23 de julio del 2025.- La palabra ‘tóxico’ es más popular que técnica. El riesgo de usarla es que ponemos el problema afuera, como si no tuviera que ver con nosotros. Pero toda relación es un vínculo entre dos historias, y ambas participan de lo que ahí ocurre”, explica Claudia Szita, académica de la Escuela de Psicología de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar.
Según la psicóloga clínica, muchas veces estos vínculos dolorosos no nacen de la maldad, sino de heridas no resueltas. “Hay personas que, desde la infancia, aprendieron que para ser vistas o queridas debían esforzarse, adaptarse, callar. Y sin darse cuenta, repiten ese patrón en la adultez, eligiendo relaciones donde deben ganarse un lugar”.
Estas dinámicas pueden aparecer en la pareja, en la amistad, en el trabajo. “No siempre hay violencia explícita, pero sí una sensación persistente de no ser suficiente, de estar atrapado en una lucha por ser visto, escuchado, amado”, detalla.
“Las relaciones duelen cuando dejamos de mirarnos como personas y empezamos a tratarnos como objetos de necesidades no resueltas. En lugar de encuentro, aparece la pelea. En lugar de escucha, la exigencia”, advierte Szita.
¿Cómo salir?
Salir de ahí no es fácil. Implica renunciar a formas de vincularnos que, aunque nos dañen, nos resultan familiares. “Cortar con alguien que nos hace mal puede sentirse como una amenaza a nuestra existencia. ¿Qué soy si no soy esto? ¿Qué hago con los recuerdos, los proyectos, el lugar que el otro ocupa en mí?”, plantea la psicóloga.
Pero también hay esperanza. “No todo vínculo se vuelve sombra. Hay relaciones que alivian, que reparan, que nos recuerdan quiénes somos. Y a veces, la psicoterapia puede ser una de ellas: un primer espacio de cuidado psíquico que nos ayude a entender por qué amamos como amamos”, subraya la académica de la UNAB.
“Reconocer el dolor no es culparse. Es empezar a ver. Y desde ahí, tal vez, construir algo más sano. Con el otro. Y con uno mismo”, finaliza la psicóloga.
Claudia Szita, académica de la Escuela de Psicología de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar.










