisamente, los parlamentarios gremialistas hicieron mención a una carta al director publicada este martes en “El Mercurio”, donde el hijo de una mujer diagnosticada con alzhéimer -que falleció la semana pasada- denunció que desde febrero de este año se encontraban tramitando ante la Compin una declaración de discapacidad, habiendo transcurrido ya cinco meses sin una respuesta.
Por lo mismo, el jefe de la Bancada UDI y los dos integrantes de la comisión de Salud de la Cámara Baja llamaron al Gobierno a trabajar de manera “urgente” en un proyecto de ley que permita resolver el drama que hoy viven los pacientes oncológicos, ya sea modificando la causal que faculta a Fonasa y a las isapres a poder rechazar sus licencias médicas por un “diagnóstico irrecuperable”, o reduciendo los actuales plazos de respuesta para otorgar una declaración y una pensión de invalidez.
“El cáncer es una de las enfermedades más dolorosas que pueden existir, tanto por lo que sufren las personas que los padecen, como también por el impacto emocional y económico que les genera a ellos y a todo su entorno familiar. Y es verdad que la finalidad de las licencias médicas es otorgar un apoyo temporal mientras el trabajador o trabajadora se recuperan de una enfermedad o accidente, pero no podemos ignorar lo que viven especialmente los pacientes oncológicos con un cáncer en fase terminal o irrecuperable. Por eso creemos que el Gobierno debería agotar todos los esfuerzos para resolver esta grave situación, por lo que no puede seguir ocurriendo es que las personas con cáncer se queden sin un sustento económico en medio de sus tratamientos”, manifestaron los UDI.
PRIORIDAD PARA PACIENTES ONCOLÓGICOS
Una de las razones que tuvieron los diputados para oficiar a la Suseso era conocer con mayor detalle la cantidad de licencias médicas oncológicas que habían sido rechazadas durante los últimos años en el país. Lo anterior, para tenerlo como antecedente una vez que se comience a discutir un proyecto de ley que presentaron hace dos semanas, que justamente busca consagrar el derecho de los pacientes con cáncer -que estén en tratamiento- a acceder de manera oportuna a la autorización y el pago de sus respectivas licencias, como una forma de asegurar la continuidad de sus terapias.
Los diputados Leal, Bravo y Lilayu hicieron mención al caso de distintos trabajadores, quienes a pesar de sufrir algún cáncer y encontrarse en tratamiento, por ejemplo con sesiones de quimioterapia o radioterapia, la Compin les ha rechazado sus licencias médicas o se ha demorado en su autorización.
“A raíz del escándalo que conocimos por los más de 25 mil funcionarios públicos que viajaron al extranjero estando con licencia, es fundamental evitar que terminen pagando justos por pecadores, porque lamentablemente sí hay trabajadores que padecen de enfermedades graves y que por estar en pleno tratamiento médico requieren contar con ese subsidio económico. Por lo tanto, lo mínimo es que sean priorizados al momento de solicitar la autorización y el pago de una licencia médica, porque la mayoría de las veces es el único sustento que tienen para financiar lasterapias”, indicaron.










