Si hay algo que caracteriza a la Medicina Tradicional China y sus múltiples terapias, es que el ser humano es único e indivisible, donde su cuerpo, emociones y espíritu, se conjugan e interactúan. Por lo tanto, las vivencias, la forma de alimentarnos, cómo enfrentamos el estrés y los particulares hábitos, pueden desencadenar enfermedades o provocar un desequilibrio, que altera múltiples órganos.
De ahí la importancia de diagnosticar a cada persona de una forma única, en función a diferentes métodos de diagnósticos que no desglosan al ser humano. Para ser más claros, pongamos el ejemplo de un dolor del brazo; la medicina occidental se focaliza en el brazo, quizás en los codos, pero la MTCH ausculta todo el cuerpo y las rutinas del afectado, no sólo formulando preguntas acerca de su posición al dormir o sobre los trabajos forzados; sino que también por su forma de expresar las emociones o si las retiene, cuáles son sus problemas más agudos o qué lo inquieta.
Está demostrado que el hígado está ligado a la ira y que se manifiesta en un dolor errático y distensión en el tórax, pulso tenso, que desemboca a veces en depresión e irritabilidad. Como postula la MTCH, la fatiga mental, producida a veces por exceso de pensamiento, origina deficiencia en la sangre del corazón y el bazo, que desencadena en palpitaciones, amnesia, insomnio y distensión abdominal. Y dentro del organismo, el corazón es el emperador de los órganos, porque comanda las funciones vitales del cuerpo.
Por eso la importancia de diagnosticar al ser humano como un universo completo y único. Se reconocen tres pilares fundamentales en todos nosotros: la Vitalidad, que es el cuerpo físico externo, la Energía, que impulsa las funciones del organismo, como el metabolismo y el Espíritu, quizás la parte más olvidada por otras corrientes.
En este sentido, los que practicamos la MTCH, utilizamos todos nuestros sentidos para auscultar al paciente. Usamos diferentes técnicas, que van desde el observar diferentes ámbitos del paciente como su color, expresiones, caminar, Ver, oler, además de implementar métodos de diagnósticos como el pulso, la lengua
Otro aspecto fundamental es el método de diagnóstico clásico en la MTCH que se denomina el diagnóstico de los cinco elementos, el cual entrelaza la parte física, espiritual y emocional de la persona. Dentro de este compendio de diagnósticos que cada uno es complemento del otro, es relevante la capacidad de escuchar atenta y conscientemente al paciente. Se trata de comprender al otro, es por esta razón que algunas personas se extrañan de que les hagan preguntas acerca de con quiénes vive, si toma líquido o si siente frío o calor en el estómago, hábitos de sueño. Porque algunos van sólo por un dolor en la muñeca, pero es necesario abarcar todo, para dar una solución también integral.
No podemos dejar de mencionar cómo la MTCH y su visión del ser humano, a encajado muy bien con la visión de los marcos referenciales en los que se define la política de salud en nuestro país, que ponen énfasis en un modelo de Atención Integral, que debe buscar siempre ser eficiente, oportuno en sus respuestas y más humano en sus atenciones. El perfil de la acupuntura, se aproxima a este paradigma. Por esa misma razón es una de las medicinas complementarias más reguladas por el MINSAL , dando la oportunidad de ser aplicada en algunos CESFAM ( sobre todo en zona central y sur de chile) y hospitales tales como Sotero del Río, el cual cuenta con un área de acupuntura implementada y funcional para los pacientes .
Todos estos pasos son importantes para la MTCH en Chile, pero más importante aún es que cada vez es más accesible para los pacientes una medicina que no di secta al ser humano, el cual lo ve como un ser único e individual. Sin embargo, aún no es masivo, pero tiene buen augurio para su desarrollo a nivel nacional
Un ejemplo claro son los pacientes que viven con dolores intensos, ven mermada su calidad de vida de forma progresiva. Existen estudios importantes sobre el efecto de la acupuntura en el dolor y técnicas con respaldos científicos para el tratamiento del dolor. Sin olvidar las nuevas técnicas o la llamada acupuntura 2.0 que brillan por su eficiencia en el tratamiento de dolor, dando en algunos casos alivio instantáneo en problemas tendino musculares, y si se prosigue como terapia complementaria para rehabilitación, el estado de la persona es visiblemente mejora más rápidamente, donde mejora su capacidad física , el humor y las relaciones con su familia y/o demás personas.
Los beneficios también vienen después de sanar un dolor, porque no sólo se recupera el cuerpo, afloran aquellos ámbitos que estaban estancados, fruto del dolor. Por ejemplo, alguien con su hígado que ya ha sanado, activa su creatividad. El colon irritable, ligado al intestino grueso, una vez sanado, alivia y hace fluir los pensamientos negativos, aliviando la ansiedad y la depresión. Cuando hablamos de que el cuerpo grita, cuando se alteran las emociones, se manifiesta en este desequilibrio. Por eso es esencial la mirada holística de la MTCH, no di secta, ni compartimenta al paciente.
La persona, cuando es escuchada, y vista como un todo indivisible su mejoría es notable, además de dar una perspectiva diferente donde el paciente va descubriendo, una mirada distinta sobre si mismo y su salud que pueden ser cambios completos de enfoque de su vida: cómo se expresan las emociones, si se retienen, cuántas horas duerme, con quiénes se rodea, cómo respira. En fin, todo un mundo que se ausculta con atención por siglos de enseñanza de la Medicina Tradicional China.
María Graciela Estay Sierra – Acupunturista Titulada de la Escuela Internacional de Medicina Tradicional China y Medicinas Complementarias (INMTCH)










