Un estudio realizado sobre una muestra de 5.000 avisos de trabajo revelo que el 90% de los requisitos señalados en dichos avisos correspondían a habilidades o competencias genéricas, como capacidad para trabajar en equipo o resolución de problemas, buena comunicación, resiliencia, liderazgo, motivación, creatividad, proactividad, entre otras, y solo un 10% de los requisitos que se señalaban correspondían a competencias específicas o técnicas, que son propias de los conocimientos adquiridos al estudiar una profesión.
La época actual con su avance tecnológico no solo ha impactado el funcionamiento actual de los sistemas educativos y laborales en el mundo, sino que también ha incidido en la forma en la que, como sociedad, nos anticipamos a los cambios que vendrán para la educación en el futuro. Siempre hemos pensado que lo que nos abre camino en la vida laboral es lo técnico, pero ya el estudio señalado anteriormente demuestra que en el siglo XXI, para abrirse camino en el mundo laboral y académico, las personas deben tener mayoritariamente competencias genéricas, como habilidades sociales e interculturales, iniciativa, autonomía y responsabilidad personal. Además, pensamiento emprendedor y habilidades metacognitivas, es decir, saber qué estrategia utilizar, cómo utilizarla y en qué momento utilizarla.
En esta sociedad híper digitalizada, el trabajo basado en el conocimiento desplaza al trabajo manual, y el valor de los activos intangibles de las empresas (bienes no materiales), ha aumentado considerablemente, de forma tal que la innovación, se impone como la fuerza de cambio dominante en la economía y la sociedad.
Entonces conviene preguntarse cuáles son las habilidades y competencias que se requieren para desempeñarse exitosamente en la sociedad actual, y la respuesta a esta pregunta cae de perogrullo en virtud de todo lo anteriormente señalado; se requiere de habilidades que sirvan para desenvolverse exitosamente frente a distintos escenarios y situaciones, no solamente del ámbito laboral, sino también social, familiar y sentimental, estamos hablando entonces de habilidades para la vida.
La educación en Habilidades para la Vida persigue mejorar la capacidad para vivir una vida más sana y feliz, intervenir sobre los determinantes de la salud y el bienestar, y participar de manera activa en la construcción de sociedades más justas, solidarias y equitativas.
Al respecto, aunque hay diversas formas de clasificar las Habilidades para la Vida, la propuesta de la OMS de 1999, ha logrado un reconocimiento amplio porque es bastante flexible y tiene aplicabilidad universal. Según la OMS se reconocen principalmente diez habilidades, que vamos a ver con más detalle a continuación.
Las principales habilidades para la vida, y su utilidad
1. Autoconocimiento:Como su nombre sugiere, el autoconocimiento es el conocimiento en uno mismo, es decir, reconocer cómo somos en términos de carácter, personalidad, fortalezas, debilidades, gustos y aspectos que no nos gustan tanto. Tener desarrollada esta habilidad nos permite reconocer con facilidad cuales son los aspectos que debemos mejorar, permitiéndonos progresar como personas. Conociéndonos a nosotros mismos nos permitirá motivarnos en la vida, saber qué necesitamos para conseguir nuestros sueños y lograr mayor bienestar.
2. Empatía:En esencia la empatía la podemos definir como la capacidad de imaginar cómo son las emociones y vivencias de otras personas, incluso en aquellas situaciones en las que no estamos familiarizados. Esta habilidad es fundamental para poder comprender cómo son las demás personas, aceptar tal como son incluso si son muy diferentes a nosotros y, así, establecer interacciones sociales basadas en el respeto mutuo y la comprensión.
3. Comunicación asertiva:La comunicación asertiva es la capacidad de expresarse de forma apropiada, socialmente adecuada, pero sin esconder aquello que realmente pensamos y queremos decir. Tener bien desarrollada esta habilidad nos posibilita alcanzar nuestros objetivos personales de una forma que es socialmente aceptable y no daña a los demás. Es muy importante cuidar la forma en cómo decimos las cosas, sin molestar a nuestro interlocutor, pero expresándonos de forma clara y concisa.
4. Relaciones interpersonales:Relacionarse de forma positiva con los demás es una destreza fundamental para poder sobrevivir al día a día puesto que el ser humano es un animal social. La habilidad de las relaciones interpersonales es una capacidad necesaria para empezar y mantener buenas relaciones con los demás, ya sea con una amistad, un familiar o con la pareja,
5. Toma de decisiones:Para poder tener una vida exitosa y plena es necesario saber tomar buenas decisiones. Claro que a lo largo de nuestras vidas cometemos errores, pero en la mayoría de las situaciones, siempre y cuando hayamos reflexionado sobre qué acción tomar, podremos sobrevivir al día a día. Implica ser consecuente con aquellas decisiones que tomamos, evaluando previamente lo que estamos decidiendo y saber cuál es el mejor camino a tomar.
6. Manejo de problemas y conflictos:Muy relacionado con el punto anterior, el manejo de problemas y conflictos se puede entender como la capacidad de resolver situaciones problemáticas de forma asertiva, pacífica y funcional. Como habilidad, el manejo de problemas y conflictos nos permite afrontar la amplia gama de problemas que se dan en la vida, evitando que estas situaciones pueden agudizarse en forma de daños a nivel físico, mental, emocional y psicosocial.
7. Pensamiento creativo:El pensamiento creativo es una habilidad muy importante en esta vida, directamente relacionada con el manejo de problemas. Implica plantearse y tomar decisiones que se salen de lo común. Tener un pensamiento creativo implica imaginar posibles escenarios antes de aplicar una nueva forma de resolver un problema, tratando de comprender si realmente vale la pena probarlo y, en caso de que haya fallado, intentar reciclar esa misma idea pero tomando una nueva perspectiva.
8. Pensamiento crítico:El pensamiento crítico es la habilidad de analizar objetivamente la información y experiencias que ocurren en nuestra vida. El pensamiento crítico sería la capacidad de intentar ir más allá de lo que se nos ha dado, viendo hasta qué punto es cierto lo que se nos ha dicho y cuánta información se nos ha omitido. Es necesario analizar, comparar y juzgar de forma objetiva la información que se nos dice para poder tener una opinión totalmente nuestra acerca un concepto o temática social.
9. Manejo de las emociones y sentimientos:Saber reconocer nuestro estado de ánimo y entender cuál es la mejor manera para modificarlo de forma funcional es un aspecto clave para nuestra salud mental. El manejo de las emociones y sentimientos es la habilidad de aprender a sentir, expresarse emocionalmente y gestionar nuestros sentimientos, comprendiendo qué es lo que estamos sintiendo y cómo hacerle frente, evitando que pueda perjudicar a nuestro día a día o dañar nuestras relaciones sociales.
10. Manejo de las tensiones y el estrés:Finalmente, el manejo de las tensiones y el estrés es una habilidad para la vida muy importante, directamente relacionada con la anterior, que implica saber reconocer cuándo estamos estresados, aplicar técnicas de relajación y eliminación de este estrés o bien canalizarlo para convertirlo en algo constructivo. También implica reconocer cuáles son las fuentes de ese estrés, qué efectos tiene sobre nuestras vidas y cómo su aparición puede perjudicar a nuestras relaciones sociales y productividad laboral y académica.
Fredy H. Wömpner G. – Economista y Escritor – Dir. Instituto Humanismo Cristiano










