El proyecto de ley que tiene por objetivo asignar a los electores el local de votación más cercano a sus domicilios, fue despachada desde el Congreso para su promulgación.
Un primer paso que desde la Cámara señalaron que podrá implementarse desde las próximas elecciones parlamentarias y presidenciales del 21 de noviembre. De carácter gradual, la iniciativa genera buenas sensaciones como punto de partida.
Así lo reflejó Pamela Figueroa, politóloga y académica de la Facultad de Humanidades de la Usach. “Es una buena iniciativa porque busca generar las condiciones para que las personas puedan ejercer su derecho a voto y no tengan limitaciones de desplazamiento ni distancia. Busca motivar la participación electoral”.
Sin embargo, para Figueroa es clave tomar otras medidas a futuro. “Para realmente generar condiciones para que todas las personas puedan votar faltan algunas cosas pendientes: voto obligatorio, mayor educación cívica y mayor difusión de las elecciones y distintas opciones”.
De todas formas, recalcó que es una buena alternativa iniciar con este proyecto porque la accesibilidad a la hora de votar es algo que estaba pendiente.










