En concordancia con un extenso estudio estadístico de la Universidad de Chicago (EE.UU), dirigido por los investigadores Mehmet Oz y Michael Roizen con la finalidad de poder establecer cuántos años de vida ganaba o perdía un determinado sujeto –en función de su estilo de vida, el tipo de alimentación que mantenía y su carga genética– este análisis reveló de manera clara y evidente, que “el descuido personal, el sedentarismo, así como los malos hábitos de vida podían acelerar el deterioro físico de las personas, conjuntamente con acortar sus vidas en varios años”, de una manera muy significativa.
Por otra parte, si se tomaban ciertas precauciones, tales como:
- Evitar el consumo de tabaco
- Reducir la ingesta de alcohol
- Aumentar el consumo de fruta y verduras
- Realizar actividad física en forma regular
- Disminuir el consumo de alimentos ricos en grasas saturadas, este nuevo “estilo de vida” rejuvenecía notablemente el cuerpo de las personas e incrementaba el número de años de vida de la gente.
A partir de estas investigaciones, la dupla del Dr. Oz y del Dr. Roizen, comenzó a publicar una serie de libros que se convirtieron en best sellers mundiales. Se la llamó la serie “YOU”: “YOU: Staying Young” (USTED: manteniéndose joven), “YOU: On a Diet” (USTED: a dieta), “YOU: Losing Weight” (USTED: perdiendo peso).
A continuación se listan algunos ejemplos claros de los resultados observados en las diversas investigaciones de estos dos médicos:
- El consumo del cigarrillo puede lograr que un individuo pierda, en promedio, nada menos que 8 años de su vida (si es que antes no muere por alguna forma de cáncer).
- La ingesta de alcohol reduce la vida de las personas entre 3 y 5 años (si antes no fallece por cirrosis hepática, por un cáncer hepático, a raíz de un accidente automovilístico por conducir en estado de ebriedad o en una trifulca de ebrios).
- El sedentarismo, por su parte, podría acortar la vida de un sujeto entre 3 y 8 años, aparte de generar una serie de severos trastornos en salud asociados a la falta de ejercicios físicos (problemas cardíacos, diabetes, hipertensión arterial, accidentes cerebro vasculares, etc.).
- Una dieta desequilibrada puede significar alrededor de 4 años menos de vida, en tanto que un déficit de vitaminas (por un desbalance en la ingesta alimenticia) puede costarle a una persona desde 5 meses hasta 5 años de vida, en promedio.
- Tener los niveles de colesterol alto, en tanto, pueden implicar de 8 meses a 3 años menos de vida.
Finalmente, digamos que el impacto más negativo en términos de acortar la vida de un individuo la tiene la presión alta, situación que le puede “significar a un ser humano nada menos que de 10 a 15 años menos de vida”, a causa de un ataque al corazón. Son cifras y datos muy significativos, a los cuales vale la pena prestarles un poco de atención y cuidado. En este sentido, el Dr. Roizen y el Dr. Oz señalan –con letras mayúsculas– que “el 70% de cuán bien y por cuánto tiempo quiere vivir una persona, depende… de la misma persona” y, por lo tanto, es un tema que depende y yace directamente en nuestras manos.
Roizen y Oz son dos especialistas que se suman a la larga lista de científicos, investigadores, médicos y expertos en salud que ponen en relevancia la necesidad de hacer grandes cambios en nuestras vidas, con el fin de llevar a cabo y concretar los “nuevos conocimientos y aprendizajes que entrega la ciencia”.
Tanto es así, que en uno de sus libros, ellos consignan la siguiente frase como título: “YOU Control Your Health Destiny”, es decir, “USTED controla el destino de su salud”, y aclaran que aquellas cosas que una persona puede controlar son la propia conducta, la determinación y la fuerza voluntad de tomar la salud en las propias manos, así como preocuparse de conocer todo cuanto se pueda acerca del propio cuerpo y de aquello que la persona come y bebe.
De más está decir, que estos conocimientos le entregan a usted grandes ventajas que pueden – y deben– ser aprovechadas. En este sentido, la última recomendación es ser prudentes, tomar en cuenta lo arriba señalado y no desperdiciar estas sugerencias: le pueden mejorar notablemente su estado de salud, e incluso –si usted la valora– le pueden salvar, nada menos, que su vida.
Dr. Franco Lotito C. – www.aurigaservicios.cl – Académico, escritor e investigador (PUC-UACh)










