Un estudio realizado por los investigadores Bavishi, Slade y Levy de la Universidad de Yale titulado “Un capítulo por día: asociación entre la lectura de un libro y la longevidad”, donde se hizo un seguimiento a 3.635 participantes que tenían sobre cincuenta años, demostró que las personas que leían un libro durante media hora o más al día, vivían un promedio de 23 meses más que los no lectores o lectores de revistas o sitios web.
Se sabe, asimismo, que la lectura retrasa la aparición de una insidiosa enfermedad como el Alzheimer, un trastorno mental que lleva a la demencia.
Más aún. En este mismo estudio se señala que la “lectura habitual mejora las sinapsis cerebrales, las capacidades cognitivas de la persona, el vocabulario, la manera de pensar, la capacidad de concentración e incluso permitía desarrollar un mayor grado de inteligencia emocional”.
Ahora bien, de acuerdo con los investigadores Wolf, Barzillai y Dunne, leer libros tiende a implicar “dos procesos cognitivos que podrían crear una ventaja para la supervivencia de las personas”. Primero, promueve la “lectura profunda”, que es un proceso inmersivo. Este compromiso cognitivo ocurre cuando el lector establece conexiones con otras partes del material leído, encuentra aplicaciones al mundo exterior y hace preguntas sobre el contenido presentado. El compromiso cognitivo puede explicar por qué razón el vocabulario, el razonamiento, la concentración y las habilidades de pensamiento crítico mejoran con la exposición a los libros.
En segundo lugar, los libros pueden “promover la empatía, la percepción social y la inteligencia emocional, que son procesos cognitivos que pueden conducir a una mayor posibilidad de supervivencia”, resultado que puede ser explicado por mejores comportamientos de salud y reducción del estrés
Para el caso de nuestro país, un estudio realizado por la Universidad de Chile relacionado con el hábito de la lectura, arrojó algunos resultados que no dejan de sorprender, ya que de acuerdo con este estudio, el 35% de los chilenos lee por “razones académicas”, el 26% de la población lo hace “para informarse”, en tanto que sólo un 7% de los encuestados señaló hacerlo por un tema “de recreación”.
¿El aspecto más negativo del estudio? Tan sólo un 50% de los chilenos lee de manera regular, en tanto que el 50% restante no tiene el hábito de la lectura.
Ahora bien, el hábito de la lectura no sólo tiene que ver con el nivel de cultura y de conocimientos que adquiere un individuo en el transcurso de su vida, sino que también con el desarrollo de la capacidad cognitiva de la persona, aspecto, que a su vez, se vincula con la capacidad de comprensión lectora que logra alcanzar un sujeto, donde los resultados para el caso de Chile pueden ser calificados de pobres y decepcionantes, ya que un estudio de Comportamiento Lector realizado por el Consejo de la Cultura y el Centro de Microdatos de la U. de Chile reveló que más del 70% de los chilenos no comprende adecuadamente lo que lee. (Por si sirve de consuelo: hay otros países latinoamericanos donde los resultados son aún peores).
Visto ahora desde un punto de vista práctico: ¿cuál sería, en síntesis, la importancia de la lectura y de la capacidad de comprensión lectora? En primer lugar, si la persona entiende lo que lee, entonces es capaz de desarrollar algunas hipótesis a partir de lo leído, lo que significa que ha desarrollado un pensamiento crítico y es capaz de sacar conclusiones, algo que hoy resulta ser crucial, ya que nos enfrentamos a una gran cantidad de noticias falsas, algo que resulta ser extremadamente peligroso para las personas y para la sociedad, en general, ya que dificulta –o impide– que la gente pueda tomar decisiones informadas cuando están expuestas a engaños ya noticias falsas. A lo anterior se suma un clima de incertidumbre y desconfianza hacia noticias e informaciones que sí son verídicas.
En segundo lugar, y tal vez tan o más importante que el punto anterior, es el hecho, que leer en forma habitual es para la mente y el cerebro, lo que la realización de actividad física regular es para el cuerpo humano, aumentando por esta vía las esperanzas de vida de las personas.
Luego da haber analizado todas estas grandes ventajas y beneficios… ¿qué más se le puede pedir a un libro y a la lectura?
Dr. Franco Lotito Catino
Investigador, escritor y conferencista (PUC)












